23 de mayo de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El estudio de AIFiCC muestra que cuando hay más frecuencia de cotilleo en las redes aumentan las actitudes proviolentas de los adolescentes

Atrapados en las redes sociales: El 60% de los jóvenes tiene dependencia al uso de plataformas digitales

Adolescente conectada a las redes sociales
Adolescente conectada a las redes sociales
Un estudio elaborado por la enfermera de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria (AIFiCC) Verónica Fernández, calcula que más de la mitad de los adolescentes presentan en gran medida dependencia de las redes sociales y aproximadamente el 59,7% admite dejar cosas sin hacer para conectarse. Además, hay ciertos tipos de trastornos y enfermedades asociadas al mal uso de estos medios.

El 60% de los jóvenes tiene dependencia de las redes sociales y casi el mismo porcentaje, el 59,7%, admite dejar cosas sin hacer para conectarse. Son las conclusiones de un estudio elaborado por la enfermera de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria (AIFiCC) Verónica Fernández, que ha analizado las conductas de los estudiantes en las redes sociales en un centro educativo de Terrassa. La encuesta se hizo a 149 jóvenes mayores de 14 años, todos ellos estudiantes de ESO. El 68,8% de la muestra refirió dedicar más de 3 horas al día a las redes sociales, con una elevada dependencia, con frecuencia de cotilleo y actitudes pro-violentas. Esta dependencia se vio más acusada en las chicas que en los chicos.

El estudio muestra que cuando hay más cotilleo en las redes aumentan más las actitudes pro-violentas. Un 33% de los alumnos declararon estar de acuerdo o muy de acuerdo con la utilización de la violencia como defensa legítima, mientras que el 21,5% de las personas se mostró indiferente al respecto.

En general, los encuestados declararon escasa supervisión adulta. La consideran infrecuente o nula en el 39,1% de los casos de los centros docentes y en el 55,4% de los hogares. La supervisión familiar muestra porcentajes inferiores en los varones y en las participantes de más edad. En cambio, se observó que la utilización de las redes era segura y responsable.

El estudio revela también la tendencia a formar parte de las mismas redes sociales. Así, en el momento actual hay mayor número de personas utilizando WhatsApp, Instagram y Tik-Tok que antes de la pandemia.

La autora del estudio, Verónica Fernández, ha constatado que la elevada dependencia de las redes, del cotilleo y de las actitudes pro-violentas suponen un elevado riesgo de sufrir ciberbullying, especialmente en las mujeres y en los más jóvenes.

Efectos producidos por el abuso de redes sociales en jóvenes

 

La agencia de medios del grupo Dentsu, Carat, ha publicado el informe ‘Redes sociales: ángeles y demonios’, en el que analiza la trayectoria de las redes sociales presentes desde hace 24 años en España y los efectos que produce su uso en los más jóvenes.

Adolescente aislada

Según los expertos, los efectos son baja autoestima, aislamiento y auto-absorción, depresión, ansiedad y cyberbullying o fear of missing out (fomo), que es la sensación de que nos estamos perdiendo algunas cosas, lo que provoca ansiedad.

En la encuesta, a los padres se les pidió que indicaran cuáles creían que eran los principales problemas derivados del consumo excesivo de las redes. La mayoría (un 84,1%) contestó que la adicción (84,1%), seguido del temor de que su hijo pueda ser objeto de acoso (81,7%) y del rechazo a su físico por la imagen de perfección que se muestra en ellas (81,6%).

Por otra parte, para la mayoría de los progenitores la pandemia ha incrementado en sus hijos el consumo de redes sociales (58,2%).

¿Cómo desconectarse?

"Desconectarse de las redes sociales tiene muchos beneficios, nos puede ayudar a aumentar la productividad y el tiempo libre para dedicar a nuestras prioridades, a reducir la procrastinación y a gestionar la intoxicación y la sobredosis de estímulos a los que nos sometemos en las redes. Nos puede ayudar a reducir la adicción y tendencias como la comparanoia que nos lleva a infravalorar la realidad y a idealizar lo que se ve en la pantalla. Desconectarnos de las redes nos puede ayudar también a evitar problemas de baja autoestima, ansiedad y depresión", explica Ixi Ávila, coach de Inteligencia Emocional.

La experta recomienda probar el desconectarse de las redes y WhatsApp durante, al menos, cuatro días para volver a conectarse a la vida y al presente. Entre sus sugerencias, están:

- Marcar distancia. Si quieres elegir cuándo las utilizas, es mejor mantenerlas un poco lejos para dejar de funcionar en piloto automático.

- Limpieza digital. Eliminar todo lo que nos resta: Dejar de seguir, bloquear, etc. Cuantos menos estímulos estresantes recibamos al día mejor, es importante cerrar la puerta a lo que no suma.

- Dividir el tiempo. Otra herramienta que nos puede ayudar es marcar bloques de tiempo para utilizar las redes sociales y contestar a mensajes. Por ejemplo, una hora por la mañana y otra por la tarde/noche. El resto del tiempo dejarlo libre para dedicarlo a tareas más importantes.

COMPARTIR: