03 de marzo de 2024
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FIN DE SEMANA

Según revela el doctor Luis Montel a elcierredigital.com, "a medida que un hombre envejece la testosteron disminuye y esto hace que se vuelva pasivo"

Consejos para mantener activa la líbido en el tiempo: “Vivimos un desgaste de la sexualidad humana"

El Cierre Digital en El doctor Luis Montel.
El doctor Luis Montel.
La líbido es conocido como el deseo sexual que experimentan las personas, pero no solo se basa en el aspecto sexual, ya que es un importante indicador del estado del cuerpo. En la formación de la líbido surge la potencia de saciar una necesidad intrínseca, que es la necesidad de reproducirse y hacer el amor. El hecho de tener una líbido baja puede estar relacionado con algún tipo de enfermedad. El doctor Luis Montel analiza que depende de tres factores: emocional, fisiológico y endocrino.

La líbido es uno de los principales motores de nuestros impulsos sexuales que abarca más que la mera sexualidad. También conocido como energía sexual, se trata de un aspecto intrínseco de la naturaleza humana. En concreto la líbido consiste en el deseo sexual que experimentan los individuos, pero puede influir en muchos aspectos cotidianos de la vida. Cabe destacar que supone una parte esencial de nuestra vida física y emocional. 

En la formación de la líbido surge la potencia de saciar una necesidad intrínseca, que es la necesidad de reproducirse y hacer el amor. Para que esa necesidad tiene que haber varios factores biológicos que estén bien, ya que en cuanto uno de ellos se afecta la líbido decae y se empobrece. Esta pérdida llega hasta tal punto que el ser humano se encuentra con mucho morbo y poca líbido. 

"Hoy en día se ha ajustado la líbido a patrones estéticos"


En una conversación con elcierredigital.com el doctor Luis Montel analiza la situación actual de la líbido y la importancia que tiene en el día a día de las personas. Montel indica que “lo principal es destacar que no es cierto que por más morbosa que sea una persona más líbido tiene, ya que la realidad es al contrario.  Los pensamientos y emociones morbosas son formas exponenciales de debilitamiento de la líbido en sí misma. La clave de la líbido es dirigirse a enamorar y conquistar más que a criticar”.

En nuestros días se ha endurecido mucho la crítica y hemos ajustado la líbido a patrones estéticos, que en realidad no tienen importancia. Estos patrones son atributos que le ponemos a la mente para buscar fuerza emocional para hacer algo por lo que no tenemos fuerza biológica y fisiológica. La líbido depende de uno mismo y no del otro”, añade Luis Montel. 

Luis Montel.

El doctor Montel observa que “ahora mismo estamos en una pandemia de debilitamiento de la sexualidad humana, aunque se quiera vender la imagen de una hipersexualidad disfrazada. La sexualidad se está descomponiendo, ya que lo grandioso de ella es su simplicidad. Lo que ocurre es que ahora lo que es simple se está dividiendo en microsistemas sexuales acomodados a la emocionalidad de cada persona. Por esto mismo hay tantas variantes del sexo hoy en día, porque estamos juzgando lo emocional antes que lo fisiológico y lo endocrino”. 

Factores que componen la líbido

La líbido depende de varios factores que son diferentes en cada persona, pero que tienen que reunirse para tener una líbido regulada y activa. Para adentrarse en estos factores y conocer la líbido que tiene cada persona es necesario escapar de tabúes y normalizar que puede haber una falta de líbido en los organismo que necesita ser regulada. Es importante que haya un equilibrio entre los factores fisiológicos y emocionales para tener una líbido sana, buena y procreativa.

El principal factor que compone la líbido es la parte emocional, que consta de la fracción cognitiva. Esta parte se basa en las sensaciones creadas en base a un espectro emocional sobre el otro individuo. Para que esto funcione tiene que haber una parte endocrina estable y sólida, que es la testosterona. 

“Esta testosterona debe estar presente tanto en hombres como en mujeres, ya que es lo que da el impulso. Las mujeres si tienen testosterona y de hecho cuando están bajas de testosterona aparece la frigidez que genera una apatía hacia el sexo. La testosterona es la parte hormona que impulsa a consumar las relaciones sexuales. El hombre es dependiente de la testosterona, puesto que sin ella es incapaz de conquistar, practicar o cortejar”, indica Luis Montel. 

Luis Montel.

El tercer factor es la parte fisiológica, que refiere a la buena alimentación y mineralización del individuo para que ese cuerpo esté sano. El hecho de tener ganas de practicar sexo supone un signo de salud. Luis Montel aclara que “cuando una persona se enferma lo primero que pierde es el deseo sexual. El no deseo sexual ya es un signo de que falla algo, no hay que esperar que llegue el problema, hay que ir por delante de él.  En la apatía sexual también influye que se trate de una persona sedentaria. Esto se debe a que las personas sedentarias no oxigenan su organismo y debilitan su cuerpo”.

Luis Montel indica que “esta falta de oxigenación puede derivar en problemas sexuales como la eyaculación precoz y la pobre erección. En el caso de la mujer la falta de líbido también puede generar problemas de salud. Sin embargo, la estimulación del hombre es visual y la de la mujer es sensorial. El hombre es dependiente de la dopamina, pero la mujer no. Las mujeres dependen de la oxitocina, que es la hormona del placer femenino. Una vez que se libera la oxitocina dura más en el torrente sanguíneo que el subidón de testosterona. Por eso una mujer puede estar más tiempo que un hombre”. 

La influencia de los factores externos

La tasa de natalidad se ha visto reducida con el paso de los años y eso podría suponer un gran problema para la sociedad. “A medida que un hombre envejece la testosteron disminuye y esto hace que se vuelva pasivo. A largo plazo esto traerá perjuicios respecto a la natalidad y todo esto depende de la líbido. Uno de los grandes consumidores de testosterona que ha aparecido con el paso del tiempo es que hoy en día tenemos más factores estresantes que nos roban la testosterona. Entre estos factores se encuentran las preocupaciones y el estrés mantenido”, añade Luis Montel. 

El doctor Montel remarca que “el ovario poliquístico y el cáncer de testículo y de ovario son problemas derivados de la escasez de testosterona. Si a lo largo del día solicitamos una mayor producción de testosterona los órganos que la producen se fatigan. Por lo tanto, la manutención de la líbido tiene una importancia crucial en la salud. La falta de potencia sexual no depende de la edad, sino que es un signo de premonición de algún problema”.

“Entre estos factores externos en los últimos años ha aparecido el uso del teléfono y de las redes sociales, que suponen una preocupación añadida a las que ya teníamos. Cada vez que hay una actividad psíquica nueva es a costo de la testosterona, además, la hiperestimulación es un problema respecto a la líbido. El tema de la líbido es un tema muy importante que nadie tiene el valor de atajar. La gente debe vigilar su líbido porque es la primera señal que avisa sobre una enfermedad oculta”, concluye el doctor Luis Montel. 

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