08 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

De acuerdo con los expertos, los niños españoles son los terceros del mundo con mayor índice de afección de esta enfermedad

Obesidad infantil, la epidemia silenciosa que necesita un Plan Nacional de Abordaje según los sanitarios

Obesidad infantil.
Obesidad infantil.
El personal sanitario y representantes políticos de la salud se han reunido en el Congreso de los Diputados en el OPEN España (Obesity Policy Engagement Network), con el fin de abordar la problemática de la obesidad en nuestro país, en las Jornadas de 'La obesidad: una prioridad política, sanitaria y social'. Esta enfermedad ha sido calificada como la no transmisible más prevalente y que está presente en España con el número de afectados más alto, solo por detrás de Grecia e Italia.

Los profesionales y expertos sanitarios, los representantes en política sanitaria y personas que padecen obesidad reclaman un Plan Nacional de Abordaje Integral de la Obesidad en la delegación del Congreso de los Diputados a través del proyecto OPEN España (Obesity Policy Engagement Network), con el fin de afrontar esta enfermedad.

Con la celebración de la Jornada 'La obesidad: una prioridad política, sanitaria y social' se ha abordado la problemática de la obesidad, cuestión urgente sobre la que “hay que actuar”, según ha declarado la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Bate

España es el tercer país europeo con mayores tasas de obesidad del mundo, una grave preocupación que cada año tratan de combatir las diferentes campañas contra la obesidad, alcanzando tasas del 14,2% de niños obesos que tan sólo supera Grecia e Italia. 

Son cifras preocupantes, ya que afectan a 8 millones y medio de adultos en España y a un millón y medio de niños. OPEN España configuró en estas jornadas el Decálogo de derechos de las personas con obesidad, en la que España, junto con Portugal e Italia, coopera con las autoridades políticas que han reconocido estos derechos, fomentado acciones para garantizarlos con el fin de darle visibilidad y sensibilizar a la población sobre esta problemática.

"Cómo la obesidad en niños, niñas y adolescentes convierte en una verdadera pesadilla el día a día en las escuelas y en el entorno familiar, poniendo en peligro la continuidad escolar y, por tanto, abocando a los menores a un riesgo de vulnerabilidad intolerable e insostenible para una sociedad desarrollada, para un país avanzado como es España", añade Mertixell Bate.

La obesidad infantil: Una epidemia silenciosa

La obesidad se ha incrementado en las últimas décadas, considerándose ya una epidemia global, es decir, la enfermedad no transmisible más prevalente en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso y la obesidad como “una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud”. Estos factores constituyen dos de los principales problemas de salud pública de la actualidad a nivel mundial.

La obesidad es una enfermedad compleja y en algunos casos crónica que suele iniciarse en las etapas vitales de la infancia y la adolescencia, y supone un importante y grave problema de salud pública para quienes lo padecen. 

Con la llegada de la pandemia, el confinamiento y el sedentarismo, acompañado de una alimentación deficiente, ha provocado que en nuestro país cada vez más niños sufran enfermedades graves a edades muy tempranas ya que, según la OMS, una mala alimentación puede llegar a producir hasta 120 enfermedades distintas.

La edad escolar y la adolescencia son etapas cruciales para establecer hábitos alimenticios y configurar el estilo de vida en el individuo, con un importante factor de riesgo en sus etapas posteriores, ya que puede aumentar significativamente el riesgo de padecer diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular, hipertensión, colecistitis y colelitiasis.

"Al impacto emocional y al deterioro psicológico que acompaña a la obesidad, asociado a conductas de aislamiento, baja autoestima y depresión, entre otros, se suma el impacto negativo social y laboral de las personas afectadas". añade Meritxell Bate.

El nivel socio-económico, un factor clave en la obesidad

Los estudios del Ministerio de Consumo apuntan a que las familias con una renta más baja y un poder adquisitivo menor son las más propensas a la obesidad y al exceso de peso. Según el informe de 2019, en las familias que tienen ingresos menores a 18.000 euros al año se presenta un exceso de peso del 47,3%, frente a las que facturan 30.000 euros al año, que poseen 33,7%. A este fenómeno se le denomina pobre obesidad.

Niños en una cadena de comida rápida.

Quienes poseen peores condiciones de trabajo y tienen menos tiempo para dedicarlo a una buena alimentación o a ejercer hábitos de vida saludable como el deporte regular, tienen una mayor tendencia a la obesidad.

Las familias “más humildes” no pueden disfrutar del tiempo de calidad o no pueden acceder a los recursos necesarios para cuidar de su alimentación, dejando de cocinar por falta de tiempo, acudiendo a establecimientos de comida rápida o adquiriendo productos precocinados, frente a las personas con un nivel socioeconómico alto que pueden acceder a alimentos frescos o mas nutritivos, o a hacer actividades físicas.

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