25 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Los dulces, los helados, los quesos y los huevos han sido los alimentos favoritos de las mujeres en estado de gestación durante esta circunstancia

Los antojos más comunes de las mujeres embarazadas que cambiaron durante el confinamiento del Covid-19

Embarazo
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La revista femenina estarguapas.com, ha realizado un estudio que señala cuáles han sido los antojos más comunes entre las embarazadas durante el confinamiento por el Covid-19. El estudio se ha basado en una encuesta realizada a 600 mujeres embarazadas durante el confinamiento.

A lo largo de la historia siempre ha habido ciertos alimentos que a su vez han sido los antojos más comunes de las mujeres gestantes. A finales del pasado año, el número de nacimientos que hubo en España ascendió a 360.000 y la revista EstarGuapas hizo un estudio a 300 madres  primerizas señalando qué antojos habían sido los más frecuentes durante su periodo de embarazo. Entre otros, las frutas ácidas, los encurtidos, los dulces o derivados lácteos fueron los principales hasta la llegada del año 2020.

En base a un estudio posterior realizado por la revista EstarGuapas a 600 mujeres embarazadas, esta nueva situación genera un cambio respecto a la apetencia de determinados alimentos.

A los pocos días de declararse el Estado de Alarma en el país, según las entrevistadas, empiezan a experimentar otras necesidades alimentarias respecto a sus primeros meses de embarazo. Según las mismas, durante el confinamiento y a causa de la incertidumbre sanitaria y económica del país, han sufrido altos niveles de estrés y ansiedad. También señalan que su situación anímica y emocional se ha visto fuertemente trastornada por este contexto social y que ha repercutido de manera contundente en su alimentación.

Los antojos de las mujeres embarazadas durante el confinamiento, según concluye este estudio, son muy distintos a lo que tenían anteriormente. Hemos observado que los dulces bajan un 5 por ciento respecto al periodo anterior al confinamiento. Los helados suben un 3 por ciento y el queso se convierte en el tercer antojo más requerido, un 15% de las encuestadas lo señala como su favorito durante este periodo. Respecto al resto, los fritos son el cuarto con un 12 por ciento, los huevos un 11 por ciento, alimentos salados 10 por ciento y por último la carne con un 9 por cientoEl antojo de frutas ácidas desaparece durante el confinamiento.

Como se ha comentado con anterioridad, los dulces y los helados son alimentos que hay que evitar en la medida de lo posible por el bien de la salud. A pesar de que todas las entrevistadas han señalado el especial cuidado que tienen con su alimentación, el 43 por ciento señala que estos son sus antojos favoritos.

La apetencia del queso en este caso viene provocada por la falta de calcio en el organismo de la futura madre, por este motivo es el favorito para un 15 por ciento. También tiene un alto contenido graso y se recomienda que sea sustituido en la medida de lo posible por verduras de hojas verdes.

Por su parte, los fritos, también responden a una bajada sustancial en el organismo de grasas y calcio. Aunque es el producto favorito para un 12 por ciento de las embarazadas, no se aconseja su ingesta. Su alto contenido calórico y gran densidad energética lo posicionan como un alimento dañino para la salud. 

Quesos.

El exceso de este tipo de alimentos favorece al sobrepeso y fomenta patologías cardiovasculares. Por todo esto, los expertos recomiendan que sea sustituido en la medida de lo posible por frutas ricas en grasa, como el aguacate.

Los huevos por su alto valor proteínico también son muy demandados por las embarazadas. Según datos obtenidos, un 11 por ciento de las entrevistadas lo sitúa como el principal. Esto se debe a que la necesidad de proteínas incrementa durante el embarazo debido a la bajada de este nutriente esencial en el organismo durante este periodo. No se recomienda tomarlos crudos y sobre todo en verano por el riesgo a contraer la salmonelosis.

Recomendaciones de alimentación para embarazadas

La buena alimentación acompañada por ejercicio físico garantiza tener un embarazo saludable y exime de complicaciones durante este periodo y futuras. En España, esta afirmación se olvida y la mayoría de las mujeres gestantes se preocupan únicamente por su alimentación. Según este mismo estudio, 4 de cada 10 entrevistadas ha confirmado que no llevan a cabo ninguna rutina deportiva pero que sí que controlan sus hábitos alimentarios en la medida de lo posible.

Los protocolos médicos durante el periodo de gestación sí son seguidos por el 80 por ciento de las encuestadas. El principal consiste en ingerir ácido fólico o vitamina B9 para eludir complicaciones posteriores. De igual forma, también hay que prestar especial atención a las anemias relacionadas con la carencia de hierro, enfermedades infecciosas y controlar el aumento de peso desproporcionado.

Pasteles.

El consumo de alcohol y tabaco sigue estando activo en un 14 por ciento de las mujeres entrevistadas. Las mismas confirman controlar varios aspectos de su alimentación seleccionando los más beneficiosos para su organismo, pero reconocen consumir tabaco y alcohol de forma ocasional. Consumir este tipo de productos durante el embarazo es altamente perjudicial para el futuro bebé. 

El tabaco transfiere nicotina y monóxido de carbono al feto entre otras sustancias altamente dañinas que peligran su correcto desarrollo. El bebé podría nacer con defectos congénitos o de forma prematura. Además, será más propenso a padecer enfermedades respiratorias como el asma. Por otra parte, la ingesta de alcohol durante el embarazo, puede ocasionar en el futuro bebé problemas físicos, conductuales y demás relacionados con su aprendizaje.

Los embutidos, patés, derivados lácteos no purificados o la carne poco hecha también son alimentos a evitar al igual que el pescado crudo, ahumados o marinados. Según los datos resultantes, sólo un 40 por ciento de las embarazadas evita este tipo de alimentos.

El exceso de ingesta de alimentos también puede conllevar un exceso de peso nada beneficioso para la madre y el feto. Durante el primer trimestre de embarazo, el aumento de calorías consumidas por día, respecto a las consumidas antes del embarazo, debe ser máximo de 70 kcal. En el segundo trimestre se recomienda que aumente a 270 kcal diarias y en el tercero que no sea superior a 500 kcal. Una vez se haya dado a luz, la madre deberá volver cuanto antes a la ingesta de 1.500-2.000 kcal diarias de forma progresiva.

Huevos.

Por último, los pescados como el tiburón, atún rojo y pez espada tampoco son recomendables por su exceso en mercurio. Sustancia altamente tóxica para la placenta.

Las bebidas con cafeína, queso fresco, leche cruda o carne no cocinada a 71 grados tampoco son recomendables. El consumo de pescado azul sí es recomendable durante este periodo con una ingesta de hasta 4 veces a la semana y el consumo ilimitado de frutas, verduras y hortalizas siempre que se eliminen los brotes tiernos de las mismas.

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