25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los agentes decidieron inspeccionar la sala tras ver unas extrañas luces en la ventana de la cuarta planta a altas horas de la madrugada

La policía de Zaragoza multa a siete médicos por realizar una fiesta ilegal dentro de un hospital

Fiesta en una sala cerrada.
Fiesta en una sala cerrada.
La policía de Zaragoza ha multado a siete médicos del Hospital Miguel Servet por organizar una fiesta ilegal dentro del edificio y a una enfermera que no colaboró cuando le preguntaron por lo sucedido. Los agentes descubrieron esta celebración al observar unas extrañas luces que salían de la ventana, cuando subieron a la habitación encontraron bebidas alcohólicas y a los médicos escondidos en una habitación contigua para tratar de evitar ser descubiertos.

Con el fin del Estado de Alarma declarado este mes de mayo, miles de ciudadanos han podido disfrutar de una clara mejoría en sus actividades de ocio y en sus reuniones sociales. Pese a que las medidas contra el Coronavirus se han suavizado y el ritmo de vacunación es notable, lo cierto es que los ciudadanos españoles todavía deben mantenerse alerta y tomar las medidas de precaución necesarias para vencer al virus y volver lo antes posible a una completa normalidad.

Desde el día en el que finalizó el toque de queda, una gran cantidad de fiestas ilegales y reuniones multitudinarias han provocado la indignación y las quejas de muchos ciudadanos. Una de estas fiestas ha tenido lugar esta semana en el Hospital Miguel Servet, en Zaragoza, donde, tal y como adelantaba El Heraldo de Aragón, la policía ha multado a siete médicos por organizar una fiesta ilegal en las instalaciones del propio hospital.

Los hechos tuvieron lugar la madrugada del martes, en la que, según fuentes policiales, una patrulla que se encontraba realizando una ronda poco antes de las tres de la madrugada vio una extraña luz que salía de una habitación de la cuarta planta del hospital. Los agentes decidieron entrar al hospital y preguntar qué estaba sucediendo en esa sala. Una enfermera les explicó que era imposible que ahí hubiese una fiesta ya que se trataba de una sala cerrada pero los policías decidieron subir para comprobar lo que estaba pasando.

Cuando llegaron a la cuarta planta, los agentes de policía comprobaron que en la habitación había latas y botellas de bebidas alcohólicas y además, se podían escuchar ruidos en la habitación de al lado por lo que decidieron entrar. Al entrar, se encontraron con varios trabajadores del hospital escondidos, de edades entre 25 y 28 años, que trataban de evitar ser descubiertos por los agentes.

La operación policial se saldó con el levantamiento de siete actas por la celebración de una fiesta ilegal, ya que cabe recordar que el Gobierno de Aragón prohíbe las reuniones sociales de más de seis personas en la Comunidad. Además de los médicos que realizaron la fiesta, la enfermera con la que hablaron al entrar al hospital también recibió una sanción por la falta de colaboración con los agentes.

La reacción del Hospital Miguel Servet no ha tardado en llegar, afirmando que han abierto una investigación y un expediente a los implicados. Además, han querido dejar claro que la habitación del hospital en el que se realizó la fiesta no se trata de un área Covid y que ningún responsable de estas áreas ha participado en la celebración.

Instalaciones del Hospital Miguel Servet

Este hecho afecta negativamente a la reputación del colectivo de médicos, por lo que desde los sindicatos sanitarios se ha rechazado y condenado esta actitud, ya que afirman que se trata de un caso aislado y que los sanitarios mantienen en todo momento las medidas de seguridad correspondientes. Además, señalan el sinsentido que supone realizar este tipo de actos, ya que son los propios sanitarios los que deberán atender los casos de coronavirus que se produzcan durante ellos.

Este suceso también ha sido muy criticado en las redes sociales, ya que el vídeo de la fiesta circuló por ellas y alcanzó una gran difusión. Los usuarios de las redes rechazaron este tipo de sucesos y mostraron su indignación por la irresponsabilidad de unos trabajadores que tienen tanta importancia en la lucha contra el coronavirus y que, según entienden muchas personas, deberían ser los primeros en dar buen ejemplo y continuar con la vital labor que han llevado a cabo durante más de un año.

 

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