21 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El proyecto nació en EEUU de la mano de un exactor en paro que por 30 euros la hora camina y conversa con su cliente

Llegan los paseadores de personas: el último grito en la lucha contra la soledad y el sedentarismo

Paseadores de personas, ¿solución a la soledad galopante de nuestra sociedad?
Paseadores de personas, ¿solución a la soledad galopante de nuestra sociedad?
En nuestra era hiperconectada cada vez hay más personas que se sienten solas. La soledad puede acabar matando, matando de tristeza, de ansiedad, puede hundir y aislar a la persona... Este mal no afecta solo a la tercera edad, sino que también se ceba en gente más joven. Personas que se sienten solas en una ciudada nueva, o tras haber sufrido un divorcio, personas que no coinciden con sus amistades por horarios de trabajo o, simplemente, que no tienen muchos amigos.

Esa soledad conduce poco a poco al aislamiento. Se deja de salir y se acaba sobre el sofá sin ganas de hacer nada. De esto se dio cuenta hace unos años Chuck McCarthy, un exactor de Los Ángeles (EEUU) que tuvo una buena idea: crear un servicio en el que varias personas se ofrecerían a otras  como compañeros de caminata y charla durante una hora. McCarthy detectó realmente la necesidad que tenían  determinados indivíduos de salir a caminar, de hablar y de ser escuchados, sobre todo. Por ello lanzó el proyecto ‘People Walkers’, algo así como paseadores de personas.

McCarthy, a la izquierda, con un cliente asiduo. 

En nuestras ciudades está muy introducido el paseador o paseadora de perros, pero no tanto el de personas. Este estadounidense se quedó sin trabajo y dedicó su tiempo a caminar junto a otros. Treinta dólares la hora, caminata al aire libre en los alrededores de la ciudad y conversación amena y de interés.

En su web y página de Facebook, McCarthy presenta su iniciativa y anima a potenciales clientes con mensajes del tipo ¿Necesitas motivación para caminar?, ¿Tienes miedo a caminar solo por la noche?,  ¿No quieres que la gente te vea pasear solo y asumes que no tienes amigos? o ¿No te gusta escuchar música y te da miedo enfrentarte a tus propios pensamientos en soledad?. Son realmente estos los obstáculos que muchas personas encuentran cuando desean salir a pasear o a hacer deporte o simplemente a pasear.  En el caso de otras, tal y como ha comprobado McCarthy, buscan gente con quien conversar mientras caminan y hacen deporte.

Para quien no quiere o no puede realizar un deporte más intenso, caminar es la opción óptima para la mejorar la salud. 

Caminar es un deporte o actividad apta para todas las edades. Está comprombado científicamente que reduce la presión arterial, el colesterol, mejora la capacidad pulmonar y la síntesis de vitamina D, tonifica y se puede realizar a diferentes velocidades. Además, como en este caso, es un deporte ideal para poder mantener conversciones mientras se realiza.

El impulsor de este proyecto en Estados Unidos lo califica como terapéutico, ya que, asegura “la gente necesita hablar, comunicarse de verdad no a través de las redes sociales. Los clientes se abren y cuentan sus historias, les ayuda física y psicológicamente”.  La idea comienza a extenderse y en Israel ya se han interesado por ella.

McCarthy con una clienta pasea por las afueras de Los Ángeles.

McCarthy ha logrado tejer una red de paseadores que le permite vivir de su proyecto. Una ciudad como Los Ángeles, donde el coche es imprescindible por las largas distancias y con una sociedad más indiviudalista, esta idea ha tenido éxito. En España, país de tapas y terrazas, vida y conversación al aire libre, quizá suene aún extraño una figura como la de  los paseadores. Aunque lo cierto es que la tecnología, la soledad creciente, la falta de tiempo libre y el estrés puedan obligarnos en un futuro a tener que recurrir a servicios de este tipo para seguir sintiéndonos personas.  

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