25 de septiembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

ACAIP denuncia que la construcción de este centro no puede posponer las reformas de las cárceles de Picassent (Valencia) y Fontcalent (Alicante)

El nuevo psiquiátrico penitenciario de Siete Aguas levanta ya la polémica

La prisión de Siete Aguas.
La prisión de Siete Aguas.
La prisión de Picassent precisa de una reforma integral y la de Fontcalent cambios importantes que la construcción de una prisión psiquiátrica en Siete Aguas no puede posponer, tal y como denuncia ACAIP-UGT, que ayer presentaba un informe en el que subraya las múltiples carencias de las cárceles valencianas.

El proyecto de construcción de una nueva prisión en Siete Aguas, bautizada como Levante II, adjudicado por el Gobierno en 2010 y paralizado en 2012 tras 14,5 millones invertidos, se reactivó el pasado mes de marzo. Sin embargo, en el espacio de 70.000 metros cuadrados se contempla ahora instaurar un nuevo modelo de institución penitenciaria, un hospital psiquiátrico pensado para custodiar a 500 personas con trastornos mentales graves, tal y como confirmaba la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse) a través de la publicación del pliego de condiciones de la obra.

Un macrocentro hospitalario penitenciario que más de doscientas entidades consideran anacrónico y opuesto a la tendencia del tratamiento en salud mental y que ha suscitado las críticas, no solo de los profesionales en psiquiatría, sino también de los funcionarios de prisiones, que consideran que la construcción de una prisión psiquiátrica en Siete Aguas no puede posponer las reformas que precisan las cárceles de Picassent y Fontcalent, cuyas múltiples carencias se suman a la situación casi de hacinamiento de presos, muchos de ellos con problemas psiquiátricos. 

Así lo ha denuncia ACAIP-UGT, que ayer presentaba un informe  enviado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarios con la propuesta de reestructuración y mejoras en determinados centros penitenciarios. 

"Hay un hecho evidente: hacen falta plazas psiquiátricas en las prisiones españolas. Los dos centros penitenciarios especializados -Foncalent en Alicante y Sevilla- están saturados y ni siquiera tienen psiquiatras suficientes -en Fontcalent debería haber un mínimo de siete y sólo hay dos, mientras que en Sevilla el mínimo debería ser cinco y también hay dos".

Además, señalan "en el resto de las prisiones, más de un 30% de los internos padecen problemas psiquiátricos y no hay ningún psiquiatra en plantilla. Pero esto no puede suponer ni que se dejen sin solucionar los problemas que Siete Aguas iba a aliviar en el Centro Penitenciario de Picassent, ni que no afrontemos los graves problemas existentes en el Complejo de Foncalent en Alicante, por lo que entendemos absolutamente imprescindible y necesaria una estrategia que reordene y organice los centros de la zona que se han visto afectados por esta situación".

Rueda de prensa de ACAIP-UGT. 

En este sentido, cabe señalar que el área de Levante cuenta con uno de los mayores índices de sobreocupación, principalmente los centros de Valencia y Alicante. Además, "las infraestructuras dejan mucho que desear, con grandes deficiencias". Como ejemplo las inundaciones sufridas en Picassent en noviembre de 2020 o los cortes de luz que ponen en peligro las instalaciones, a los trabajadores y a los propios internos.

Para ACAIP-UGT, aunque el centro de Siete Aguas es una necesidad para mejorar la situación del complejo penitenciario de Picassent, "la Administración debe tomar una serie de medidas que garanticen la efectividad de la prestación del servicio público, las condiciones en las que este se presta y la seguridad del personal".

Proponen, para ello, "una restructuración del actual centro de cumplimiento para adaptarlo a la realidad, con la actualización de la relación de puestos de trabajo, y la integración de la instalaciones del Hospital psiquiátrico para poder solucionar, por un lado el problema de hacinamiento del centro, y por otro, dotar de una mejor infraestructura a departamentos muy necesitados como ingresos, comunicaciones, cocina o aislamiento".

Una propuesta que completan con la generación de un centro Independiente que asumiese la gestión conjunta el Centro de Inserción Social Miguel Hernández, la Unidad de Madres y el Servicio de Gestión de Penas y Medidas Alternativas, actualmente todos ellos dependientes del Centro de Cumplimiento, de tal forma que se diferenciasen dos centros dentro del mismo complejo, con unas funciones mucho más homogéneas para su gestión en ambos casos.

Garantizar los derechos de los trabajadores 

Por otra parte, desde ACAIP-UGT advierten que "el futuro cierre del actual Hospital Psiquiátrico de Alicante supone afectar de forma clara a todo el personal que en este momento dispone de una plaza en este establecimiento, por lo que es imprescindible garantizar los derechos adquiridos para estos trabajadores".

En primer lugar, señalan, "se debe garantizar, en todo caso, el mantenimiento de un puesto de trabajo en la misma localidad, ofertándoles tanto las plazas del centro penitenciario de cumplimiento como las del centro de nueva creación". Además, "se podrán ofertar de forma voluntaria plazas en el nuevo Hospital de Siete Aguas o en el Centro penitenciario de Villena de la misma categoría profesional, para el personal que así lo prefiera. Y, por último, "se podrán atender a situaciones individualizadas que pudieran producirse".

"No corresponde a esta organización hacer valoraciones de modelos de atención psiquiátrica, pero lo que es evidente es que hay un déficit importante en los actuales hospitales psiquiátricos penitenciarios. Es urgente buscar soluciones a los problemas que esto genera y los incidentes que esto provoca entre internos y con los trabajadores", finalizan desde ACAIP-UGT- 

COMPARTIR: