08 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

"Hemos enviado una carta pero no hemos recibido respuesta de Instituciones Penitenciarias", explica la mujer

Vanesa Docal, esposa de un recluso de A Lama: "No hay una norma clara en Prisiones contra el COVID-19"

Vanesa Docal.
Vanesa Docal.
En 'Elcierredigital.com' hemos estado muy pendientes de la evolución de la crisis del coronavirus Covid-19 en las prisiones españolas. Hoy hablamos del caso de Vanesa Docal, cuyo marido cumple condena en la prisión de A Lama, en Pontevedra, y que denuncia la falta de información que padecen los familiares de los presos de esta cárcel gallega. La poca claridad en las decisiones tomadas han hecho que varias familias de presos se hayan dirigido a Instituciones Penitenciarias, sin obtener respuesta.

La situación de las prisiones ante la pandemia del Covid-19 ha sido complicada tal y como hemos contado en Elcierredigital.com, el nerviosismo por la falta de información y la falta de medidas en algunas cárceles han hecho muy complicada la convivencia en las prisiones españolas. Hasta el pasado 29 de abril Instituciones Penitenciaras no había ofrecido dato alguno sobre el COVID-19 en las prisiones. En la actualidad hay 3011 positivos por coronavirus, entre ellos 248 trabajadores y 53 internos.

La falta de información y de normativas claras para las prisiones en el marco del Estado de Alarma no sólo afecta a los presos, sino también a sus familiares que viven con incertidumbre. Sobre todo, desde que el día 14 de marzo se suspendiera cualquier contacto con el exterior.

Hoy hablamos del caso de Vanesa Docal, cuyo marido cumple condena en la prisión de A Lama en Pontevedra. “Están suspendidas todas las visitas. Entiendo que es por prevención, pero el gran problema es que no hay una normativa clara y por eso hemos hecho enviar una carta a Instituciones Penitenciarias, pero no hemos recibido respuesta”, explica a Elcierredigital.com.

“No permiten a nadie y eso incluye a la gente que acudía a prestar según qué servicios. Durante los 15 días posteriores a decretarse el Estado de Alarma no funcionó el servicio de lavandería y esto en un momento en el que se necesita extremar los cuidados. Claro que de esto nos enteramos después de que pasara. Además, como no se permite el contacto con el exterior, no permitían ni que enviáramos ropa o el peculio”, continúa Vanesa.

Centro Penitenciario de A Lama (Pontevedra). 

Además, en su caso se ha visto perjudicada especialmente ya que su marido tenía derecho a disfrutar de seis días de permiso en el primer semestre del año y sólo ha podido hacer uso de tres de los mismos. “En el Real Decreto no se hace mención a este punto y desde luego no sabemos si esos días serán recuperables y acumulables cuando pase esta situación de excepcionalidad. Tampoco desde el Defensor del Pueblo o el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nos explican nada y yo entiendo que ahora mismo están también en momento complicado como todos, pero no se pueden olvidar de las casi 60.000 personas que hay en las cárceles españolas”, explica.

Además, el esposo de Vanesa tenía previsto para el mes de marzo someterse a una Junta de Tratamiento, pero ésta se ha visto suspendida por el Estado de Alarma y la crisis sanitaria. “Lo entiendo porque la situación no la ha elegido nadie, pero lo tremendo es que algunas sí que se han celebrado, pero de formas discrecional. Supongo que tienen un motivo para hacerlas, pero no lo han explicado. No dicen nada y eso hace pensar que toman la decisión por su parte. ‘Nuestra’ Junta de Tratamiento se ha retrasado a mayo, pero no creo que se lleve a cabo”, añade.

Antes de terminar su testimonio, Vanesa no quiere dejar a un lado un asunto importante: La tan publicitada puesta en marcha de terminales desde Instituciones Penitenciarias para fomentar el contacto con el exterior. “Lo que no han dicho es que, para poder tener esas comunicaciones es en base al artículo 155 del Reglamento Penitenciario, es decir, cuando se produce una defunción o un problema grave de salud”, explica.

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