19 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El importador Rafael Gascón advierte: "El 30 de diciembre la Policía interceptó unos 300.000 test de antígenos en Cobo Calleja no aptos para la venta"

“Los chinos traen a España el material sanitario que quieren, como quieren y el Gobierno lo sabe"

El conflicto con el polígono Cobo Calleja del municipio madrileño de Fuenlabrada parece no tener fin. Tras la polémica en la que la Policía Nacional incautaba unos 300.000 test de antígenos por no tener autorización para su venta, Rafael Gascón, importador médico de productos sanitarios, asegura que “Cobo Calleja ha estado sirviendo test de antígenos a España durante todas las Navidades", "y sin tener el certificado" necesario para distribuirlos. Según Gascón, el Gobierno de España lo sabe.

Ya a finales del año pasado se supo que la Policía Nacional había intervenido alrededor de un millón de test de antígenos en el polígono Cobo Calleja, en el municipio madrileño de Fuenlabrada. Según fuentes policiales, aproximadamente 300.000 pruebas presentaban irregularidades a causa de “deficiencias en los trámites documentales” o por no tener la autorización necesaria para su distribución.

“El polígono de Cobo Calleja está lleno de almacenes chinos, que venden productos de papelería y ropa, que están vendiendo mascarillas quirúrgicas y test de antígenos”, cuenta Rafael Gascón, importador médico de productos sanitarios como mascarillas y test de antígenos. “A cualquier español le hacen sacar un certificado de la Agencia Española del Medicamentos y Productos Sanitarios”, afirma, y critica la falta de regulación en cuanto a los productos sanitarios que se venden en el polígono Cobo Calleja.

Una regulación selectiva

“Por aduana nos miran hasta las pestañas, y los chinos traen aquí lo que quieren como quieren, y sin tener el certificado de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, y el Gobierno lo sabe”, explica Gascón, que critica el control exhaustivo a los comerciantes y empresarios españoles comparado con la falta de controles, en la mayoría de los casos, a los empresarios de origen chino.

Tiendas mayoristas en el polígono Cobo Calleja, en Fuenlabrada (Madrid).

“Lo traen por aduanas fuera de España y, cuando llegan aquí por camiones, no los controla absolutamente nadie. Los que entran desde aduanas españolas pasan como artículos de papelería y apenas les abren contenedores”, asegura, y señala al Gobierno español de cómplice: “Cobo Calleja ha estado sirviendo test de antígenos a España durante todas las Navidades. Han hecho el agosto, y esto el Gobierno de España lo sabe perfectamente”. Según Rafael Gascón, desde el ejecutivo nacional serían conscientes de todo esto, incluyendo las irregularidades.

Regulación de los precios

No es ningún secreto que hay empresarios que aprovechan situaciones límite como puede ser, en este caso, la sexta ola de la pandemia de coronavirus en España, para especular con el precio de productos básicos como las mascarillas o los test de antígenos. “Los precios de los test en Cobo Calleja pasaron de un precio de un euro y pico en noviembre a 2’95€ o 3’25€ cuando empezó todo esto”, cuenta Gascón, refiriéndose a la ola de contagios por la variante ómicron.

Rafael Gascón.

“Hay empresas distribuidoras de España que tenían, desde finales de noviembre, test que no les darían hasta el mes de enero, y esto los chinos lo sabían”, dice el hombre, que no se explica cómo los empresarios de origen chino pueden contar con información privilegiada antes que el resto de las empresas. “Unos días antes de que el Gobierno dijera que las mascarillas volvían a ser obligatorias por la calle, los chinos ya lo sabían y habían doblado los precios”, afirma, sin entender, dice, “a quién tienen de su parte”.

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