21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La venta de estos productos ha crecido un 20% en nuestro país con respecto al periodo anterior al inicio de la pandemia

Los jóvenes españoles toman cada vez más anabolizantes: Cuarto negocio ilegal del mundo

Un chico levanta dos pesas.
Un chico levanta dos pesas.
Los jóvenes de entre 20 y 22 años son los principales consumidores de anabolizantes y la media de edad cada vez es menor. Su consumo ha crecido un 20% con respecto al periodo anterior a la pandemia y es el cuarto negocio ilegal del mundo tras exigirse una receta médica para adquirirlos. Estas sustancias son nocivas para la salud y tienen efectos secundarios en nuestro organismo como fallos hepáticos, ataques cardíacos, depresión o incluso la muerte.

Antes los anabolizantes eran tomados por culturistas y estrellas de cine, sin embargo, ahora los consumen la mayoría de los jóvenes asiduos a los gimnasios para “ponerse fuertes” de una forma más rápida. Muchos de estos productos, considerados drogas no tóxicas, son comprados en el mercado negro desde que se implantó la obligación de receta médica para adquirirlos.  

Los anabolizantes son el cuarto negocio ilegal del mundo, detrás de la prostitución, el narcotráfico y el tráfico de armas. Según la Sección de Consumo, Medio Ambiente y Dopaje de la UDEV Central de la Policía Nacional, el consumo de anabolizantes ha crecido un 20% en España con respecto al periodo anterior a la crisis sanitaria.  

Aunque la venta de anabolizantes disminuyó con el cierre obligado de gimnasios, repuntó a finales de verano del año pasado cuando los centros de entrenamiento volvieron a abrir.  

España se encuentra entre los principales consumidores de estas sustancias y la preocupación es internacional porque no sólo está en aumento el número de personas que las consumen sino que la media de edad es cada vez menor, situándose entre los 20 y 22 años y en algunos casos, a los 16, según la unidad especial de la Policía Nacional. Un informe de la Comisión Europea afirma que un 6% de las personas que van al gimnasio utilizan anabolizantes como complemento al ejercicio.  

Para captar a los jóvenes utilizan campañas protagonizadas por deportistas que promocionan los productos y cuyo estado físico sea “ejemplar”. Y se subraya la idea de que “con los anabolizantes se puede mejorar en poco tiempo”.

El negocio  

La venta ilegal de anabolizantes es un delito fácil de cometer y está castigado con penas muy bajas de prisión, la máxima es cuatro años. 

Conjunto de anabolizantes. 

En el caso de la testosterona líquida, su venta genera más beneficios que las drogas populares como la cocaína. En otras palabras, se rentabiliza mejor el producto. Según la OMS, el mercado de medicamentos ilegales mueve 150.000 millones de euros en el mundo, 15.000 en Europa y 1.500 en España. La Policía Nacional incautó el año pasado, 17 millones de dosis de anabolizantes y de entre ellas, 5 millones procedían de España.  

Estas dosis contienen todo tipo de compuestos, desde los destinados a acelerar el engrosamiento de los tejidos y aumentar el rendimiento con testosterona, al clembuterol, eritropoyetina (el anabolizante más utilizado por deportistas de élite) y hormonas como la del crecimiento (HGH).  

La unidad especial de la policía, dedicada en parte al mercado ilegal de anabolizantes, ha detectado la aparición de laboratorios clandestinos en España, sobre todo fabricantes de hormonas. Aunque el principio activo provenga de China, el agua destilada y demás productos para fabricar las ampollas son vendidos en empresas legales de nuestro país. 

Los efectos secundarios 

Estas sustancias son muy nocivas, pues atacan al hígado y al corazón hasta provocar fallos hepáticos y ataques cardíacos que pueden causar la muerte. Muchos consumidores de estas sustancias compran los principios activos y los mezclan con otros elementos para un mayor beneficio económico. Por otra parte, las consecuencias se agravan cuando el consumidor se "cicla", es decir, utiliza varios principios activos en un programa de administración dosificado.

Uno de los efectos más peligrosos en el organismo es el engrosamiento de las paredes del corazón, lo que provoca que el bombeo de la sangre sea muy lento y el músculo muy grande. Otros efectos comunes en el 90% de los consumidores de esteroides son el acné, las estrías, la ginecomastia, diversos daños en el hígado, hipertensión, impotencia y alopecia. 

Los efectos a largo plazo hacen disminuir drásticamente los niveles de colesterol “bueno” y, por tanto, aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares o el riesgo de cáncer de próstata.  

Los efectos no solo son físicos, también psíquicos. Está demostrado que la disminución de la testosterona durante los descansos de los ciclos, produce depresión. Los resultados en el gimnasio no son los mismos y muchos usuarios se ven obligados a comenzar un ciclo más después de terminar. 

Los anabolizantes no son sustancias adictivas, pero después de comprobar sus efectos, vivir sin ellos es mucho peor en comparación. Para mantener el aspecto físico que se consiguió previamente hay que tomarlos de por vida y poner en riesgo la salud. 
 

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