16 de agosto de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Según los estudios, el 47 por ciento de mendigos ha sufrido discriminación y el 19 por ciento de las mujeres sin hogar padecieron agresiones sexuales

Se incrementa la violencia contra las personas que viven en la calle: Los delitos de odio y la aporofobia

Campamento de personas sin hogar.
Campamento de personas sin hogar.
Las personas que viven en la calle sufren a diario agresiones, insultos y discriminación además de violencia sexual, física y asesinatos. Estas situaciones están ocultas, se trata de una violencia continua e silenciosa hacia las personas sin hogar. La aporofobia es el odio a las personas pobres y desfavorecidas y parece encontrarse muy presente en nuestra sociedad. HOGAR SÍ pide una ley integral contra los delitos de odio, una mejora de los protocolos de actuación y un aumento de las campañas.

Las personas sin hogar son invisibles y los delitos de odio que sufren a diario también. Estos delitos constituyen una vulneración de los derechos fundamentales de las personas, y se comenten contra un colectivo de la población con características comunes. Aunque los delitos de odio han incrementado su visibilización cuando se cometen contra las personas racializadas o el colectivo LGTBIQ+, no ha ocurrido así cuando los agredidos son las personas sin hogar.

Datos Hatento 

Un acto criminal se califica como delito de odio cuando la motivación se basa en un perjuicio hacia un colectivo o determinado grupo social. Según Hatento, Observatorio de Delitos de Odio contra Personas Sin Hogar (iniciativa social de defensa de los derechos humanos), el 47% de las personas sin hogar ha sufrido delitos de odio. De estas agresiones, el 87% no son denunciadas y el 26% de las mujeres sin hogar se encuentra en esta situación por haber sufrido violencia.

El riesgo de dormir en la calle

Según Hatento, los agresores suelen tener entre 18 y 35 años y los cometen durante el ocio nocturno, de forma que el 60% de los delitos tienen lugar cuando la víctima se encuentra durmiendo. Vivir en la calle resulta un factor de riesgo, afecta a la salud de las personas y crea situaciones de vulnerabilidad, por ejemplo, mientras se duerme, momento que los agresores aprovechan para actuar.

Socialmente se ha construido una distancia simbólica con respecto a las personas sin hogar, que no favorece la sensibilización de la ciudadanía en general ante estos sucesos, que se invisibilizan. 

personas sin hogar archivos - Página 2 de 30 - HOGAR SÍ

Definición de aporofobia en la web de Hogar Sí.

Hatento afirma que en un 68,4% de los casos, los testigos de estos delitos no denuncian ni tampoco actúan. Pero la indiferencia no solo proviene de la ciudadanía, sino también de los profesionales y cuerpos del Estado. Según los datos proporcionados por Hatento, en un 10,1% de los casos las victimas identifican a sus agresores como miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad. Las víctimas no denuncian porque creen que no serviría de nada.

La violencia sexual en la calle

En el caso de las mujeres la amenaza es doble. El 19% de las mujeres que no tiene hogar afirma haber vivido situaciones de agresión sexual por el hecho de estar en la calle. Y es que la violencia de genero es causa de esta situación, un itinerario que muchas mujeres sin hogar comparten, origen de esa exclusión social y residencial.

Esta situación lleva a las mujeres a relacionarse con otros hombres sin hogar para tratar de prevenir las agresiones, como estrategia de protección, mantener relaciones para poder dormir bajo un techo o cubrir las necesidades básicas. Esto conlleva un coste emocional y físico para ponerse a salvo.

Las emociones que genera esta situación 

Las situaciones que las personas sin hogar sufren a diario impactan en la salud mental, en sus comportamientos y actitudes. Según Hatento, en el 45% de las agresiones por aporofobia, la emoción más usual es la ira, junto con la tristeza (37,7%), indefensión (29,8%) y el miedo (25,5%)

Sin embargo, aunque no todas las personas que se encuentran en la calle hayan sufrido delitos de odio, todas comparten un sentimiento de indefensión, un miedo constante y una emoción que paraliza las capacidades y el ánimo, dando lugar a una imposibilidad a la hora de la inclusión social y residencial.

Los motivos de agresión

Las personas sin hogar identifican en la mayoría de los casos a chicos jóvenes que están de fiesta, un 28,4%. Se trata de una diversión que se convierte en rutina los fines de semana, un proceso de deshumanización que considera que las personas sin hogar son menos personas o que no tienen los mismos derechos.

Por otra parte, esta violencia afecta psicológicamente a las víctimas produciéndoles una pérdida del sentido de pertenencia a una comunidad, es decir, las propias víctimas de estos delitos de aporofobia se auto perciben como personas sin derecho, de ahí que solo el 13% denunció en algún momento el delito de odio sufrido.

Las víctimas no perciben los delitos de odio a menos que se trate de una violencia extrema ya que piensan que no tienen derecho a reaccionar o a hacer algo al respecto. Las personas sin hogar identifican los delitos de odio con aquella violencia que tiene un impacto físico y psíquico extremo.   

Soluciones para erradicar el sinhogarismo

- Facilitar una vivienda digna y adecuada, desarrollando metodologías a través de política pública para eliminar el riesgo de aporofobia.

- Diseñar políticas sinhogarismo desde la perspectiva de género, teniendo en cuenta el impacto físico que sufren las mujeres respecto a la violencia sexual. Actuaciones y protocolos en esta situación.

- Respuesta a la aporofobia, una ley que integre los delitos de odio, así como una modificación del código penal, que no contempla en su artículo 22.4. la situación de las personas sin hogar: “Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad”. 

- Servicios de atención adaptados a la realidad de las victimas

- Mejorar los protocolos de los servicios sociales y policiales

- Aumentar las campañas de sensibilización y denuncias a la ciudadanía

- Aumentar la información sobre esta situación, que todo el mundo conozca la aporofobia y la realidad de los sin hogar.

HOGAR SÍ pide una ley integral contra los delitos de odio. Reitera que se necesita una "rápida tramitación de la proposición de ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación, que incorpore la problemática del sinhogarismo y la aporofobia, así como a la aprobación de una ley integral contra los delitos de odio que contribuya a prevenir y erradicar las situaciones de violencia y discriminación que experimentan las personas sin hogar". 

COMPARTIR: