25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Nuestro país registra el mayor descenso de toda la Unión Europea, según los últimos datos de Eurostat

El impacto de la pandemia quita más de un año y medio de esperanza de vida a los españoles

Descenso de la esperanza de vida.
Descenso de la esperanza de vida.
La pandemia de COVID-19 también ha hecho mella en la esperanza de vida de la población española. Si durante los últimos años nuestro país se mantenía a la cabeza con un promedio de 84 años, los últimos datos procedentes de la UE advierten del acusado descenso que se ha registrado en algunos de sus Estados miembros pero, sobre todo, en el nuestro, provocado por el exceso de mortalidad de los últimos meses.

La pandemia de COVID-19 que atraviesa el mundo desde hace más de un año ha mermado la esperanza de vida al nacer, que en el caso de la Unión Europea se ha reducido en la gran mayoría de los Estados miembros. Precisamente, el mayor descenso se registra  en España donde ha descendido desde 2019 hasta 1,6 años, seguido de Bulgaria, con 1,5 y Lituania, Polonia y Rumanía, con 1,4.

Nuestro país, con 82,4  deja así de tener el primer puesto en  nivel de esperanza de vida que ostentaba en los últimos años cuando contaba con una esperanza de vida de 84 años, para ser relegado a segunda posición junto con  Italia y Suecia y por debajo de Malta, con 82,6.

Datos Eurostat.

En los últimos años la esperanza de vida ya se había estancado en varios países europeos situándose la media en 81,3 años, pero con la llegada de la pandemia se ha reducido una media de 1,5 puntos.

Los hombres, más perjudicados

Por sexo,  se aprecia que los hombres se han visto más afectados por esta pérdida de calidad de vida en la mayoría de los países de la UE, registrándose los mayores descensos en Bulgaria (1,7 años), Letonia y Polonia (-1,5), y en España y Rumanía (-1,4).

La esperanza de vida a una determinada edad es el número medio adicional de años que una persona de esa edad puede esperar vivir si se somete durante el resto de su vida a las condiciones de mortalidad actuales (probabilidades de morir específicas por edad, es decir, la tasa de muertes observadas para el período actual).

Dichas condiciones también han variado con la COVID-19 como se advertía, recientemente, desde el Centro Nacional de Epidemiología, que alertó del exceso de mortalidad registrado en el último año que, en nuestro país, ha ascendido a 82.540 fallecimientos.

Por sexo, los varones siguen siendo los más afectados por esta crítica situación sanitaria, cuyo número de fallecidos en los dos primeros meses de 2021 ascendió a 38.662, con un exceso de 7.662 (un 24,7). Mientras que en el caso de las mujeres fue de 35.907, con un exceso de 5.762 (un 19,1%). La diferencia entre ambos sexos es de 2.755 más muertes por parte de hombres, suponiendo un exceso de 1.900 (5%).

A nivel de CCAA se han detectado excesos de mortalidad en prácticamente todas las autonomías: Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla La Mancha, Cataluña, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Murcia, Navarra, País Vasco y La Rioja.

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