09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

Los químicos usados en el detergente pueden provocar problemas en el intestino, mientras que la toma del medicamento causa reacciones alérgicas

Dos nuevas alertas sanitarias en Europa: De los productos de lavavajillas al jarabe para la tos

Lavavajillas y folcodina
Lavavajillas y folcodina
Europa se ha visto afectada recientemente por dos nuevas alertas sanitarias. Una de ellas tiene que ver con los químicos que se usan en los lavavajillas industriales, que pueden afectar al intestino. La otra con los jarabes de la tos con folcodina, presentes en varios países de Europa. Esta última puede causar reacciones alérgicas a la anestesia.

Ya son dos las alertas sanitarias surgidas en Europa en el mes de diciembre. La primera de ellas se trata de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigación en Alergia Asma de Suiza, asociado a la Universidad de Zurich, que ha señalado que un químico presente en los productos de limpieza usados en lavavajillas industriales puede tener un efecto tóxico en el tracto digestivo. Normalmente el ciclo de un lavavajillas cuenta con el enjuague y abrillantado, pero no con un aclarado adicional que podría retirar los agentes químicos resultantes.

En esta investigación se concreta “que sustancias potencialmente tóxicas permanecen en los platos, donde se secan. Cuando se utiliza por vez siguiente, estos residuos químicos secados pueden acabar fácilmente en el intestino”. El equipo de investigación trató de hallar  los efectos de los detergentes industriales y los abrillantadores en la barrera epitelial del intestino, la capa de células que controla qué pasa del tubo digestivo al resto del cuerpo. Los fallos en esta barrera están relacionados con alergias alimentarias, diabetes, depresión crónica, obesidad, artritis reumatoide, trastornos del espectro autista, gastritis, cirrosis en el hígado e incluso con el Alzheimer.

La hipótesis de la barrera epitelial relaciona un aumento del número de enfermedades alérgicas, autoinmunes y metabólicas observado en las últimas décadas al aumento del uso de agentes que dañan la barrera del intestino en las sociedades urbanas e industrializadas. Los agentes que pueden dañar esta capa se tratan de productos presentes en detergentes para la ropa y el hogar, así como surfactantes, enzimas y emulsionantes utilizados en alimentos procesados, el humo del tabaco, el ozono, los microplásticos o incluso la pasta de dientes.

La folcodina, la otra nueva alerta sanitaria


La otra alerta sanitaria se encuentra en los fármacos que contienen folcodina, medicamento para la tos, las gripes y los resfriados, en él se ha encontrado que quienes lo han consumido pueden desarrollar reacciones alérgicas a un tipo de anestesia. Ante este peligroso riesgo la Agencia Europea del Medicamento (EMA)  ha recomendado retirar los fármacos que contengan folcodina del mercado de la Unión Europea.

Jarabe para la tos.

La folcodina es una sustancia que se lleva utilizando desde la década de 1950 y, en este momento, los medicamentos que la llevan están aprobados en varios países europeos: Bélgica, Croacia, Francia, Irlanda, Lituania, Luxemburgo y Eslovenia. Ante esto la EMA ha pedido a los profesionales sanitarios que prescriban a sus pacientes otras opciones similares de tratamiento a la folcodina y que pregunten a quienes se vayan a someter a estas anestesias si han consumido en el último año esta sustancia.

El Comité Europeo de Farmacovigilancia ha alertado de que el uso de folcodina hasta 12 meses antes de someterse a anestesia con agentes bloqueantes neuromusculares puede generar reacciones anafilácticas potencialmente mortales a estos últimos fármacos, además no hay medidas efectivas para minimizar este riesgo.

Por ende, el comité aclara que no existe alternativa  más allá de retirar cualquier medicamento que contenga este principio activo del mercado y, por eso, revocará su licencia europea. Las marcas comerciales con este compuesto son Dimetane, Biocalyptol y Broncalene. La folcodina se usa tanto en adultos como en niños y actúa directamente en el cerebro reduciendo las señales nerviosas que los músculos que intervienen en la tos mandan a este órgano.

Los medicamentos que contienen folcodina se suelen comercializar en formato de jarabes. Estos productos de la farmacia han generado cierta controversia, ya que algunos sanitarios se han pronunciado para decir que no sirven para nada. Varios expertos explican que no prescriben estas soluciones a los más pequeños porque "no cambian el curso de la enfermedad y tienen efectos secundarios".

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