09 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Los avances médicos han llegado a revolucionar los métodos modernos de los trasplantes, las prótesis e incluso las escayolas

El futuro de la medicina será impreso: Desde órganos hasta protésis fabricadas en 3D

Impresora 3D.
Impresora 3D.
Los grandes avances médicos siempre han definido el rumbo de la humanidad. Hoy día la medicina parece haberse convertido en un negocio que perjudica a millones de personas. Sin embargo, la competitividad propia del sector médico ha propiciado algunos avances que auguran un futuro mejor y mas asequible para los pacientes que sufren de algunas dolencias o situaciones que no se pueden costear de manera correcta. La impresión 3D ha intervenido en esto para intentar solucionar la situación.

A pesar de los altibajos, la humanidad ha logrado alcanzar muchos logros impresionantes para mejorar la calidad de vida como especie. Muchos avances científicos han supuesto verdaderas revoluciones que han alterado significativamente aspectos tan importantes como la esperanza de vida.

Alexander Fleming descubrió la penicilina, un potente antibiótico que sirvió para erradicar muchas enfermedades que en otros tiempos diezmaban poblaciones enteras. De la misma manera Karl Landsteiner descubrió las diferencias entre los tipos sanguíneos y los tipifico para que así fuese más fácil hacer una transfusión de sangre sin que el organismo sufriese daños irreparables.

Alexander Fleming.

Hoy en día los descubrimientos médicos se siguen dando y no se quedan solo en el plano orgánico, sino que trascienden de maneras en las que la tecnología forma gran parte de la medicina moderna. Es el caso de las impresoras 3D, cuya utilidad hoy en día es muy variable y algunos sectores las han utilizado para hacer cosas sin precedentes.

Órganos hechos con impresoras 3D

Quizá la utilidad más impresionante que se le ha dado a una impresora 3D es la de crear órganos artificiales completamente funcionales para ser utilizados en trasplantes cuando el paciente no tiene posibilidades de encontrar un donante compatible.

Investigadores de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich en Alemania consiguieron crear órganos transparentes con el propósito de que estos puedan ser utilizados en cirugías reales. La manera en la que lo consiguieron fue decolorando órganos reales con un disolvente, con el fin de que el escáner de un microscopio pudiese ser capaz de procesar la información y elaborar un modelo en 2D que permitiese la creación en serie de estos órganos.

Corazón hecho con una impresora 3D.

Por supuesto, no vale con simplemente replicar un cerebro o un riñón con piezas sintéticas, sino que tienen que llevar a cabo un proceso para que el órgano pueda ser identificado como tal por el organismo. Es aquí donde viene la parte más impresionante, cargan la impresora con células madre que actúan como una especie de tinta que se inyecta en el modelo impreso. Si se logra inyectar las células en la posición correcta se crea un órgano sintético completamente funcional.

Por desgracia los exámenes clínicos aun no se han realizado y los órganos son caros de producir, pero sin duda alguna es un manifiesto más de la genialidad humana y una prueba de que aún podemos llegar muy lejos como especie.

Prótesis 3D

Siguiendo con la tónica general de la medicina, la impresión 3D ha revolucionado el mercado de las prótesis por una sencilla razón: el precio. Las prótesis normales son, en general, muy caras y suponen para muchas familias un gasto que pagar con gran sacrificio y esfuerzo. Algunas personas no pueden hacerse con una buena prótesis y deben conformarse con una prótesis estándar que en muchos casos genera molestia.

Desde que llegó la impresión 3D esto ha sido un problema del pasado puesto que las prótesis realizadas por impresión son mucho más baratas y cómodas. Suponiendo una buena alternativa para aquellas personas que se encuentran en necesidad de una pero no disponen de un buen presupuesto.

Prótesis hecha con impresora 3D.

A día de hoy una mano hecha por impresión supone tan solo unos 30 euros, un gran avance respecto a las prótesis de antaño que podían llegar hasta los 500 euros. El tiempo de manufacturación que requiere hacer una de estas prótesis también es bastante reducido, tan solo unas 20 horas, más otras cinco si se toma en cuenta el montaje de las piezas.

Escayolas 3D

Una empresa española es la protagonista en este caso, se trata de una empresa llamada Flixit que tuvo una idea revolucionaria basada en las necesidades especiales que crea una escayola convencional.

Las escayolas 3D tienen un diseño completamente distinto a las escayolas tradicionales y ofrecen ventajas muy impresionantes frente a estas. La primera es que el peso es considerablemente menor y además de esto se pueden mojar. Se pueden poner y quitar fácilmente.

Escayola 3D debajo del agua.

A pesar del nombre que se les ha dado, lo cierto es que no son escayolas realmente, Raquel Serrano, una de las ingenieras del proyecto insiste en que el término correcto sería férula u órtesis. Las férulas 3D no utilizan yeso, sino un polímero especial llamado ácido poliláctico, o PLA, muy parecido al plástico pero biodegradable.

Como en el caso de las prótesis, el tiempo de fabricación es muy reducido y esto supone que las entregas se realizan en periodos de envío bastante cortos. Por supuesto requieren de la aprobación de un médico para ser utilizadas pero el potencial es enorme, puede incluso combinarse con técnicas de electro estimulación para ayudar a la recuperación. Son una gran alternativa ya que no impiden realizar actividades que las escayolas de yeso tradicionales sí impiden.

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