07 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

Según el abogado Alberto García Cebrián las separaciones aumentarán, aunque algunos matrimonios no podrán hacerlo por no poder costear vidas aisladas

El lastre de muchas familias en 2023: No podrán divorciarse a causa de la crisis

El Cierre Digital en Divorcio.
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La crisis aumentará el número de divorcios en 2023. Sin embargo, muchas familias no podrán costearse vivir por separado. El abogado Alberto Cebrián, del despacho Abogados Cebrián, analiza esta situación que podría ocasionar problemas en las familias que conviven pese a que la relación se ha roto. Los motivos para seguir compartiendo viviendas son, principalmente, asociados a un ahorro económico.

Según apunta el despacho Abogados Cebrián, especializado en procedimientos de derecho de familia, los divorcios van a aumentar a consecuencia de la crisis de 2022 que se prolongará en 2023, pero algunos matrimonios no podrán divorciarse por no poder costear vidas por separado.

La crisis económica es inminente e incuestionable. En este contexto, todo apunta a que las familias volverán a ser las grandes perjudicadas que sufran las consecuencias económicas de manera que tendrán grandes dificultades para poder mantener sus gastos.

Si una familia está junta puede beneficiarse del ahorro familiar que conlleva la convivencia familiar. Principalmente costear una sola vivienda, pero también el ahorro de poder optimizar su dinero para cubrir conjuntamente las necesidades familiares.

Una separación a corto plazo suele ser un empobrecimiento económico. Es algo básico, si una familia se separa tendrá que hacer frente con los mismos ingresos a necesidades duplicadas.

Si a todo esto sumamos el encarecimiento de la vivienda, suministros, combustible, alimentación y otros costes de vida y la reducción o limitación de los ingresos, se convierte en una situación insostenible.

Los divorcios exprés, ahorro en el pago de la separación

En 2022 y 2023 las familias aún están intentando recuperarse de la crisis de 2020 y 2021 por la Covid 19. Ahora que aún no ha existido tiempo suficiente de recuperación, otro giro de tuerca presiona a las familias en España pudiéndolas llevar al límite.

Para una familia media en España las dificultades económicas pueden suponer que tengan que hacer un gran esfuerzo para llegar a fin de mes estando junta, pero separada puede ser inviable.

Divorcio.

Gracias a cada vez más despachos de abogados que permiten la tramitación de divorcios exprés de mutuo acuerdo por precios asequibles que las familias pueden pagar, el pago del proceso de divorcio no va a ser el problema. Además, en España contamos con un excelente servicio de justicia gratuita con abogado de oficio.

Lo que sí puede ser un gran problema puede ser el hecho de que una familia necesite divorciarse, pero no pueda cesar la convivencia y tenga que seguir junta al no tener otra posibilidad o alternativa en términos económicos.

Problemas cuando las familias tienen que mantener la convivencia

Mantener una convivencia cuando es necesario el divorcio, puede acabar provocando grandes problemas económicos y el agobio que genera las estrecheces económicas puede poner al límite a las familias.

Además, en los divorcios en los que a pesar de tener grandes dificultades por hacer vidas separadas, opten por el divorcio, la precariedad económica de las familias separadas y divorciadas puede sumirlas en la exclusión social por no poder costear cuestiones esenciales de vida de padres e hijos.

Es por ello que más que nunca se debe favorecer en aquellos casos en los que el divorcio sea necesario, el mutuo acuerdo que permita que las familias a pesar de la separación no se rompan, enfrenten y rompan, pues bastantes dificultades económicas van a tener que soportar.

Se habla mucho de los motivos de la crisis económica, destacando sobre todos ellos la guerra entre Rusia y Ucrania. De lo que no se habla tanto es de las consecuencias que puede acarrear en la práctica para las familias, especialmente las más vulnerables y dentro de las más vulnerables pueden entrar las divorciadas.

El hecho de tener que reducir y ajustar las necesidades familiares después de la separación por no poder costearlas es duro, pero no poder divorciarse y mantener un matrimonio a la fuerza, por no tener otra alternativa, puede generar gravísimas consecuencias en todos los miembros de las familias.

Las familias separadas pueden tener gran dificultad para cuestiones básicas como:

-  Pagar las viviendas.

-  Poder llegar a final de mes y llenar la nevera sin reducir la calidad o cantidad de alimentos.

-  No poder pagar las facturas de la luz.

-  No poder poner la calefacción como sería necesario este invierno.

-  Reducir las actividades extraescolares de los hijos.

-  Retrasar todo tipo de gastos: Arreglos domésticos, de coches, demorar gastos de salud (dentista, necesidades visuales...).

-  Ocio, celebraciones, vacaciones, ropa, desplazamientos...

El empobrecimiento de las familias en esta nueva crisis económica y con el temor de que pueda existir otra ola de Covid puede postrar a algunas familias a necesitar divorciarse, pero no poder llevarlo a la práctica, aumentar la tensión, perjudicar la salud física y mental, provocar enfrentamientos, etc.

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