18 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

En España más del 80% de los procesos de divorcio son amistosos y algo menos del 20% contenciosos

La tensión ambiental y familiar juegan un papel decisivo en los divorcios contenciosos

La mitad de los divorcios contencios se podrían evitar.
La mitad de los divorcios contencios se podrían evitar. / La tensión ambiental y familiar influye en ello.
Según el despacho de Abogados Cebrián, más de la mitad de los divorcios contenciosos podría haberse gestionado de manera amistosa si se hubiera sabido controlar y gestionar la tensión ambiental y familiar, pues no existe un problema legal de fondo, sino meramente relacional.

Para entenderlo de una manera sencilla, todos hemos contemplado como ante una ruptura, algunas personas apoyan asertivamente y destensionan la ruptura sin echar más “leña al fuego”, pero otras se posicionan en una actitud que anima al conflicto con frases como:

- Se va a enterar, ve a por todas y que se “fastidie”.

- No le devuelvas sus cosas.

- Si quiere algo que vaya a pedirlo al Juzgado.

- Al enemigo ni agua.

- No le dejes a los niños y que sufra.

- Si te dice “esto”, contéstale “lo otro”.

- Si él/ella no te lo pone fácil, tu tampoco le facilites las cosas… etc etc.

Todos estos “consejos” los suelen decir quienes supuestamente más nos quieren: Padres, hermanos, amigos, nuevas parejas… etc. En ocasiones, son personas que nunca han tenido simpatía por nuestro cónyuge y aprovechan la ruptura para tensionar hacer leña del árbol caído.

A veces estas personas que en la ruptura han malmetido, cuando en algunos casos la pareja se reconcilia, pasan a tener una postura incómoda en la relación.

Cuando una persona se separa, no suele ver la realidad de una manera clara, sino que tiende a distorsionarla desde el punto de vista del drama de la ruptura. Los sentimientos están a flor de piel, de manera que cualquier influencia puede magnificarse y confundirnos y hacer cosas que realmente no hubiéramos hecho.

La mayoría de los divorcios contenciosos se derivan de problemas de comunicación o poca predisposición al entendimiento. Es por ello por lo que en estas líneas se quiere resaltar positivamente la figura diligente de esas personas del entorno que, ante la ruptura de un ser querido, aprovechan para potenciar el entendimiento y la cordialidad. Igualmente hay que destacar, pero negativamente, aquellas que por el contario atacan al ex y potencian la tensión en un anómalo ejercicio de la relación de confianza, ya sea familiar, amigo, nueva pareja... etc.

Los problemas

Una persona que se separa y toma un camino de intransigencia puede acabar con graves problemas:

- Judicialización: Tener que acudir a constantes procesos judiciales para resolver de manera antinatural cuestiones que perfectamente se hubieran resuelto extrajudicialmente con un poco de cordialidad, flexibilidad y sentido común. Además, cada proceso judicial supone tiempo, dinero y enfrentamiento.

- Tensión que afecta a los hijos: En una separación con hijos, cuando los padres no ejercen diligentemente su corresponsabilidad, lo hijos se enfrentan a una vida antinatural en la que reciben el mal ejemplo de dos progenitores enfrentados y que parece que están buscando el problema constantemente y no la solución.

- Somatización del drama familiar: Todos los miembros de la familia son afectados por la tensión de un mal divorcio. Un divorcio contencioso puede acarrear una angustia y sufrimiento que tal vez en el momento no sea tangible, pero que en ocasiones acaba exteriorizándose con dolencias físicas o alteraciones de salud mental.

- Condicionamiento futuro: Lo ideal es que cuando un matrimonio se divorcia mantenga los vínculos familiares de la manera más saludable posible. Si la ruptura deja a ambos miembros de la pareja con una mochila de problemas y preocupaciones derivadas de un divorcio conflictivo, será muy complicado volver a rehacer las vidas con proyectos que no estén condicionados.

Alberto García Cebrián. 

 

Por ello, es importante resaltar que la actitud de los familiares y seres queridos de una persona que se está separando es muy importante, pues influyen en la ruptura. Debemos de normalizar en la sociedad la actitud de personas que cuando existe un problema con la expareja o con el padre o madre de los hijos, tiende a apoyar de una manera sana, sin sembrar un poso de confrontación, pues la suma de ellos puede acabar creando un problema donde no lo hay.

Muchos divorcios son contenciosos por complicarse la ruptura por tener demasiadas personas con voz y voto en las pequeñas y grandes decisiones. Es correcto opinar, de manera constructiva, pero la critica insana no es procedente, debiendo de aprender a repeler los malos consejeros que lejos de ayudarnos están embarrando la ruptura, que ya de por sí sólo es complicada.

Nuevas parejas

Las nuevas parejas en algunas ocasiones condicionan conflictos en el divorcio, pues se les permite intervenir desde dentro. No son pocas las veces que en los despachos de abogados la nueva pareja es la que toma el timón de las decisiones y parece que es el que se está divorciando.

Es correcto y muy valioso tener apoyo, pero cada relación debe de tener su espacio, de manera que una injerencia de las nuevas parejas puede hacer que nazca un problema que realmente no existía, o que una controversia con poca relevancia acabe en un gran enfrentamiento.

Es por ello por lo que los matrimonios deben de tomar decisiones conscientes, libres y en su tiempo, lo cual no siempre es fácil.

La mitad de los divorcios contenciosos se podrían evitar simplemente rebajando la tensión directa entre los cónyuges, evitando la confrontación de acción y reacción de menos a más y sabiendo delimitar las cuestiones a resolver de manera que no se permita que terceras personas acrecenten la tensión y correlativamente el conflicto dificultando la normalización de la ruptura.

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