28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Catorce policías nacionales se han quitado la vida en lo que va de año y el sindicato ASP denuncia que los protocolos siguen siendo inexistentes

El suicidio, un drama oculto dentro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado

Catorce policías se han quitado la vida en lo que va de 2021.
Catorce policías se han quitado la vida en lo que va de 2021.
El suicidio policial es un mal endémico que no cesa y que se ceba cada día con más policías nacionales, municipales, autonómicos, guardia civiles y fuerzas de seguridad. Si fuesen una región de España tendrían una de las tasas más altas de suicidio del país. La Policía Nacional, con 65.000 efectivos y 11 casos en 2020, alcanzó una tasa de 16,92 por cada 100.000. Este año, 14 policías se han suicidado en tan solo diez meses.

El suicidio en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es una realidad incómoda que no se aborda con transparencia por los tabús dentro del cuerpo, por el estigma, por la poca voluntad política y por las muchas trabas administrativas para aprobar un protocolo de ayuda. Una realidad incómoda, pero muy a tener en cuenta.

Las cifras no dejan lugar a dudas: en lo que llevamos de 2021 catorce policías nacionales se han suicidado, un número que supone casi el 50% de los suicidios dentro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que se colocaban en 31 durante el año 2020, frente a los 29 que se dieron en 2019.

ElCierreDigital.com ha hablado con Rafael José Hinojosa, secretario provincial del sindicato A.S.P Madrid, acerca de este aumento. “Llevamos catorce suicidios en lo que va de año, y no hay ningún protocolo que nos ayude” comienza diciendo.

Hinojosa denuncia la poca visibilidad de este problema, “los propios policías tenemos que enterarnos del suicidio de un compañero por grupos de Whatsapp o de Facebook en el que solo están policías, porque nadie emite comunicados ni nada”.

Acerca del problema real del malestar psicológico en este sector, el representante de ASP explica: “No tenemos ningún tipo de ayuda psicológica, ni ningún protocolo. Si un policía se da de baja por depresión lo único que hacen es retirarle del servicio y quitarle el arma. No te ponen en un puesto que esté adecuado para ayudarte a pasar el mal trago”.Y propone una serie de medidas que ayudarían a limitar este problema. “Crear un teléfono al que poder llamar cuando se necesite ayuda psicológica, crear algún control psicológico que pasar cada cierto tiempo, ya que solo te hacen un control psicológico y psicotécnico antes de entrar a la policía”.

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Policía y Guardia Civil.

También denuncia que si el agente ha tenido alguna intervención que le haya supuesto un impacto, tampoco tiene dónde acudir para que le ayuden y subraya la facilidad de suicidarse cuando la persona cuenta con un arma de fuego disponible.

Datos de 2020

El año pasado fue un año malo por definición para todos. Y en este ámbito no iba a ser diferente: 31 muertos, dos más que los 29 registrados en el año 2019. La proporción de suicidios ha sido la siguiente: once en la Policía Nacional, diez en la Guardia Civil, seis en las policías locales de diferentes municipios de España, tres en los Mossos d’Esquadra y uno en la Ertzaintza.

Las cifras son relativamente similares a las del año anterior. La Policía Nacional sigue siendo el cuerpo con más víctimas, aunque el número ha descendido respecto a 2019, de trece a once. Sube un caso la Guardia Civil (de diez a once) y ascienden en dos los de las policías locales (de cuatro muertes a seis). La Ertzaintza se mantiene en un caso y Mossos d'Esquadra pasa de un solo suicidio en 2019 a tres casos en 2020. 

“Los datos dicen algo de forma clara: es un problema grave al que se debe dar visibilidad y para el que hay que poner soluciones” concluye Rafael Hinojosa.

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