29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

LOS EXPERTOS MUESTRAN SU PREOCUPACIÓN POR EL GRAN AUMENTO DE LA HOSPITALIZACIÓN DE MENORES A CAUSA DE ESTE PATÓGENO RESPIRATORIO

La bronquiolitis azota España: Llena la UCI de niños y también predomina en ancianos

/ Un médico atiende a un bebé.
La bronquiolitis ha sido uno de los problemas más graves en los más pequeños. Este último mes la cifra de hospitalizaciones ha aumentado en todo el territorio español con la llegada del invierno. Este virus ingresa a uno de cada 56 bebés prematuros en la UCI. Más de 100.000 menores de cinco años murieron a causa de bronquiolitis en 2019. Aún no hay tratamiento para este virus respiratorio sincitial.

Son muchos los expertos que muestran su preocupación por la llegada anticipada de la bronquiolitis, ya que su incidencia es muy alta y puede ir a peor con las bajas temperaturas. El virus respiratorio sincitial es una de las causas de hospitalización más frecuente durante el invierno en niños menores de un año.

Este último mes los casos han aumentado considerablemente. En Huelva ya son unos treinta niños los que se encuentran ingresados por esta infección pulmonar. El aumento de estas infecciones respiratorias el pasado mes se relaciona en parte al repunte del COVID, que aumentó un 46 por ciento.

Más de 100.000 menores de cinco años murieron en el mundo en 2019 a causa de infecciones respiratorias asociadas directamente con este virus, de los cuales más de 45.000 bebés tenían menos de seis meses. En ese mismo año hubo 33 millones de cuadros respiratorios en el mundo asociados con el VRS y 3,6 millones de ingresos hospitalarios por este motivo.

Síntomas y duración

En su gran mayoría esta infección suele presentarse en los bebés de manera leve, con poca tos, algo de fiebre, mocos y dificultad para respirar. El peligro llega sobre todo cuando afecta a los más pequeños. Este tipo de virus afecta directamente al bronquiolo, un conducto más pequeño y estrecho que se sitúa justo antes del alvéolo pulmonar. Cuando este se inflama impide el paso del aire.

En primer lugar, el virus presenta un cuadro catarral. En estos primeros síntomas no es necesario acudir al médico, así se evitará contagiar al niño de otros virus en la sala de espera de los hospitales. Es a partir del tercer o cuarto día cuando hay que poner la alerta en este virus. En esos días comienzan a verse afectados las vías aéreas inferiores y es cuando comienza la insuficiencia respiratoria. También puede observarse porque se les marcan las costillas o aletean la nariz, esto se debe a que la mucosidad se acumula en los bronquios.

Bebé con un aerosol.

En cuanto a la duración de la bronquiolitis lo normal es que los síntomas de catarro duren de dos a tres días y a partir de ahí aparezcan los problemas de respiración y vayan en aumento hasta llegar a la máxima gravedad del cuadro, que puede durar de dos a cuatro semanas en algunos casos.

La portavoz de la Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía (AndaPap), Carmen Fidalgo cuenta en un artículo publicado por “HuelvaInformación” que esta larga duración del virus “hace que muchos padres se agobien porque es demasiado tiempo escuchando tos y mocos en niños muy pequeños”. No obstante, una vez alcanzado el pico de la enfermedad, los niños comienzan a mejorar poco a poco y en torno a cinco días o una semana suelen recuperarse.

Tratamientos hasta ahora para la broquiolitis

El mayor problema de este virus es la falta de tratamiento. El único recurso para curarlo es la medicación paliativa: oxígeno, alimentación por sonda y, en caso de que fuera necesario, ventilación mecánica.

Por otro lado, las alternativas preventivas para intentar evitar el VRS por el momento son limitadas. Existe el palivazumab, un anticuerpo monoclonal que ya se ha puesto en marcha su comercialización. No obstante, su administración aún está limitada a los grupos más vulnerables como los bebés con problemas cardíacos, respiratorios o los prematuros.

Según el estudio The Lancet Respiratory Medicine este virus ingresa a uno de cada 56 bebés prematuros en la UCI.  Esta investigación estudia la exactitud de la carga de la enfermedad. Tras los resultados se propone vacunar a las embarazadas o al lactante para crear anticuerpos en el bebé y eludir los efectos en el microorganismo, que es el principal origen de la bronquiolitis.

La EMA (Agencia Europea del Medicamento) ha autorizado otro anticuerpo monoclonal para lactantes, pero este aún no ha llegado a comercializarse en España. María Martinón-Torres, doctorada en Medicina y Cirugía y especializada en Evolución Humana explica en un artículo de El País que este anticuerpo “podría evitar tres de cada cuatro casos y se ha comprobado que funciona en lactantes sanos. Es monodosis y dura los cinco meses de la campaña”.

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