27 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

La combinación de ozono, vapor a 160 grados y agua ionizada garantizan una limpieza y desinfección de alta calidad en las zonas de supuesto COVID

El ozono, la sustancia que se pone de moda para la limpieza contra el coronavirus

Aparato de limpieza con ozono.
Aparato de limpieza con ozono.
El asunto de la limpieza y desinfección a raíz del Covid-19 generó gran cantidad de información contradictoria a comienzos de la pandemia, confundiendo así a la población. Ahora, los expertos recomiendan la utilización de ozono, combinado con otros métodos desinfectantes innovadores, como el agua ionizada o el vapor a 160º, por encima de productos químicos de uso cotidiano, como la lejía o el amoniaco.

El coronavirus ha trastocado la práctica totalidad de los sectores de la vida pública en nuestro país. Sin embargo, en el ámbito privado también hemos tenido que modificar muchos de nuestros comportamientos. Mascarillas, distancia de seguridad y, sobre todo, extremar las precauciones en lo referente a la higiene y la limpieza.

Este último elemento se ha convertido en un pilar de cualquier manual contra el Covid-19 que se precie. En este sentido, en los últimos tiempos hemos asistido a un aluvión de noticias vinculadas a productos de limpieza y desinfección, pero no siempre recibimos la información adecuada.

Elcierredigital.com ha contactado con una profesional en la materia, la gerente de Limpiezas El Oeste S.L., Lourdes Picazo, que ya informó a este medio en abril de su temor de que las limpiezas realizadas por la Unidad Militar de Emergencia (UME) en algunos lugares de España estuviesen usando agua mezclada con cloro. En aquel momento, Picazo ya apostaba por la utilización de una sustancia que puede ser muy útil en el ámbito de la desinfección y la limpieza por Covid-19: el ozono.

Las empresas de limpieza han perfeccionado sus métodos con la pandemia.

Como bien apunta Lourdes, la tecnología de la higiene avanza, la maquinaria mejora y progresivamente surgen productos cuya implementación a los procesos de limpieza es muy beneficiosa. La implementación del ozono es un claro ejemplo: “Por una parte, su función es eliminar olores, por otra parte, elimina cualquier tipo de virus. Todo en habitáculos cerrados”, afirma Picazo.

No obstante, el ozono, si bien puede contribuir enormemente a mejorar el desarrollo de la desinfección, debe usarse convenientemente y no es un tratamiento permanente: “Si se desinfecta un lugar infectado con ozono y con el paso de los días otra persona contagiada entra en el habitáculo, lógicamente habría que volver a realizar otra limpieza”. Por tanto, para conocer más sobre este compuesto, en las próximas líneas indagaremos sus ventajas y su correcto modo de utilización.  

Ozono, vapor a 160º y agua ionizada, la limpieza perfecta

El ozono aplicado a la limpieza es muy efectivo, pues como apunta Lourdes Picazo “no es un producto abrasivo que perjudique a la salud”, aunque “mientras se está haciendo el tratamiento con ozono no se puede permanecer dentro de la sala donde se lleva a cabo, porque el nivel de ozono es superior a lo permitido para poder acabar con cualquier virus que haya en el ambiente, si no, no tendría sentido”. ¿Y qué ocurre con el ozono que se utiliza para ambientar las casas? Muy sencillo. Picazo sostiene que no es perjudicial porque no supera el límite estipulado.

Manipular ozono requiere una preparación especial. 

Hay que subrayar que el ozono, por sí mismo, no es suficiente para llevar a término una correcta desinfección para el Covid-19. En este sentido, los expertos apuntan que, para hacer una desinfección en profundidad, es necesario complementar el ozono con una maquinaria que opera a través de vapor a 160º y con agua ionizada. Esta última es, ahora mismo, el producto de desinfección más potente.

Esta tipología de limpieza se hace para situaciones fuera de lo normal, como pueden ser la desinfección de un virus como el que estamos sufriendo en los últimos meses o, por ejemplo, la de un fallecimiento traumático de una persona o la que requiere un establecimiento que haya albergado a una persona con síndrome de diógenes. “Con estos métodos la limpieza está garantizada. Eliminan lo que hay en la superficie, aunque evidentemente ni el vapor ni el ozono no llegan a rodapiés, cavidades o grietas”.  

Desinfectar “pero no a cualquier precio”

El uso de los productos químicos que se habían utilizado a comienzos de la pandemia es cada vez menor. Y es que profesionales del mundo de la limpieza como Picazo desaconsejan el uso de elementos tan comunes y arraigados en nuestro día a día como la lejía. Según su criterio, solo una pequeña porción de la población española está llevando a cabo limpiezas de forma correcta.

“La mayoría de los establecimientos, como los bares, limpian con un cubo de agua y lejía. Además de no ser higiénico, por mucho que desinfecte es perjudicial porque estás respirando lo que desprenden productos químicos que no son aconsejables para limpiar en un sitio cerrado. Lo profesional es limpiar con productos que no perjudiquen a la salud. Hay que desinfectar, pero no a cualquier precio”, defiende Picazo.

Hay cañones de ozono para uso doméstico y otros para uso profesional.

Una vez se ha probado que no es conveniente la utilización de productos como el amoniaco o la lejía, las empresas de limpieza, en cuyos equipos trabajan los auténticos profesionales sobre esta cuestión, han tomado protagonismo. “Todas las empresas de limpieza están equipadas, tienen la maquinaria específica y, además, aunque el ozono ya se venía utilizando en empresas como la nuestra, ahora se ha incorporado aún más a raíz de la pandemia”, explica la empresaria.

En lo que concierne al costo de la implementación de una sustancia como el ozono al proceso de limpieza, profesionales como Picazo también apuntan a un beneficio económico: “en tiempo y eficacia sale más barato que si contratas a varias personas que limpien por horas con lejía, porque es mucho más efectivo y rápido”. Además, habría que tener en cuenta las necesidades de cada establecimiento, pues hay servicios que requieren sin más remedio de ozono, agua ionizada y vapor a 160º. Por tanto, a la larga siempre será más rentable.

 

 

 

 

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