15 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

Según los expertos, la presencia de estos insectos podría estar alcanzando las peores cifras registradas desde antes de la Segunda Guerra Mundial

La alarma ante la invasión de chinches desde Francia que ocupa ya la mitad norte de España: Así avanza la plaga

La plaga de chinches que asolaba Francia llega ya a la mitad norte de España: un rápido avance que enciende las alarmas
La plaga de chinches que asolaba Francia llega ya a la mitad norte de España: un rápido avance que enciende las alarmas
Desde hace varios años, la población de chinches aumenta sigilosamente en multitud de países europeos. Recientemente, las redes sociales se han inundado con imágenes de este tipo de diminutos insectos en lugares públicos de la ciudad de París: asientos del transporte público, butacas de cine, camas de hoteles... Con ello, han saltado las alarmas sobre la creciente incidencia de estas plagas, que ya han llegado también a la mitad norte de España.

El pasado mes, las redes sociales y los medios franceses se inundaban con imágenes de chinches que campaban a sus anchas en París: en la tapicería de los asientos del transporte público, en las camas de diversos hoteles, en butacas de cine... La plaga de estos insectos hizo saltar las alarmas en Europa y algunos expertos señalaron que la incidencia de chinches puede haber alcanzado niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial.

Ya hace tres años, el gobierno francés implantó una campaña contra las chinches, que ofrecía un sitio web específico y una línea directa de información, dando así respuesta al aumento en el número de estos insectos. Pero está claro que no ha sido suficiente. Emmanuel Grégoire, el vicealcalde de París, ha asegurado durante una emisión en televisión que “nadie está seguro ante este insecto, puedes cogerlo en cualquier parte y llevártelo a casa, no detectarlo hasta que ya se han multiplicado y expandido”.

A poco menos de 10 meses de que la capital francesa acoja los Juegos Olímpicos 2024, el gobierno se ha visto obligado a tomar medidas y París ya ha pedido ”que sea una cuestión de estado”, como informa EFE. El resto del país también ha sido víctima de estos insectos, que se han expandido a gran velocidad por todo el territorio francés.

En la actualidad, su presencia se ha convertido en un problema que afecta potencialmente a varios países a nivel europeo, entre ellos España, tal y como explica la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA). Según un informe reciente, la empresa española Anticimex, que se especializa en neutralizar plagas, afirmó que en los 9 primeros meses del año ha aumentado en hasta un 71% la presencia de plagas de chinches en el país.

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En los 9 primeros meses del año han aumentado en un 71% la presencia de chinches en España

La empresa también explica que los casos se han encontrado sobre todo en la mitad norte del país: en el País Vasco, Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y Madrid. Todas ellas zonas en las que existe una gran afluencia de turistas. Expertos trepadores, estos diminutos insectos se adhieren a multitud de superficies textiles y aprovechan el contacto humano para transitar de uno a otro y alimentarse con su sangre.

Anticimex explicó que ha estado llevando a cabo en todo el país tratamientos térmicos de forma continua en hoteles, hogares, todo tipo de transportes de pasajeros (trenes, autobuses, ferris), así como en espacios sociales como cines y teatros para controlar dichas plagas, como informa EFE.

¿Qué son las chinches de cama y cómo detectarlas?

Las chinches, conocidas científicamente Cimex lectularius, son pequeños insectos que se alimentan de la sangre de las personas. Para ello, pinchan a su víctima y le inyectan saliva durante el proceso de extracción, evitando así que se coagule la sangre del huésped. Este mecanismo de alimentación suele tener lugar durante la noche.

Tienen una forma ovalada, sin alas, normalmente miden 5 milímetros, presentan un color marrón café y su cuerpo es plano. Las más jóvenes, llamadas ninfas, tienen un color más claro que las adultas. En la actualidad, suponen una  plaga emergente que puede afectar a casi cualquier espacio habitado y son muy difíciles de identificar.

Las altas temperaturas que experimentamos y el aumento del turismo y el trasiego de viajeros alrededor de todo el mundo construyen un escenario perfecto para su proliferación. Muchas chinches han adquirido, además, inmunidad a muchos químicos que tratan de eliminarlas.

Estos insectos pueden permanecer 6 meses sin comer y casi un año sin nutrirse con sangre humana. Sin embargo, lo más habitual es que se alimenten cada 5 o 10 días. Una de las muchas vías que tienen las chinches para entrar en una casa es colándose en maletas o mochilas desde un alojamiento infectado.

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Las chinches se adhieren a mochilas y maletas de material textil

Desde Anticimex explican que existen distintas formas de saber si tienes chinches de cama en tu hogar: la señal más clara es obviamente encontrar chinches vivas, sin embargo, son muy pequeñas y difíciles de ver, ya que se esconden muy bien. Las picaduras de chinches son otro indicio y aparecen a menudo en brazos, piernas, manos pies y cuello, zonas que en muchas ocasiones no están tapadas por la ropa de cama.

Durante la noche, las chinches pueden ser aplastadas contra la sábana o la colcha de la cama, por lo que la aparición de pequeñas manchas de sangre sin explicación conocida pueden ser otro motivo de alerta. Estas manchas, además, pueden corresponder a picaduras recientes, como indica la empresa antiplagas. Por otra parte, las chinches también dejan sus excrementos alrededor de sus escondites, pequeñas manchas de color negro. A medida que las chinches crecen, de una etapa a otra, desarrollan una nueva piel y se desprenden de la vieja, que puede verse al igual que los excrementos en la cama.

Hasta la actualidad no se ha ha descrito ninguna enfermedad transmitida por chinches, afirma Anticimex. No obstante, la picadura producida por las chinches de cama genera una desagradable sensación de comezón, acompañada del enrojecimiento e inflamación de la piel, según la sensibilidad de cada persona.

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