10 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Muchas de las concesiones se encuentran en precario por diferentes conflictos entre las administraciones y las empresas adjudicatarias

Grandes compañías extranjeras controlan el negocio de los servicios públicos en las ciudades de Galicia

Desde la limpieza viaria hasta el transporte en autobús, la mayoría de los servicios municipales en Galicia dependen de empresas con capital extranjero
Desde la limpieza viaria hasta el transporte en autobús, la mayoría de los servicios municipales en Galicia dependen de empresas con capital extranjero
Servicios como la recogida de basura, la limpieza de las calles, la gestión del agua, o el transporte en autobús en Galicia están controlados por grandes empresas de capital mexicano, chino o francés. Un negocio que mueve más de 150 millones de euros al año y que se reparten unas pocas entidades contratadas por los ayuntamientos. En muchos de estos casos las concesiones de los servicios se encuentran en precario por diferentes conflictos laborales, económicos y administrativos.

Las compañías FCC, del mexicano Carlos Slim, Viaqua, dependiente del grupo francés Suez y Urbaser, en manos de un grupo chino, son las grandes empresas concesionarias de las siete ciudades de Galicia. 

Así, se puede comprobar que en Vigo, el grupo FCC es el más beneficiado por el reparto, con la gestión de la recogida de la basura y la limpieza viaria, así como el suministro de agua a través de su filial Aqualia. Pasa lo mismo con ADO, el grupo de capital mexicano que controla la concesionaria del transporte urbano en la ciudad, Vitrasa. Del servicio de parques y jardines se encarga la empresa andaluza Althenia, mientras que las bibliotecas están atendidas con personal municipal.

Por su parte, en A Coruña todos los servicios están externalizados, excepto el suministro de agua, controlado por la empresa municipal Emalcsa. Los dos contratos más importantes son los de recogida de basuras y limpieza viaria, gestionados por la empresa Cespa (Ferrovial) con más de 10 millones anuales cada uno. 

Ambos contratos han caducado y los pliegos que prepara el gobierno local tardarán meses en estar adjudicados. La precariedad de estas concesiones ha causado problemas en el servicio, como la acumulación de basura en las calles después de que los trabajadores se negaran a utilizar camiones con desperfectos, o a nivel administrativo por el pago mediante facturas.

El transporte público depende de la Compañía de Tranvías, una empresa familiar que también ha protagonizado conflictos. El Ayuntamiento mantienen una lucha judicial con esta empresa, debido a que el gobierno local declaró caducado el contrato sin que hubiese una resolución judicial o de otro organismo que avalase esa decisión, además de aprobar una bajada de las tarifas que la Compañía de Tranvías considera una vulneración del contrato vigente.

En cuanto a la gestión de las bibliotecas, la firma LTM controla este servicio, pero su contrato terminó el 1 de febrero y hasta al menos dos meses más continuará esta situación. Después,   el gobierno local tiene previsto transferir a casi 60 trabajadores del servicio a la empresa municipal Emvsa.

autobus

Monbus se encarga de la gestión del transporte público en Galicia

En Santiago, Viaqua gestiona desde hace muchos años los servicios del tratamiento integral del agua y Urbaser los que tienen que ver con la recogida de residuos y la limpieza de las vías públicas. En cuanto al transporte público en esta ciudad, la empresa Monbus tiene es la encargada de su gestión. 

Por otro lado, Cespa se ocupa de los parques y jardines, mientras que las tres escuelas infantiles municipales dependen de Sermasa (grupo Vendex). Ferrovial tiene bajo su control  el servicio de mantenimiento de la red eléctrica y la gestión de la mayor parte de la programación de los centros socioculturales. Eulen y Domus VI se reparten la atención en el hogar.

Ferrovial también controla buena parte de los servicios de Pontevedra. Así, se puede comprobar con los grandes contratos de recogida de basuras, limpieza viaria y el mantenimiento de parques y jardines. Sólo se escapa de su control el suministro de agua, que está en manos de Viaqua.

Alianzas en Ourense

En Ourense las empresas gallegas se reparten el pastel junto a las compañías extranjeras. De este modo, Copasa y Geseco participan, junto con FCC, en la UTE (Unión Temporal de Empresas) que gestiona el contrato de recogida de basura y limpieza viaria. Pero en este Concello las concesiones están en muchos casos en precario, como sucede con la del transporte urbano y con la del agua. El gobierno local culpa del retraso en la licitación de los contratos a la falta de personal para gestionar los expedientes administrativos, así como a la dificultad para aplicar la nueva Ley de Contratos del Sector Público.

En cuanto a Lugo, la situación a nivel de concesiones es preocupante. El grupo municipal del PP denunció por vía penal al gobierno local por la acumulación de una veintena de concesiones con contratos caducados. La cifra de los pagos realizados en 2017 por estas facturas se eleva a más de 20 millones de euros.

Ferrol sin contratos

 

Los servicios con las concesiones más jugosas en la ciudad de Ferrol están actualmente sin contrato. A la firma Urbaser le deben casi un millón de euros por el contrato de limpieza y gestión de residuos que venció en diciembre del 2015. Las facturas se tienen que pagar a través de reconocimiento extrajudicial de crédito, pero no logran pasar el filtro del pleno. De igual manera pasa con la compañía de San José-El Ejidillo, la concesionaria de parques y jardines en Ferrol, que trabaja en precario con un contrato que caducó hace más de un año.

En esta ciudad el servicio de agua y saneamiento es gestionado por la empresa mixta Emafesa, que tampoco se libra de los problemas. Emafesa no tiene liquidez de tesorería y los bancos no le conceden una póliza de crédito hasta que el pleno no decida aprobar las cuentas anuales de la empresa, tumbadas por la oposición hasta en dos ocasiones.

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