26 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

Fue redactado por los 12 miembros del equipo de CCAES, encabezado por Fernando Simón, órgano perteneciente al Ministerio de Sanidad de Salvador Illa

Documento clave: El Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias ya aconsejó el control en aeropuertos el 10 de febrero

Salvador Illa, ministro de Sanidad.
Salvador Illa, ministro de Sanidad.
Un documento fechado el 10 de febrero y elaborado por el equipo del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias que dirige Fernando Simón recomendaba a los responsables sanitarios realizar controles de temperatura en los aeropuertos y en concreto de los vuelos "calientes" procedentes de lugares donde se había expandido la pandemia. Pero en el Gobierno nadie hizo caso hasta que el 14 de marzo se decidió declarar el Estado de Alarma y comenzar a tomar medidas.

El documento de 20 folios, cuatro de los cuales se dedican solo a bibliografía y fuentes consultadas, recoge que "el 31 de diciembre de 2019, la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de Wuhan (provincia de Hubei, China) informó sobre un grupo de 27 casos de neumonía de etiología desconocida (...). El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas identificaron como agente causante del brote un nuevo tipo de virus de la familia Coronaviridae".

Entre las medidas de prevención individual ya contempladas en ese documento pasaban por "la realización de aislamiento aéreo (con mascarillas de alta eficacia), en situaciones o maniobras en las que puedan generarse aerosoles" y se recomendaban actuaciones en los puntos de entrada al país como: "Los casos sintomáticos pueden detectarse a través de un control de temperatura en el punto de entrada" y "un enfoque centrado en los vuelos directos desde las zonas afectadas podría ser más efectivo y requerir menos recursos".

             Portada del documento y sus redactores.

También recomendaban que "las autoridades de salud pública deber reforzar la colaboración con los operadores de las líneas aéreas para la gestión de casos a bordo de un avión e informar, en caso de que se detecte un viajero con síntomas de enfermedades respiratorias, de acuerdo con la guía de IATA para que la tripulación de cabina maneje la sospecha de enfermedad transmisible a bordo de un avión". Sin embargo, hasta el 15 de mayo Sanidad no ha comenzado a tomar la temperatura a los viajeros en los aeropuertos.

Período de incubación

El mecanismo de transmisión de humano a humano también es recogida en el documento: "principalmente por contacto directo con gotas respiratorias de más de 5 micras (capaces de transmitirse a distancias de hasta 2 metros) y las manos o los fómites contaminados con estas secreciones seguido del contacto con la mucosa de la boca, nariz u ojos".

El período de incubación "mas frecuente se ha estimado entre 4 y 7 días con un promedio de 5 días, habiéndose producido un 95% de los casos a los 12,5 días desde la exposición". También relacionado con la transmisión se explica que "el intervalo serial medio calculado hasta el momento (tiempo entre casos sucesivos de una cadena de transmisión que presentan el mismo estadio de la enfermedad) es de 7,5 +- 3,4 días (12)".

Otra página del documento.

En la página 11 el informe recoge las principales características clínicas y radiológicas de los casos hospitalizados, así el 98,6% presentaba fiebre, el 59,4% tos, el 69,6% astenia (debilidad y falta de vitalidad) y ya en menor medida anorexia, mialgas, disnea, diarrea, náuseas, etc... El documento hablaba ese 10 de febrero de 2020 de solo 99 hospitalizados en Wuhan, de los cuales "23 requirieron ingreso en UCI, 17 sufrieron síndrome de distrés respiratorio del adulto, 3 fallo renal, 8 daño pulmonar agudo, 4 shock séptico y 1 neumonía asociada a ventilación mecánica (...)". Es decir, que los responsables sanitarios españoles ya sabían por donde podía causar daño la pandemia.

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