18 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Los profesionales que pasan el 75 por ciento de sus horas de trabajo bajo el sol tienen un riesgo especialmente elevado, según los expertos

Más del 90 por ciento de los cánceres de piel se podrían evitar con fotoprotección y revisiones dermatológicas

Una sombrilla, crema protectora, camiseta solar y agua, los imprescindibles en la playa
Una sombrilla, crema protectora, camiseta solar y agua, los imprescindibles en la playa
Las vacaciones estivales están encima y de nuevo nos llueven los anuncios y advertencias sobre la protección solar, los riesgos de tomar el sol de manera imprudente, de las revisiones dermatológicas... Y por más que se insiste en ello, parece no ser suficiente. El cáncer de piel es uno de los pocos tumores que se pueden evitar. ¿Cómo? Con sensatez e inteligencia.

Sí, porque cuando el colectivo médico y las instituciones alertan del aumento de casos de cáncer de piel provocada por la prolongada exposición al sol, puede sonarnos a exageración y a consejo de oficio. Pero cuando son las cifras las que hablan, debería saltarnos la alarma. Porque es un tipo de tumor sencillo de evitar. Con la fotoprotección adecuada, revisiones dermatológicas periódicas y autoexploraciones se podrían prevenir más del 90 por ciento de los nuevos casos de cánceres de piel, según   el director del Instituto de Dermatología Integral, el doctor Miguel Sánchez Viera. Deberíamos aplicarnos protección solar a diario en verano en un país como España, según los dermatólogos. 

Las revisiones dermatológicas son clave para evitar riesgos. 

La incidencia del cáncer de piel aumenta cada año, siendo el tipo de tumor más frecuente, afectando a 1 de cada 5 españoles antes de los 70 años. De este modo, las previsiones para 2019 de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN) apuntan a que se diagnosticarán 6.200 nuevos casos de melanoma, el tipo de cáncer más agresivo que existe por su alta capacidad de producir metástasis.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la incidencia anual de los cánceres de piel tipo no melanoma (basocelulares y espinocelulares) supera los 71.000 nuevos casos.

Muchas personas todavía no le dan importancia y descuidan su piel bajo el sol. 

Asimismo, el 90 por ciento de los cánceres de piel están originados por una sobreexposición solar a lo largo de la vida, sobre todo cuando se es joven. Además, la edad, las quemaduras solares repetidas en las mismas zonas, tener muchos lunares (nevus) desde épocas tempranas de la vida o incluso congénitos, la herencia genética, cánceres de piel previos o algunas enfermedades en la piel, también pueden ser causantes de cánceres de piel.

"Si como dermatólogos conseguimos que la población sepa que si no se sobreexponen a las radiaciones ultravioletas, pasando horas bajo el sol en playas, piscinas, montaña, mientras se practica un deporte al aire libre y sin crema solar, pueden evitar hasta en un 90 por ciento la posibilidad de tener un cáncer de piel, en los próximos años deberíamos ver cómo baja su incidencia", ha asegurado el doctor.

Otro tema aparte son los profesionales que pasan el 75% de sus horas de trabajo bajo el sol. Estos  tienen un riesgo  especialmente elevado , según los expertos, de desarrollar cáncer de piel no melanoma, el tipo de cáncer de piel más frecuente entre los colectivos que trabajan al aire libre, como pescadores, ganaderos, agricultores, trabajadores de la construcción y deportistas. Ser hombre y de piel clara son otros factores de riesgo para desarrollar este tipo de cáncer de piel no melanoma.

Los trabajadores que pasan bajo el sol muchas horas tienen especial riesgo si no se protegen. 

Tres medidas para prevenir el cáncer del piel

Desde el Instituto de Dermatología Integral insisten en las principales medidas para evitar el cáncer de piel. En primer lugar, para evitar el cáncer de piel,  lo más importante es la fotoprotección. Esta fotoprotección debe realizarse desde que una persona nace, ya que el daño que provoca la radiación solar sobre el ADN de las células de la piel es acumulativo y llega un momento en el que el mecanismo de reparación celular deja de funcionar dando lugar a un cáncer de piel. Cremas protectoras de alto factor (50) o camisetas especiales fotoprotecoras hacen de barrera solar durante un tiempo determinado tras el cual hay que renovar la aplicación.

Otra medida importante son las revisiones dermatológicas anuales, cuyo objetivo es detectar cualquier lesión en la piel que tenga capacidad de malignizarse y extirparla, evitando que degenere en un cáncer de piel ya que, detectar en etapas iniciales cualquier tumor cutáneo eleva la tasa de curación a casi el cien por cien de los casos.

Los rayos solares atraviesan las capas dérmicas, por lo que hay que poner barreras. 

La última medida para conseguir evitar el cáncer de piel es la exploración y análisis en casa, por parte del propio paciente, de lunares o lesiones sospechosas en la piel. Lo ideal es realizarla una vez al mes, ayudándonos con espejos o pidiendo ayuda a algún familiar para ver zonas complicadas.

La crema protectora solar es imprescindible a diario en verano en un país como España. 

Tan fácil como hacer autoexploraciones regularmente y acudir al dermatólogo ante cualquier sospecha para minimizar al máximo la posibilidad de desarrollar un cáncer de piel.

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