23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Según fuentes internas "se ejecuta una discriminación al personal del sector que solicita reducción de jornada independiente de su situación personal"

Los militares denuncian las maniobras del 'Mando de Ingenieros' contra su conciliación familiar

/ Conciliación familiar de militares.
Los militares critican la gestión de los Mandos de Ingenieros sobre las normas de jornada y horario de trabajo, vacaciones, permisos y licencias de los profesionales de las Fuerzas Armadas. Según fuentes internas, el MING contempla la "restricción, o práctica eliminación, de estos derechos" independientemente de la situación personal de cada militar, poniendo en peligro su derecho de conciliación familiar.

En pleno siglo XXI parece que el Ejército español no se adapta y, según fuentes internas, "zancadillea sus propias normas bajo la mirada distraída de sus superiores jerárquicos" en el organigrama político, que mantienen su histórico temor a las cúpulas militares y que "parecen ajenos a la situación laboral de los 120.000 efectivos en servicio activo y a lo que ocurre tras los muros de los cuarteles o los campos de maniobras".

El Observatorio Militar para la Igualdad actualizaba en abril de 2019, y nuevamente en septiembre de 2021, la denominada “Guía para la aplicación de las medidas de conciliación en las Fuerzas Armadas”, un documento que, a pesar de su validez, trata de sortear el Mando de Ingenieros (MING), cuyo cuartel general se encuentra en el Acuartelamiento General Arroquia de Salamanca y que, según ha podido corroborar elcierredigital.com, ha sostenido diferentes reuniones para informar de que el personal de tropa acogido a la comúnmente conocida como “reducción de jornada”, verá mermadas sus medidas de conciliación familiar independientemente de sus situaciones personales.

La vulneración de la orden ministerial

La Orden Ministerial 121/2006, de 4 de octubre, por la que se aprueban las normas sobre jornada y horario de trabajo, vacaciones, permiso y licencias de los militares profesionales de las Fuerzas Armadas, recoge aquellos supuestos en los que por las circunstancias derivadas de la maternidad, paternidad, lactancia o disfrute de medidas de reducción de jornada, el personal militar quedará o podrá quedar exonerado total o parcialmente de la realización de guardias, servicios, maniobras o actividades análogas, entendiendo que la exoneración no es un derecho sino una medida complementaria al derecho principal, condicionada por las necesidades del servicio.

Así, para los militares profesionales con hijos a cargo se: “Supondrá la exención de guardias, servicios, maniobras o actividades análogas que interfieran con el uso de estas medidas, el encontrarse disfrutando de: Permiso de maternidad, adopción o acogimiento. Permiso de paternidad. Permiso de lactancia. Reducción de jornada por cuidado de familiar de primer grado por enfermedad muy grave (reducción de hasta 50% de la jornada durante un mes). Reducción de jornada por nacimiento de hijos prematuros o que permanezcan hospitalizados al nacer. Reducción de jornada por cuidado de hijos menores o menores acogidos afectados por cáncer… Cuando las necesidades del servicio lo permitan, se exonerará de guardias y servicios, maniobras o actividades análogas de forma total o parcial que interfieran con el disfrute de las siguientes medidas: Reducción de jornada por guarda legal de un menor de 12 años”, siendo justamente este el punto que el Mando quiere romper acogiéndose a que esas reducciones pueden ser revocadas “cuando varíen las necesidades del servicio o cualquier otro condicionante”, pero olvidando intencionadamente que dichos cambios han de ser "debidamente motivados, justificados e individualizados”, dice la Orden Ministerial.

Los cambios más significativos

La citada Orden Ministerial hace hincapié en que los casos en los que se incumpla la solicitada reducción de jornada serán tratados de forma “individual”. Curiosa gestión individual la que oferta el Mando de Ingenieros concentrando a los afectados en charlas grupales donde se expone la "restricción, o práctica eliminación, de estos derechos sin contemplar mayores condicionantes".

Pero, ¿cuáles son los cambios unilaterales con los que presiona el MING?

·      Cambios en el horario de verano. El ejercito, como es habitual, modifica su horario en los meses estivales concentrando la jornada de trabajo. Con los cambios, la tropa que goza de reducción de jornada efectuará las mismas horas diarias que quienes no tienen concedida esa posibilidad, pero sin menospreciar que los primeros pierden una parte de su sueldo por esa circunstancia.

·      Bloqueo de los cambios de régimen. Para evitar que los afectados por la medida puedan corregir su situación en función de sus necesidades familiares -es evidente que no se enfrentarán a la misma situación en épocas de vacaciones escolares que lectivas- refieren que quien adquiera la reducción de jornada no podrá modificar sus estatus fácilmente, avisando de que si lo hacen podrían cometer un “fraude de ley”.

Militares de las Fuerzas Armadas españolas.

·      La sombra de asistencia a maniobras. Si bien el personal acogido a este plan de conciliación estaba exento de acudir a maniobras militares, las cuales les alejan durante varios días de su domicilio impidiendo el cuidado de los menores, el MING plantea que se pueda revocar esa situación, poniendo sobre la mesa maniobras en los próximos meses donde sopesan integrar al personal de tropa exento.

En conversaciones con un militar en activo acogido al sistema de reducción de jornada, comenta para elcierredigital.com que "al hablar de este asunto es necesario poner en valor que la decisión que tomamos al solicitar una reducción de jornada es un acto difícil,  pues nos enfrentamos no solo a ser señalados laboralmente, sino a una disminución significativa de nuestro ya de por sí precario sueldo y de los complementos del mismo”, expone el soldado, no sin temor a las represalias si sus superiores conocieran que está hablando con la prensa, aunque sea solo para tratar de mejorar una situación laboral cada vez más tensa dentro de los cuarteles.

Defensa, Trabajo e Igualdad mantienen el silencio

Bien sea por competencia directa del Ministerio de Defensa controlado por Margarita Robles, por la vulneración de derechos que atañe al de Trabajo bajo la mirada de Yolanda Díaz o por la ruptura de las políticas de conciliación e igualdad que se propugnan desde el despacho de Irene Montero, la realidad es que una vez más los militares españoles no cuentan con el deseable respaldo del Estado quienes hacen oídos sordos a estas circunstancias que se denuncian con cautela desde la tropa, un colectivo altamente vulnerable ante la ausencia de sindicatos que puedan ejercer representación legal y verificación de los cumplimientos de Órdenes y contratos, así como el temor a la aplicación de códigos de conducta internos como las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas.

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