25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Las ventajas de hacer ejercicio en casa por las que cada vez más personas dejan el gimnasio

Ya sea tener que pagar una cuota de suscripción mensual, tener que coger el coche para ir, o tener que depender de horarios fijos, ir a un gimnasio puede hacerse cuesta arriba muchas veces.

Por el contrario, tener un equipo propio en casa puede ser muy conveniente por muchos motivos y aquí hemos querido recopilar las razones y beneficios de hacer ejercicio en casa que están haciendo que cada vez más personas dejen el gimnasio.

No cuotas mensuales. Invertir en material propio, ahorrando dinero con el tiempo

Es cierto que, si se quiere tener el gimnasio de ensueño el día 1, hay que invertir una cantidad inicial decente, pero no se necesita tanto para montar un gimnasio en casa y empezar.

Además, con el ahorro de la cuota mensual y los gastos de gasolina de ir al gimnasio, poco a poco podremos contar con un equipo que cubra todas nuestras necesidades y, si éste es de calidad, esa inversión será mucho más rentable en el tiempo porque el material nos durará años e, incluso tendremos la posibilidad de revenderlo si cambiamos de opinión o si quisieramos actualizarlo por otros artículos.

Se adapta a nuestra rutina diaria y posibles impresvistos

Con un gimnasio en casa, es posible adaptar la rutina de entrenamiento a las necesidades diarias, en lugar de tratar de tener que organizar nuestro horario alrededor de las horas disponibles del gimnasio.

Además, ¿cuántos días hemos omitido el entrenamiento porque nos ha surgido un imprevisto? Se planea hacer ejercicio por la mañana antes del trabajo, pero surge algo inesperado, tal vez una reunión. Por la noche, el gimnasio está muy lleno y no se puede entrenar a gusto, además del cansancio acumulado tras un día duro de trabajo, por lo tanto, adiós a otro día de entrenamiento. Tener un gimnasio propio en casa ofrece la libertad, flexibilidad y comodidad de entrenar cuando se quiera (o se pueda).

No se pierde de tiempo yendo y viniendo

No siempre se tiene la suerte de tener un gimnasio cerca de casa. Incluso cuando son trayectos cortos, el tiempo que se pasa en el trayecto hasta el gimnasio es tiempo que se podía haber utilizado en el entrenamiento.

Entrenarmiento a prueba de pandemias

La pandemia del COVID-19 nos ha hecho más conscientes de la transmisión de enfermedades, además de que nunca es muy agradable usar equipos después de que cientos de personas hayan sudado con ellos. De cualquier manera, tener nuestro propio equipo significa una sesión de entrenamiento limpia y segura en todo momento.

No tener que compartir equipo o esperar a que se quede libre un puesto

Una vez que se comienza la rutina de levantamiento de pesas, puede ser frustrante tener que parar. Tener un gimnasio propio en casa significa no tener que esperar a que otros terminen sus series o no tener que ajustar las máquinas constantemente para adaptarlas a nosotros. Las máquinas y equipo estarán siempre listos y acordes a nuestras necesidades.

Poder gruñir, gritar o lo que se quiera

A veces, la última repetición requiere darlo todo, para poder realizarla. En casa, podemos hacerlo sin miedo a ser juzgados.

Poder usar la ropa que se quiera

Una de las mejores cosas de hacer ejercicio en casa es el hecho de que no existe un código de vestimenta. Así, en casa, podremos hacer ejercicio con la ropa más cómoda, descalzos, fresquitos... Sin tener que preocuparnos por encajar o estar a la moda.

Escuchar la música o el programa que queramos

Estando en casa no será necesario usar auriculares e, incluso podemos ponernos nuestro programa favorito mientras entrenamos.

Elección de equipo

Al realizar ejercicio en un gimnasio, a menudo puede suceder que el equipo no se adapta a nuestro estilo de entrenamiento. Es posible que falte material de aquello que queremos y, que haya demasiado de lo que no necesitemos usar. Montar un gimnasio en casa ofrece la oportunidad de elegir el equipo que cumpla exactamente con nuestras exigencias.

Hacer ejercicio cuando los niños estén durmiendo o jugando sin necesitar canguro

Ser padre o madre tiene sus sacrificios; pero no se puede permitir que la rutina de ejercicio sea uno de ellos. Realizar el entrenamiento en casa permite estar cerca y disponible mientras los niños duermen o juegan. No es necesario tener que buscar quien pueda cuidar de los niños, ni pagar más por gimnasios con servicio de guardería. Además, que los hijos nos vean hacer ejercicio, puede inspirarles a ser más saludables y activos y que tomen mejores decisiones en su estilo de vida.

Así que, si bien montar un gimnasio en casa puede parecer una opción costosa a priori, la inversión hará que ahorremos tiempo y dinero a largo plazo, porque un material de buena calidad durará años y será capaz de adaptarse a lo largo de nuestro progreso.

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