19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

En julio de 2020 en el país asiático se produjeron estos casos de fallecimientos por peste bubónica después de que uno comiera un animal contaminado

Miedo a la llegada de la peste por los tres muertos en Mongolia: Los expertos españoles opinan

Atuendo con el que los médicos curaban la peste en la Edad Media.
Atuendo con el que los médicos curaban la peste en la Edad Media.
Tras la pandemia del Coronavirus y los casos surgidos de peste en Mongolia consultamos a los expertos en microbiología, Raul Rivas y Víctor Briones para conocer si hay riesgo de un nuevo brote de Peste. La bacteria Yersinia pestis, que provoca la enfermedad contagiosa, es una de las bacterias que presenta menos modificaciones. Esta característica junto a la invención de los antibióticos hacen reducir la tasa de mortalidad de la peste. Esta misma enfermedad arrasó Europa durante el siglo XIV.

La pandemia derivada por el coronavirus han encendido todas las alarmas sobre el gran riesgo que supone para la población el descontrol de las enfermedades infecciosas.

Con la llegada del Covid -19 en los últimos meses con el fin de prever sus efectos se han repasado y analizado otras epidemias mundiales, que a lo largo de la Historia, la humanidad tuvo que combatirlas y radicalizarlas con menos recursos sanitarios, de índole tecnológico y farmacéutico, que se tiene en la actualidad.

Estas enfermedades que desencadenaron fuertes crisis epidemiológicas y han vuelto a ser estudiadas por expertos sanitarios son, entre otras, la gripe de 1918, conocida como la Gripe Española, el ébola, la malaria o la peste. Esta última fue producida la bacteria Yersinia pestis. En la actualidad la bacteria sigue existiendo y todos los años causa brotes en las zonas de Asia, África y América en las que todavía es endémica.

Sin ir más lejos, este año se han dado tres casos de fallecimientos de peste bubólica en Mongolia. Según los estudios que se hicieron, uno de los hombres, de 38 años que falleció, había consumido carne de marmota un mes antes de su muerte.

Este tipo de peste se transmite de animales a humanos a través de la picadura de pulgas infectadas y afecta a los ganglios linfáticos. Vistas las repercusiones que el coronavirus ha tenido y después de los brotes de peste en Mongololia, se plantea la siguiente cuestión: ¿Se podría producir una epidemia de esta magnitud en un futuro próximo?

Médicos en Mongolia atendiendo casos de Peste.

En septiembre de 2019 un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial vaticinó en el informe "Un mundo en peligro. Informe anual sobre preparación mundial para las emergencias sanitarias" que la humanidad se encontraba expuesta al grave peligro de padecer epidemias o pandemias de alcance regional o mundial de consecuencias devastadoras, no solo en términos de pérdida de vidas humanas sino de desestabilización económica y caos social.

En el momento de esa publicación todavía se desconocía la llegada del Covid-19, a pesar de que meses más tarde la ciudad china de Wuhan sería el epicentro y el espejo social a nivel internacional de una de las crisis sanitarias sin precedentes de los últimos años.

En ese documento se exhortaba a “prepararse para lo peor: una pandemia causada por un patógeno respiratorio letal y que se propague rápidamente”. El coronavirus SARS-CoV-2 cumplía con creces esos requisitos, tal y como se ha comprobado. Los miembros de la OMS también tenían respuesta al riesgo que supuso la actividad de otros patógeneos presentes en enfermedades como la peste.

En el fragmento de este texto se encuentran las claves: “Enfermedades potencialmente epidémicas como la gripe, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), el Ébola, el Zika, la peste o la fiebre amarilla, entre otras, presagian una nueva era marcada por una mayor frecuencia en la aparición de brotes de consecuencias nefastas y propagación potencialmente rápida, cada vez más difíciles de gestionar”.

La peste se encuentra, por lo tanto, entre los patógenos potencialmente pandémicos, pero no entre los que representan un peligro mayor e inminente.

Los expertos opinan

Para el profesor de Microbiología del Departamento de Microbiología y Genética de la Universidad de Salamanca, Raúl Rivas, no existe un riesgo de pandemia por peste, tal y como se entiende este concepto en la actualidad. Lo que si remarca Rivas es que se tiene que esta vigilante pues, aunque es estable, la bacteria pude sufrir una mutación que la haga agresiva. Así lo ha manifestado en declaraciones a un portal de medicina.

La bacteria de la peste vista desde un microscopio.

En la misma línea de opinión que Rivas se muestra Víctor Briones, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigador del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (Visavet). Briones defiende que solo la peste podría ser causante de una pandemia dentro de un concepto de guerra bacteriológica. Por ello suelen incluirse medidas contra ella en los planes de defensa de las naciones frente a un hipotético ataque biológico. También recogidas sus declaraciones en un portal de medicina.


Una bacteria sin mutaciones

La disminución de la letalidad de la Yersinia pestis se debe a que se ha mantenido constante en el tiempo sin sufrir muchos cambios que conduzca a producir epidemias mortíferas.

Pero no ha sido su escasa mutuación la que ha hecho a la bacteria de la peste reducir su tasa de mortalidad, expertos en microorganismos aseguran que la principal causa es el avance científico para combatir la enfermedad y la proliferación de fármacos, como los antibióticos, que han hecho reducir su virulencia.

Aunque los antibióticos han contrarrestado sus efectos, si la medicación no se proporciona en 24 horas, su letalidad se incrementa de forma significativa.

Historia de la Peste

A mediados del siglo XIV la peste negra entró en Europa y en pocos años produjo miles de muertes. Lo que significó el asolamiento del continente. Una tragedia solamente comparable a la ruina del continente en tiempos del emperador Justiniano, durante los siglos VI y VII.

La peste fue una enfermedad desconocida hasta ese momento, de ahí que azotara con tanta beligerancia. Tuvo mayor incidencia en los estamentos más bajos de la sociedad, como eran los mendigos, pero también alcanzó a nobles y reyes.

Grabado que muestra las incidencias de la Peste en España.

Durante la Edad Media circularon muchas teorías a cerca de aparición de las enfermedades contagiosas. Algunos atribuían su origen al mal de los miasmas, es decir,a la corrupción del aire provocada por la emanación de materia orgánica en descomposición, la cual se transmitía al cuerpo humano a través de la respiración o por contacto con la piel. Unas explicaciones basadas en las creencias de la medicina clásica griega. Para otros su emergencia se debía a la conjunción de determinados planetas, los eclipses o bien el paso de cometas.

El historiador Alejandro Ruiz Criado explica que “existe un debate en la historiografía, porque se tiende a cuantificar, sobre la tasa de mortalidad de la peste. Pero es muy difícil de cifrar porque no hay suficientes fuentes. Unas, aseguran que se perdió la mitad de la población europea; otras, sin embargo, se especifican zonas de afectados. Es muy complicado afirmar y determinar categóricamente cual fue el verdadero impacto que la peste supuso en la población".

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