21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El joven de origen argentino tenía problemas de bipolaridad y esquizofrenia y el pasado mes de abril estuvo unos días desaparecido

La muerte de un chico de 23 años en un hospital de Barcelona reaviva el tema de salud mental

Augusto.
Augusto.
Augusto Clasise fue el protagonista de una alerta en SoSDesaparecidos en abril de este año y desde hacía unos meses se encontraba en el hospital Durán y Reynals del popular barrio de Bellvitge en Hospitalet de Llobregat donde hace dos días ha fallecido tras, según la versión oficial, precipitarse contra un cristal en uno de los pasillos del citado centro hospitalario. El joven de origen argentino tenía problemas de bipolaridad y esquizofrenia. Su tía Susana quiere llevar su muerte a la Justicia

Susana habla con entereza de su sobrino Augusto apenas unas horas después de haberlo perdido. De origen argentino pero viviendo en Francia desde hace años, Susana entiende que la vida de Augusto, de 23 años, habría sido muy distinta de haber conseguido ser su tutora legal.

"Él era bipolar y sufría de esquizofrenia, era un chico estupendo y deportista pero necesitaba estar centrado. Con mis padres en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) no era posible pero había una esperanza", explica para Elcierredigital.com. 

Augusto Clasise fue el protagonista de una alerta en SoSDesaparecidos en abril de este año. El joven fue encontrado sólo unos días después en una calle de Badalona. Desde ese momento su tía Susana intentó que el joven llevara un control sanitario de sus problemas para poder acceder a una vida lo más normalizada posible. "En su caso, su vida en Buenos Aires y, ya después, con los abuelos en Hospitalet no ayudaba. Se iba mucho de casa por peleas y eso le llevó a drogas y cosas que no eran buenas y que le alejaron del mundo del deporte. Él era monitor de pádel". 

En abril estuvo Augusto estuvo unos días desaparecido. 

Desde hacía un tiempo Augusto se encontraba en la séptima planta del hospital Durán y Reynals en el popular barrio de Bellvitge en Hospitalet de Llobregat. "La doctora y el psicólogo conocían de sobra a Augusto y, la verdad es que nunca le gustó estar en ese hospital. Todas las tardes las pasamos juntos de tres y media a seis y media. La última tarde yo le notaba más inquieto que de costumbre y fue él mismo el que me pidió ir antes de tiempo al Durán y Reynals. La verdad es que me llamó la atención porque él nunca quería volver. Cuando lo dejé en el hospital me fui a tomar algo a una cafetería y tuve el presentimiento de que algo iba a pasar", continúa Susana su relato. 

"Cuando se alteraba, se golpeaba contra las paredes, se autolesionaba. Eso lo sabían, evidentemente. En el hospital había dos zonas, para agudos y subagudos. Augusto estaba en ésta última", añade. 

"Como estaba preocupada llamé al día siguiente al hospital para decirles que me preocupaba la actitud de Augusto. Poco tiempo después me devuelven la llamada y me cuentan que está muerto, que corriendo se había lanzado contra uno de esos cristales irrompibles que hay. Entró en parada cardíaca", remata Susana. 

Ante la fatal noticia Susana ha decidido empezar un proceso judicial, tanto por la vía civil como por la penal. Asegura que quiere denunciar al hospital, al responsable de la planta y que ya ha solicitado los horarios para saber qué personas estaban de guardia ese día. "La verdad es que como se trata la salud mental en España deja mucho que desear y lo que ha ocurrido con Augusto podría haberse evitado", reflexiona. 

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