07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

El líder de la formación, Oriol Junqueras, ha decidido que el diputado no repita en las listas estatales del partido independentista catalán

Gabriel Rufián se atrinchera en Madrid a pesar de que ERC lo sacará del Congreso en 2023

/ Rufián
Gabriel Rufián está perdiendo apoyos en el mundo independentista en general y en ERC en particular. El diputado ya no goza de la confianza de Oriol Junqueras, que le ha ofrecido liderar al partido en Santa Coloma de Gramanet. Pero Rufián se niega a volver a Cataluña a pesar de que prometió en 2015 que solo estaría 15 meses viviendo en Madrid.

Gabriel Rufián ha dejado de ser uno de los políticos de moda para el independentismo catalán, que le ha dejado de reír las gracias por sus continuos vaivenes ideológicos. El diputado ha perdido el favor de Oriol Junqueras, que le ha ofrecido la candidatura de ERC en Santa Coloma de Gramanet para sacarlo del Congreso de los Diputados. 

La gota que ha rebasado el vaso ha sido sus ataques a Carles Puigdemont: "Decir que por un tuit mío se proclamó la independencia de Cataluña es de tarado. El tarado es el que la proclamó, no quien publicó un tuit". 

Enfado en la Generalitat

El president Pere Aragonès (ERC), que depende de Junts per Catalunya para gobernar, salió al paso: "Discrepo y no las comparto en ningún caso. Estoy convencido de que tendrán una explicación, si no una corrección". 

Y Rufián tuvo entonces que recular y asegurar que "hablaba del mantra españolista que dice desde hace 5 años que la independencia de Cataluña se proclamó por un tuit. La idea de que pasó por un tuit y no por la voluntad del pueblo es absurda". 

Pero la guerra estaba abierta y el diputado de ERC y secretario cuarto de la Mesa del Parlament, Ruben Wagensberg, aseguró que "es indecente y repugnante este trato a un presidente en el exilio y a quien sufre la represión. Ninguna cultura antirrepresiva por parte de quien, por cierto, nunca sufrirá la represión". 

Rechaza el envite de estrenarse en la política municipal

Gabriel Rufián ha rechazado liderar la lista de ERC en las municipales de 2023 en su ciudad natal, Santa Coloma de Gramanet. El mediático diputado ha sido rotundo: "Un aviso a navegantes, porque sé que hay gente que tiene ganas: pase lo que pase yo no me voy a ir de aquí". 

Gabriel Rufián. 

"El grupo parlamentario justo ahora está empezando a instaurar los pasos, o a intentar influir de la mejor manera en la agenda legislativa del Gobierno. Creo que queda recorrido y yo quiero estar aquí para verlo y ayudar", añade. 

El independentista está muy cómodo en Madrid a donde llegó tras haber sido elegido diputado a finales de 2015 por haber destacado en la asociación soberanista Súmate, que agrupaba a castellanohablantes y dotaba de transversalidad al procés. 

¿18 meses en el Congreso?

Rufián aseguraba en 2015 que quería ser diputado porque tenían "que ocupar ese espacio de poder, un espacio que, guste más o guste menos, es enorme. El Congreso es una institución que entendemos que forma parte de otro estado. Por lo tanto, en un escenario normal no haría falta ir. Porque ya hemos votado, nos hemos contado y hemos ganado. Pero como estamos ante gente que está llamando 'desafío', 'amenaza' o 'golpe' a 2 millones de votos y 72 diputados, no hay más remedio que ir y tratar de plantar cara: decirles en su casa y en su cara que han perdido, algo que ellos jamás lo van a reconocer". 

Y hace más de seis años prometía que solo estaría uno y medio como diputado: "Ese mismo día, de forma inmediata, todos los diputados de ERC. No tendría ningún sentido quedarnos y la imagen sería muy potente. Los diputados que iremos a Madrid seremos una especie de delegación diplomática en defensa de la República Catalana. Irnos cuando la logremos, sería una imagen hermosa. Sí, sí, 18 meses. Lo que está pactado. Y vamos a cumplir los tiempos". 

Rufián y ERC, una relación de más a menos

Las relaciones entre Rufián y ERC no viven por su mejor momento después de que el diputado haya criticado a Junts, socio de su partido en el Govern, tras airearse en The New York Times que el jefe de la oficina del expresident Carles Puigdemont, Josep Lluís Alay, exploró el apoyo de Rusia al procés con varias reuniones en Moscú

"Creo que son señoritos que se paseaban por Europa reuniéndose con la gente equivocada, porque así, durante un rato, se creían que eran James Bond. No nos representan", aseguró Rufián. El secretario general de Junts, Jordi Sànchez, le decía que no podía ser "más miserable".

Rufián también tuvo que echar marcha atrás. "Pido disculpas si esta contundencia molestó a según quién, pero la situación requiere de esta contundencia. Nos estamos jugando la credibilidad de todo el movimiento independentista". 

El diputado aseguró que el "alineamiento, apoyo y política internacional y diplomática" del proyecto independentista "debe ser siempre con las democracias occidentales" y que "debe quedar claro que de ninguna manera nos tenemos que vincular con el Kremlin, y menos ahora".

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