19 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Los delincuentes que llevan a cabo esta estafa son clanes itinerantes que venden billetes de lotería supuestamente premiados

Aumenta el 'tocomocho' en España: El timo por el que estafan a ancianos

Incautación de la Policía a unos detenidos por la estafa del
Incautación de la Policía a unos detenidos por la estafa del "tocomocho".
Gijón ha sufrido la última oleada de estafas que usan la técnica del "tocomocho". Los delincuentes abordan a sus víctimas en la calle, mayormente personas de avanzada edad, y se hacen pasar por discapacitados. Una vez llamada su atención les ofrecen billetes de lotería supuestamente premiados a un precio inferior a la cuantía del premio. Con la ayuda de un segundo delincuente, el "gancho", la víctima acaba perdiendo grandes cantidades de dinero y joyas.

La estafa del “tocomocho” es uno de los timos tradicionales que, sin embargo, sigue proporcionando víctimas, sobre todo entre las personas más mayores. Recientemente han tenido lugar varios casos en Gijón en los que los delincuentes se hacían pasar por personas discapacitadas.

Una nueva víctima ha sido abordada a primera hora de la mañana del martes pasado en las inmediaciones de la calle gijonesa de Enrique Martínez por un hombre de 1,60 metros de altura, perilla y pelo moreno, según informa EFE. El hombre simuló tener algún tipo de discapacidad y se dirigió a la víctima con la excusa de preguntar por una calle. Sin embargo, rápidamente le enseñó unos cupones supuestamente premiados que quería cobrar.

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Los delincuentes ofrecen falsos billetes de lotería supuestamente premiados

Entonces apareció el “gancho”, otro hombre de 1,80 metros, moreno, barba recortada y bien vestido. Entre los dos consiguieron embaucar a la mujer para que les entregara las joyas que tuviera en su poder a cambio de repartirse los cupones premiados. Una vez entregadas las joyas, se dirigieron en un coche tipo SUV para ir a cobrar los cupones.

De camino, el supuesto discapacitado afirmó tener hambre y sed y pidió a la víctima que bajara del vehículo para comprar víveres, dejando allí las joyas y el dinero. Cuando salió del bar con el encargo, ni el vehículo ni las personas se encontraban allí, informan desde EFE.

El timo denominado “tocomocho” consiste en que la víctima es abordada por un sujeto que manifiesta tener un billete de lotería premiado, usualmente cupones de la Once o décimos de Lotería, y que, por algún motivo, no puede cobrar. Una vez captada su atención, el estafador ofrece vender el billete a la víctima por menos dinero que el que aportaría el premio.

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Los estafadores pidieron a la víctima sus joyas de valor

Habitualmente aparece también una persona “gancho” que da mayor credibilidad a la estafa, afirmando que el premio es real y mostrando a veces un listado de boletos premiados en un periódico. Cuando la víctima cae en la estafa y va a cobrarlo, comprueba que es falso. Existen varias variantes del timo, pues los delincuentes aprovechan la inocencia de las víctimas de la manera más efectiva posible.

Los sujetos que llevan a cabo el “tocomocho” son personas especializadas que pertenecen a unidades familiares itinerantes que desarrollan su actividad delictiva alrededor de todo el territorio nacional. Esta no es la única denuncia que se investiga por este tipo de estafa en Gijón, que vive una oleada de casos.

Mujeres de avanzada edad 

El pasado mes de agosto, varias mujeres fueron víctimas de esta clase de estafa perdiendo más de 23.000 euros en efectivo y joyas de valor. Fueron dos grupos los que, en tan solo dos días, consiguieron timar a las mujeres de avanzada edad. Se desconoce si ambos casos están relacionados entre sí, pero los dos robos se llevaron a cabo en las inmediaciones del centro comercial “Los Fresnos” y el modus operandi fue muy similar. 

La primera estafa tuvo lugar cuando una de las víctimas, una mujer de 75 años, fue abordada en la vía pública por un hombre de entre 30 y 40 años, de complexión normal, moreno, de 1,70 metros de altura y que parecía tener algún tipo de discapacidad.

En el timo estuvieron implicados dos personas más: una mujer joven, de unos 30 años de edad, y un hombre de unos 40 que aparentaba ser un letrado. Ambos convencieron a la víctima de que para ayudar al hombre discapacitado debían ganarse antes su confianza, mostrarle que ellos también tenían dinero y que no le querían quitar el suyo.

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Las víctimas perdieron más de 23.000 euros debido a la estafa

La víctima accedió y los 3 sujetos la acompañaron a su domicilio, donde cogieron las joyas que tenía, y luego a una entidad bancaria, donde sacó de la cartilla 3.000 euros. Ya con el dinero y las joyas, subidos en un coche blanco tipo SUV, el supuesto discapacitado afirmó tener hambre y sed, al igual que en el primer caso. La víctima bajó del vehículo para comprar la bebida y cuando salió ya no estaba ni el vehículo ni las personas.

El segundo robo ocurrió de manera similar. A la misma hora y en la misma zona, un delincuente se acercó a la víctima, una mujer de 77 años, para venderle un boleto de lotería premiado. Siguiendo el mismo procedimiento característico del “tocomocho”, los estafadores se hicieron con 20.800 € en efectivo y las joyas de valor que tenía.

Las estafas a pie de calle son muy frecuentes y de diversa tipología. Un procedimiento semejante al "tocomocho" es la "estafa de la estampita", por la cual varios sujetos confunden verbalmente a una víctima para que acabe pagando por un sobre con una cantidad de dinero misteriosa que un tercero va a robarle a una persona discapacitada.

"El abrazo cariñoso" también es una técnica para despistar a una víctima y que otro estafador cómplice le robe alguna pertenencia de manera rápida, mientras le da un abrazo. En definitiva, con una gran habilidad y elocuencia, muchos delincuentes consiguen sustraer desde pequeñas cantidades de dinero y objetos personales, hasta grandes botines de miles de euros. Todo ello aprovechándose de la inocencia de las personas.

En algunos casos, las víctimas no denuncian los hechos hasta varias días después, fruto de la vergüenza que sienten al haber sido estafados. Esto complica el desarrollo de las investigaciones y la detención de los timadores. Es por ello que la Policía alerta sobre los peligros de esta clase de estafas y recomienda a los ciudadanos estar siempre alerta ante personas que ofrezcan tratos sospechosos.

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