30 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La crema solar deberá tener una protección superior a 30 y no se deberá aplicar en la zona facial que irá cubierta por la mascarilla

El confinamiento durante meses provocado por la pandemia ha hecho que aumenten las quemaduras solares

Las quemaduras solares podrían aumentar debido al confinamiento.
Las quemaduras solares podrían aumentar debido al confinamiento.
Según una investigación realizada por el portal Estarguapas, el confinamiento podría ocasionar un aumento de las quemaduras solares este verano. Debido a que hemos estado mucho tiempo encerrados en casa nuestra piel no ha tenido un proceso de adaptación progresivo a la exposición al sol, porque empezar las vacaciones y exponernos a grandes cantidades de rayos ultravioleta podría conseguir que nos quememos con mayor facilidad, por lo que se recomienda extremar las precauciones.

Emplear unos días de vacaciones tomando el sol, aparte de ser la opción vacacional más popular es bueno para la salud. Entre muchos de sus beneficios destaca la aportación de Vitamina D en los huesos y dientes, la mejora del aspecto de la piel, la estimulación de las defensas y el equilibrio del colesterol.

A pesar de lo anterior y al igual que sucede con el resto de hábitos, no hay que excederse. Las radiaciones ultravioletas que emite el sol pueden llegar a desarrollar el envejecimiento prematuro de la piel, pigmentaciones, arrugas y quemaduras, que, de acuerdo a su intensidad y a la memoria de la dermis, podrían desarrollar tumores en los individuos de edad adulta o avanzada u ocasionar cáncer de piel.

Debido a la pandemia del coronavirus en nuestro país, este verano del 2020 será muy diferente a los anteriores. Según un estudio realizado por la revista femenina Estarguapas, el hecho de haber estado confinados aumenta la posibilidad de sufrir quemaduras en la piel, por lo que este año habrá que extremar las precauciones en este sentido.

En años anteriores y en circunstancias normales, en los meses previos al verano la piel se va a adecuando de forma gradual a la exposición del sol a medida que se va llevando menos ropa por el cambio de estación. 

Desde que llegó la “nueva normalidad”, las personas han pasado directamente de estar en casa a estar en la playa sin que la piel haya experimentado ninguna foto-adaptación y por lo que el riesgo es exponencialmente mayor.

Precauciones que tomar este verano post-COVID19

Los dermatólogos, por norma general y en años anteriores, han señalado principalmente dos medidas preventivas que este año también habrá que tener en cuenta pero de forma más rigurosa: evitar tomar el sol en las horas centrales del día, de 12:00 a 16:00 horas y aplicar la protección solar adecuada para la piel de cada individuo.

Como medida extraordinaria, también será beneficioso incluir prendas textiles en las partes más sensibles del cuerpo a la radiación solar como la espalda. Los sombreros que cubren las orejas y el cuello también son muy recomendables dado que son las partes del cuerpo donde se asienta el cáncer de piel. Por su parte, las gafas de sol deberán estar homologadas frente a los rayos ultravioleta.

Los geles hidroalcóholicos resecan y dañan la piel.

La crema solar deberá tener una protección superior a 30 y no se deberá aplicar en la zona facial que irá cubierta por la mascarilla. Esto se debe a que la mezcla de la crema solar con el sudor que genera la mascarilla puede generar patologías o incrementar el acné.

Los geles hidroalcohólicos no son recomendables porque pueden dañar la piel. Estos geles que tanto han favorecido en medidas de desinfección agreden a la dermis eliminando su capa grasa natural. Como sustitutivo se recomienda la crema hidratante, especialmente en las manos.

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