03 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Se tratan de 2,5 millones de euros que estaban retenidos por el Banco de España en aplicación de las sanciones económicas al régimen bolivariano

España libera fondos para paliar el COVID-19 en Venezuela y Maduro reprime a sus médicos

El país caribeño acumula casi 3.000 casos reconocidos por Maduro.
El país caribeño acumula casi 3.000 casos reconocidos por Maduro.
El coronavirus ha afectado a casi todos los países, que han visto sus economías parar bruscamente, mientras las necesidades sanitarias se multiplicaban. La crisis originada por la pandemia se recrudece en países como Venezuela, que no solo arrastra una crisis económica, social y política, sino un gobierno que busca censurar a la prensa independiente y a los médicos que luchan contra la pandemia. Entre la escasez de agua, luz y comida; Guaidó y Maduro han pactado medidas para liberar fondos.

“Este número no lo quiero ver más aquí. ¿Nueve personas no quieren salir de su casa? ¿O es que no hay autoridad? Estas personas deben ir a hospitalizarse” esta frase gritada por Nicolás Maduro en una declaración televisada obligatoria marcarían el inicio de una nueva y larga agonía por la crisis del coronavirus en Venezuela. El mandatario pidió a su vicepresidenta Delcy Rodríguez que “este número debe bajar a cero el día de hoy a las 12:00 de la noche. Todo el mundo hospitalizado”.

Actualmente hay 2.632 casos positivos de coronavirus en Venezuela, una cifra cuestionada por grupos democráticos y organizaciones de Derechos Humanos. El país que vive una profunda crisis económica, social y política desde hace una década y que, según ACNUR ha provocado la mayor crisis de refugiados de la actualidad, enfrenta la pandemia en medio de la feroz represión del gobierno no solo a opositores y medios de comunicación, sino al propio personal sanitario.

La tasa de crecimiento del virus anunciada por el régimen ha crecido de forma infrecuente y casi discrecional. No obstante, las alarmas saltaron con la declaración de Human Right Watch y la Organización Panamericana de la Salud que no solo cuestionaron las cifras de Maduro, sino que alertaron del riesgo que supone para el resto de América Latina el débil sistema sanitario del país.

“La absoluta falta de preparación del sistema de salud venezolano para la llegada de la pandemia de Covid-19 agudiza el riesgo para la salud de los venezolanos y podría contribuir a una propagación regional de la enfermedad”, inicia una declaración de Human Right Watch (HRW) con respecto a la situación sanitaria del país dirigido por Nicolás Maduro publicad a finales de mayo.

Maduro decretó una alerta por Coronavirus y el inicio de la cuarentena a mediados de marzo, pocos días después de que España tomara medidas. No obstante, no se generaron poderes especiales, ya que el país vive en Estado de excepción desde hace más de 6 años cuando la crisis económica se intensificó. La reclusión no ha sido total, aunque la policía se ha mantenido constantemente en la calle.

La ONG de derechos humanos, PROVEA, denunció que durante el confinamiento se produjeron diversas detenciones arbitrarias contra decenas de personas por supuestamente “incumplir la cuarentena”. No obstante, los opositores al régimen han manifestado que las restricciones decretadas por Maduro estarían relacionadas a la escasez de gasolina que vive el país petrolero.

Según denuncia Luis Martínez, miembro del partido ilegalizado Voluntad Popular, a elcierredigital.com, el régimen mantiene la presión sobre la sociedad civil, que ha estado obligada a encerrarse sin servicio de agua, luz y con hambre generalizada. Una visión que comparte HRW que asegura que la exposición al virus es constante a causa del “hacinamiento en zonas populares y cárceles, así como los problemas generalizados para acceder al agua en hospitales y hogares”.

Martínez recuerda que las últimas semanas decenas de médicos han sido detenidos por informar a la prensa sobre los casos reales de COVID-19 o simplemente por mostrar desacuerdos con la gestión sanitaria del régimen. Las amenazas a médicos residentes han sido frecuentes por parte del gobierno desde hace años. 

Venezuela sufre escasez de todos los medicamentos, desde analgésicos hasta antiretrovirales. 

Fuentes del área de la salud del Estado Bolívar al sur del país y que han pedido permanecer en anonimato han explicado a elcierredigital.com que hace dos años cuando la difteria y la malaria comenzaron a propagarse por las zonas mineras, funcionarios, militares y grupos paramilitares cercanos al chavismo amenazaban a los médicos para que no firmaran ningún informe que contuviese dichas enfermedades.

El portal local "Voz de Ámerica", explica en un reportaje sobre la represión gubernamental, que algunas de las medidas asumidas por el chavismo han sido: “Aislamiento forzado de pacientes sospechosos del nuevo coronavirus, detención arbitraria de periodistas, arresto de médicos que filtran datos sobre casos de la pandemia, persecución de líderes políticos cercanos a Guaidó y la promesa del mismo Maduro de una “furia bolivariana” que defendería al chavismo en todo el territorio venezolano”.

España libera dinero para ayuda humanitaria

Hace apenas unos meses sería imposible pensar que el régimen de Maduro aceptase ayuda humanitaria externa para paliar la crisis. En antiguos reportajes, fuentes consultadas por elcierredigital.com llegaron a asegurar que el chavismo prefería ver a la gente morir de hambre y enfermedad, antes que aceptar intervención extranjera. No obstante, la pandemia del coronavirus ha forzado a las dos facciones mayoritarias de Venezuela a pactar.

Varios sanitarios han sido detenidos por hablar con la prensa.

En los últimos 15 días el país vivió un histórico acuerdo de colaboración entre el Ministerio del Poder Popular para la Salud y el equipo técnico de la Comisión para la Ayuda Humanitaria de la Asamblea Nacional. Esto se traduce en que el régimen de Maduro y la Asamblea Nacional liderada por Juan Guaidó, reconocido como presidente legítimo por casi todos los países americanos y europeos.

Le negociación concluyó en una solicitud de ayuda humanitaria a la OPS, quien se encargará de apoyar a los sanitarios venezolanos, en principio, “sin intervención de las partes”. Aunque la organización y la Organización de Naciones Unidas realizan varias acciones humanitarias para refugiados y migrantes venezolanos en la región, una operación de esta categoría requerirá más fondos.

Aquí entra en juego el Gobierno español que ha transferido a la Organización Panamericana de Salud (OPS) alrededor de 2,5 millones de euros. Estos fondos proceden de un remanente que tenía el Banco Central de Venezuela en bóvedas del Banco de España. Los mismos se encontraban congelados por el régimen sancionador que varios países incluyendo España han aplicado contra la dictadura chavista.

El régimen ha asegurado que este acuerdo es una forma de recuperar los fondos "que pertenecen a los ciudadanos venezolanos". Por su parte, en una declaración conjunta de más de 70 organizaciones y centros de derechos humanos han mostrado su respaldo al acuerdo, según explicaron el acuerdo “fue resultado de un proceso complejo, de mucha responsabilidad frente al país, que prioriza y antepone por sobre otras razones, salvar la vida de los venezolanos y venezolanas, especialmente de quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad bajo la pandemia de Coronavirus”.

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