20 de octubre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Las aguas siguen bajando revueltas en Cataluña, que podría repetir elecciones autonómicas si ERC y Junts no llegan pronto a un acuerdo

El mapa de la política catalana sigue KO: Negociaciones en prisión, crisis del PP barcelonés y "palos" a Ada Colau

/ Pere Aragonès. Foto: Flickr.
Las negociaciones entre Pere Aragonès y Jordi Sànchez en la prisión de Lledoners intentarán desencallar las dificultades que están mostrando ERC y Junts para llegar a un acuerdo de investidura o de Govern. El PP por su parte está en guerra en Barcelona. Además, la alcaldesa Colau ha recibido duras críticas por su apuesta por conmemorar la II República.

La visita a la prisión de Lledoners del candidato a la presidencia de Cataluña, Pere Aragonès (ERC), evidencia los malos momentos que viven los 'republicanos' y Junts per Catalunya, cuyo secretario general Jordi Sànchez sigue en prisión.

Sànchez, expresident de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), exdiputado y fontanero de confianza de Carles Puigdemont, parece la persona propicia para desencallar una situación que está provocando cierto hartazgo en las filas de ERC.

Y es que los 'republicanos', que han llegado a un acuerdo de investidura con las CUP y saben que el PSC está dispuesto a lanzarles un capote si rebajan la tensión soberanista, necesitan el apoyo de los nacionalistas conservadores a los que Oriol Junqueras y compañía vienen apoyando desde 2012 hasta 2021 (con Artur Mas, Carles Puigdemont y Quim Torra como presidentes).

Pero Junts per Catalunya, que vio como ERC le sorpassaba en las pasadas autonómicas (gracias a la ruptura entre Puigdemont y los hereus oficiales de CiU, el PDeCAT de Artur Mas), no quiere regalar la investidura a Aragonès, del que creen que rebajará el procés.

La mala sintonía entre Junqueras y Puigdemont (que cree que su exvicepresident fue "desleal" en el momento álgido del procés), tampoco ayudan al entente.

Guerra en el PP de Barcelona

La debacle del PP en las últimas catalanas de la mano de Alejandro Fernández no ha hecho más que agravar la mala situación en las filas 'populares' de Barcelona. Y es que un sector del partido ya protestó porque Fernández fichase para la cita electoral a Lorena Roldán (ex de Cs) y sobre todo a Eva Parera (número dos de Manuel Valls en Barcelona pel Canvi).

Josep Bou. Foto: TV3. 

Cabe recordar que Barcelona pel Canvi rompió con Cs por apoyar la investidura de Ada Colau (con el afán de evitar la de la lista más votada, Ernest Maragall de ERC) y que esta formación ha apoyado los últimos presupuestos del equipo de Gobierno conformado por Barcelona en Comú (aliado de Podemos) y el PSC-PSOE.

Fernández quiere que el PP en Barcelona sea liderado en 2023 por su concejal Óscar Ramírez, que lideraría una lista en la que se integraría Barcelona pel Canvi (ya sin Valls, que busca volver a su tierra).

Y este hecho dejaría en fuera de juego al actual portavoz del PP en Barcelona, Josep Bou. Este empresario catalán de formas poco ortodoxas acaba de echar como asesor del grupo municipal a Eduardo Bolaños, jefe de Gabinete de Alejandro Fernández... y nuevo asesor parlamentario del PP en el Parlamento de Catalunya, para "remediar" la decisión de Bou.

Críticas a Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también está recibiendo fuertes críticas tras haber autorizado un gasto de 289.000 euros en la Primavera Repúblicana que el Ayuntamiento de Barcelona celebró el pasado 14 de abril. Óscar Ramírez, del PP, aseguró que Barcelona en Comú quiere "imponer su mensaje ideológico bajo la excusa de la fiesta republicana".

Además, el Consistorio ha retirado el escudo de Juan Carlos I de la plaza del Cinc d'Oros y Ramírez lo calificó de ataque "a los símbolos del Estado en Barcelona (. . .) La historia se respeta, no se reinventa como está haciendo el Gobierno municipal".

COMPARTIR: