25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Desconectar, comer equilibrado, dormir más y fomentar las relaciones personales son algunos consejos para mantener el bienestar físico y mental

Estos son los siete hábitos que nos harán volver más sanos, relajados y en forma de las vacaciones estivales

Las vacaciones son un excelente momento para hacer todo lo que durante el año la falta de tiempo nos lo impide. Con las vacaciones estivales nuestro nivel de estrés baja y el reloj suele pasar a un segundo plano, nos relajamos y ganamos tiempo. Es el momento ideal para mejorar algunos hábitos y empezar a llevar una vida más saludable. No se trata de someternos a una disciplina de curas ni de sustituir todos nuestros hábitos.

Hablamos de adquirir nuevas y mejores costumbres que, con la práctica, nos aportarán más salud y bienestar físico y mental. Muchos asocian verano con pasar el máximo tiempo posible tumbado frente al mar, en una cómoda silla de playa dejando pasar los minutos mientras las olas, la brisa y el sol completan la envidiable estampa. Magnífico plan. Sin embargo, hay cada vez más personas que necesitan algo diferente, que buscan aprovechar esos días de asueto para recuperar fuerzas e integrar hábitos que mejorarán su salud y bienestar. Esta es una propuesta básica y sencilla de siete hábitos con los que volveremos nuevos de las vacaciones.

El verano es también momento ideal para recuperar la salud. 

1- Aprovechar para dormir más y mejor. Los días largos acortan el periodo de descanso nocturno, es más fácil madrugar y más difícil acostarse temprano. Si no se duerme de noche lo suficiente, aprovechar para dormir la siesta cuando sea posible. Es una costumbre muy saludable siempre que no se supere una hora de sueño, que se haga en un lugar cómodo para la espalda y que no sustituya las 6 o 7 horas mínimas de descanso nocturnoa que necesita nuestro cuerpo.

2- Adquirir posturas saludables. En vacaciones no tenemos que llevar trajes o zapatos incómodos, es un buen momento para integrar buenos hábitos posturales. Descalzarnos en la playa, utilizar calzado anatómico contribyue a enderezar  la espalda y será más fácil lograr la pisada correcta. El tiempo libre nos permitirá poder practicar Pilates, Yoga o alguna otra actividad similar guiados por expertos para evitar daños y lesiones.

Mejorar la postura y hacer ejercicio en verano es una buena opción. 

3- Abandonar las dependencias de los aparatos tecnológicos y desconectar.  Las “tecnoadicciones” son cada vez más comunes,  teléfono móvil,  correo electrónico, redes sociales,  la tele o las noticias nos persiguen y muchos las necesitan consultarlas continuamente. El verano es tiempo de desconexión total, olvídarse de estar al día y conectado ayudará a descongestionarnos y a regresar al trabajo más en forma, más despejados.  

4- fomentar las relaciones personales. Es un buen momento para dedicar más tiempo a reunirse y relacionarse con nuestros seres queridos, amistades...  La relajación que aportan las vacaciones, sin agobios de tiempo, permiten reunirse con tranquilidad y menos estrés, lo que a su vez, nos ayuda a mantener vivas esas relaciones que los expertos aseguran, contribuyen a la buena salud emocional.  Así que, menos redes sociales y más conversación real en persona.  

Fomentar las relaciones en verano para mejorar el ánimo. 

5- Activar la memoria. Es importante entrenar el cerebro durante toda la vida. Igual que no hay que dejar de hacer actividad física en vacaciones, tampoco debes olvidarte de poner en marcha tu máquina de pensar cada día y estimularla con idiomas, juegos como el ajedrez, sopas de letras o sudokus, sólo o en compañía.

6- Dejar de fumar, reducir o evitar alcohol, azúcares y comida basura. Muchos los malos hábitos pueden estar asociados en ocasiones  al estrés, la rutina y la ansiedad del trabajo. Las vacaciones pueden ser una oportunidad para comer mejor y hacer vida más sana en todo lo referente a tabaco, bebidas y comidas. 

7- Levantarnos pronto para aprovechar el día. Las vacaciones nos permiten dormir más para descansar lo que necesitemos. Pero eso no significa trasnochar cada día y levantarnos tarde. Irse a la cama coincidiendo casi con las horas de luz hará que nos sintamos mejor y en plenitud de fuerzas la mañana siguiente.  Levantarse tarde también está asociado a la acumulación de grasa en la cintura, a los problemas cardiovasculares, al síndrome metabólico y a la depresión.

Hablamos de adquirir nuevas y mejores costumbres que, con la práctica, nos aportarán más salud y bienestar físico y mental. Muchos asocian verano con pasar el máximo tiempo posible tumbado frente al mar, en una cómoda silla de playa dejando pasar los minutos mientras las olas, la brisa y el sol completan la envidiable estampa. Magnífico plan. Sin embargo, hay cada vez más personas que necesitan algo diferente, que buscan aprovechar esos días de asueto para recuperar fuerzas e integrar hábitos que mejorarán su salud y bienestar. Esta es una propuesta básica y sencilla de siete hábitos con los que volveremos nuevos de las vacaciones. 

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