01 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

Según el psicólogo Jorge López viviremos cuatro fases: 'shock' inicial, adaptación o inadaptación, aproximación al final desescalada y la del fin

Desvelamos los mejores consejos para atravesar las distintas fases del nuevo confinamiento

La Puerta del Sol vacía.
La Puerta del Sol vacía.
El psicológo Jorge López, psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica, cuenta para 'Elcierredigital.com' los mejores consejos para llevar las distintas fases del confinamiento que estamos viviendo a raíz de la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19. Según López atravesaremos cuatro estadios o fases: la primera marcada por el shock inicial, la segunda en la que se producirá o no la adaptación a la nueva realidad, la tercera aproximación al final desescalada y la del fin.

Después de más de un mes de confinamiento por la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19 son muchas las preguntas que nos hacemos: ¿Cómo nos está afectando esta situación excepcional? ¿Cómo reacciona la gente? ¿Cuál es la forma más inteligente de hacerlo? El psicólogo Jorge López, nos lo cuenta para Elcierredigital.com.

      El psicólogo Jorge López.

 

La primera fase es la del ‘shock’. Estamos ante algo desconocido a lo que nos enfrentamos por primera vez. Dura en torno a cinco o seis días. Se da la reacción primaria habitual en todas las situaciones extremas. En general es la curiosidad por saber a lo que nos enfrentemos y el sentido del humor ante la irrealidad de los vivido presiden esta primera etapa.

En la segunda fase, en la que nos encontramos actualmente, es la que se produce la adaptación o no de esta nueva realidad. Se produce una disminución de la curiosidad e incluso apatía. Según Jorge López en esta fase “aparecen los sueños, ya que la represión de lo deseado aparece durante la noche” y se “habla de política para descargar el enfado y crecen las creencias religiosas, mientras que la cultura queda apartada”.

La sobreinformación obsesiva y angustiosa provoca rabia y miedo.

Por otro lado, se pude dar la necesidad compulsiva de informarse a toda costa y se produce una sobreinformación obsesiva y angustiosa que provoca rabia, miedo y la somatización. Esto en casos extremos puede llevar a situación de abuso de drogas, alcohol, casos de histeria o, incluso, crisis bulímicas. Sin embargo, el hecho más insignificante puede provocar la mayor de las alegrías.

La tercera fase es la de la aproximación al final desescalada, consideraba el ‘ojo de la tormenta’ por la Organización Mundial de la Salud. En esta fase los que ya se adaptarán a la situación lo afrontarán con normalidad, sin embargo, los inadaptados, la curiosidad les generará una angustia creciente, así como miedo y ansiedad por lo incierto, pudiendo llegar a sufrir ataques de pánico.

La cuarta fase, es la del final del confinamiento. Para los adaptados pude llegar el conocido como estrés postraumático. Para los inadaptados, un trauma patológico que pude llevarles a sufrir depresión, ansiedad, obsesión, compulsiones, fobias y/o ataques de pánico.

Consejos para sobrellevar mejor estas distintas etapas

Jorge López, psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica, nos aporta los mejores consejos para llevar lo mejor posible las distintas etapas por las que atravesaremos durante el confinamiento:

No busques respuestas

Aparecen preguntas de imposible respuesta: ¿Y si me contagio?, ¿Y si contagio a alguno de mis seres queridos?, ¿Qué pasará si el sistema sanitario queda desbordado? ¿Y si pierdo el trabajo? Todos estos interrogantes no pueden ser afrontados desde la racionalidad, ya que, a cada intento de respuesta, nos surgirá una nueva pregunta que lejos de tranquilizarnos, aumentará la inseguridad y la angustia. La solución es soportar esa duda sin intentar contestarla.

Tenemos derecho a estar de mal humor. 

Si es imposible no dejar de pensar dejando un tiempo no más de 15 minutos y un espacio para tratar las novedades en familia. 15 minutos de conversación enfrentando la preocupación para estar 23 horas y 45 minutos tranquilos.

Equilibrar la información

No estar sobreinformado ni desinformado, ambas conductas afectan negativamente, elegir información fiable una o dos veces al día, aprovechando programas de entretenimiento para desviar el foco sobre el Covid-19. Buscar la verdad en épocas de incertidumbre nos empuja al estrés y a la ansiedad que nos provoca más inseguridad. Tolerar esa incertidumbre es un nuevo recurso que debemos aprender para poder pasar la crisis y poder salir reforzados.

Recordar que tenemos derecho a estar de mal humor

Debemos escuchar a nuestras emociones: poner nombre a nuestras emociones, pensar sobre ellas…. y compartirlas con la familia. La familia observa sin intervenir. sin replicar, sin consolar, la angustia debe estar en un espacio para sacarla y un espacio para escuchar.  Si aún así no te tranquilizas coge papel y bolígrafo y escribe todo aquello que te preocupa, te incomoda, te produce rabia o malestar, evoca todos tus pensamientos en el papel y luego rómpelo. La sensación de poder vaciar la mochila que vamos cargando de piedras hará que no te caigas de espaldas por no poder soportar el peso que la situación conlleva.

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