30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Según el portavoz de SUP, Carlos Morales, "cada 26 días una persona de las instituciones de seguridad y de emergencias se quita la vida"

Los sindicatos aseguran que el suicidio es evitable en las Fuerzas de Seguridad con un plan de prevención de riesgos

Policías.
Policías.
El martes, la Sala Goya del Palacio de la Aljafería de Zaragoza albergó la jornada “Prevención del suicidio en los cuerpos policiales y de emergencias”. Con esta iniciativa, los sindicatos CCOO, SUP y AUGC han querido divulgar cuáles deben ser las políticas de prevención de riesgos laborales que deben desarrollarse para evitar estos desenlaces. El suicidio es un problema creciente de salud pública que azota con mayor fuerza a las plantillas de las fuerzas de seguridad y cuerpos de emergencias.

El día de ayer, la Sala Goya del Palacio de la Aljafería de Zaragoza acogió la jornada “Prevención del suicidio en los cuerpos policiales y de emergencias”. Uno de los datos más impactantes que se ha trasladado a los asistentes a la jornada celebrada el martes es que cada 26 días una persona de los cuerpos de seguridad y de emergencias se quita la vida.

Según Ángel Citorés, secretario de Salud Laboral de la Federación Servicios a la Ciudadanía, se debe hablar de los riesgos psicosociales derivados de la organización del trabajo, que trágicamente a veces acaban en suicidio. “Estas iniciativas sirven para formar y sensibilizar sobre los riesgos que padecen los cuerpos de seguridad y emergencia del Estado, autonómicos y locales”, aseguró Citorés, que añadió que: “Las administraciones se tienen que empezar a tomar este tema en serio. Tenemos que evitar el suicidio y para ello tenemos que trabajar mucho en salud laboral”.

La representación de las trabajadoras y trabajadores hizo especial hincapié en prevenir y detectar con antelación los riesgos derivados del trabajo para evitar los suicidios. “La policía nacional ha desarrollado un estudio que ha detectado que la cifra de suicidios en este cuerpo está por encima de la media en España. Esta circunstancia se produce porque tenemos un fácil acceso al medio suicida y afecta por igual a hombres y mujeres. Es un problema de salud pública, evitable, que hay que visibilizar para poder ponerle fin”, aseguró Carlos Prieto, secretario de Riesgos Laborales del SUP.

Jornada sobre la prevención del suicidio en las Fuerzas de Seguridad.

Tras la irrupción de la pandemia, los suicidios se han incrementado más en el entorno rural que en el urbano. Marcial Álvarez, secretario general de la AUGC Aragón, afirmó que “la Guardia Civil es un cuerpo policial que se dedica más al mundo rural y tiene unas cifras más altas de suicidio que el cuerpo nacional de policía. Este problema de salud laboral es multicausal y no se puede ceñir solo a un factor condicionante. La Guardia Civil no tiene tampoco una jornada de trabajo establecida”, por lo que aumenta el nivel de estrés de este cuerpo de seguridad.

Los sindicatos convocantes a la jornada aseguraron que debe desarrollarse una estrategia preventiva que detecte y minimice los riesgos laborales. Luis Clarimon, secretario de salud laboral de CCOO Aragón, aseguró que “el suicidio en el ámbito laboral es consecuencia de una serie de condiciones como una elevada presión en el trabajo, estrés, tensiones con los jefes o mando y poca recompensa profesional”. Además, señaló que todos estos riesgos psicosociales pueden derivar en enfermedades cardiovasculares, dérmicas o neuromusculares. “Hay que evaluar de manera científica la salud laboral y conseguir que las fuerzas de seguridad participen de forma anónima en la evaluación de riesgos psicosociales”.

Suicidio Policial 

El suicidio policial es un mal endémico que no cesa y que se ceba cada día con más policías nacionales, municipales, autonómicos, guardia civiles y fuerzas de seguridad. Si fuesen una región de España tendrían una de las tasas más altas de suicidio del país. La Policía Nacional, con 65.000 efectivos y 11 casos en 2020, alcanzó una tasa de 16,92 por cada 100.000.

Elcierredigital.com se ha puesto en contacto con Carlos Morales, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP) para preguntarle por este tema. Morales ha respondido que “el suicidio en general, en la sociedad, está creciendo, pero debemos de reconocer que es un problema que está azotando en mayor medida a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por ello, la administración debe tomar este asunto mucho más en serio, con medidas que se dirijan a evitar el suicidio y que pasan por cuidar la salud laboral de los policías”.

El suicidio policial es mayor que entre la demás población

El suicidio policial es un problema grave de salud pública.

El suicidio en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es una realidad incómoda que no se aborda con transparencia por los tabús dentro del cuerpo, por el estigma, por la poca voluntad política y por las muchas trabas administrativas para aprobar un protocolo de ayuda. 

Las cifras no dejan lugar a dudas. En los diez primeros meses de 2021 catorce policías nacionales se suicidaron, un número que supone casi el 50% de los suicidios dentro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que se colocaban en 31 durante el año 2020 frente a los 29 que se dieron en 2019.

A finales del año pasado, ElCierreDigital.com habló con Rafael José Hinojosa, secretario provincial del sindicato A.S.P Madrid, acerca de este tema. “No hay ningún protocolo que nos ayude” comenzó diciendo. Hinojosa denunciaba la poca visibilidad de este problema, “los propios policías tenemos que enterarnos del suicidio de un compañero por grupos de Whatsapp o de Facebook en el que solo están policías, porque nadie emite comunicados”.

Sobre el problema real del malestar psicológico en este sector, el representante de ASP explicaba: “No tenemos ningún tipo de ayuda psicológica, ni ningún protocolo. Si un policía se da de baja por depresión lo único que hacen es retirarle del servicio y quitarle el arma. No te ponen en un puesto que sea adecuado para ayudarte a pasar el mal trago”. Y propuso una serie de medidas que ayudarían a limitar este problema: “Crear un teléfono al que poder llamar cuando se necesite ayuda psicológica y crear algún control psicológico que haya que pasar cada cierto tiempo, ya que solo te hacen un control psicológico y psicotécnico antes de entrar a la policía”.

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