21 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

La expopular habría ganado con 35 papeletas irregulares, ya que según el acta de la votación había 82 sufragios más que militantes

Silvia Clemente asume su derrota en las primarias de Ciudadanos en Castilla y León y el partido de Albert Rivera su desastre organizativo

Silvia Clemente junto a Girauta.
Silvia Clemente junto a Girauta.
Una exhaustiva revisión de votos efectuada por la Comisión de Garantías de Ciudadanos ha dado la victoria definitiva en las primarias de Ciudadanos en Castilla y León al diputado Francisco Igea. Este denunció irregularidades en los votos emitidos en favor de Silvia Clemente, que había ganado previamente por un margen de solo 35 votos, con más votos que participantes en el censo electoral.

El diputado de la formación de Albert Rivera por Valladolid, Francisco Igea, es el ganador finalmente de las primarias de Ciudadanos a la Presidencia de la Junta de Castilla y León y no Silvia Clemente, exdirigente del Partido Popular y expresidenta de las Cortes de esta comunidad autónoma, que se perfilaba como la máxima esperanza dentro de la cúpula directiva de la formación naranja. Todo para ser su nueva imagen en la Junta de Castilla y León.

Pero tras una exhaustiva revisión de votos efectuada por la Comisión de Garantías de Ciudadanos no será finalmente la candidata de la formación e Albert Rivera en las elecciones autonómicas del 26 de mayo. La expresidenta de las Cortes por el PP, tras reconocer la derrota, ha agradecido a los afiliados y militantes de Ciudadanos sus muestras de cariño y apoyo durante todo el proceso de Primarias, "especialmente" a los 479 que le dieron su voto, al tiempo que ha felicitado al "ya candidato" a la Junta, Francisco Igea, a quien ha pedido que haga un proyecto en el que tengan cabida "las distintas opiniones y sensibilidades que en el proceso se han puesto de manifiesto".

Se trata, según las fuentes consultadas por elcierredigital.com, de una clara postulación por parte de Clemente para formar parte de alguna manera en la candidatura de Ciudadanos a la Junta de Castilla y León. De hecho, ha afirmado que “seguirá apoyando a Ciudadanos porque este es el partido que mejor simboliza un proyecto para España y la libertad, encabezado por un gran líder como Albert Rivera", ha afirmado la que durante muchos años estuvo al servicio del Partido Popular ostentando todo tipo de cargos públicos y muy bien remunerados.

Inicialmente, Silvia Clemente se había impuesto por un estrecho margen de 35 votos a Igea, quien denunció la existencia de irregularidades en el recuento de los votos, lo que llevó a Ciudadanos a paralizar la proclamación del candidato, para llevar a cabo una revisión. El resultado de la misma convierte ya en ganador oficial a Francisco Igea. 

La Comisión de Valores y Garantías del partido realizó una "comprobación exhaustiva" de los resultados del proceso interno. Según el acta de la votación, la suma de los votos que recibieron los tres candidatos daba 82 sufragios más que militantes que constaran que participaran. Al parecer, el fraude fue detectado por un matemático de la candidatura de Igea al comprobar las IP, direcciones de Internet, de donde se habían emitido los votos.

Según este acta, abierta a cualquier militante en la página web del partido, durante las primarias de Ciudadanos para elegir al candidato de Castilla y León participaron en total 1.013 afiliados. De estos, según el mismo documento, la exlíder del PP Silvia Clemente obtuvo 561 votos, Francisco Igea 526 y Vanesa Pérez 7. Sin embargo, la suma de las papeletas de cada uno de los candidatos era igual a 1.094; esto es, 82 votos más que los 1.013 que se dice que participaron.

Este baile de cifras adquirió máxima relevancia porque, según informó el propio partido, la exdirigente del PP logró la victoria sobre el diputado por una diferencia de tan solo 35 papeletas. La Comisión de Garantías de Ciudadanos dió curso a la reclamación de Igea "en relación a una interpretación que este candidato realiza sobre las votaciones en dicho proceso", seún se recoge en el texto del comunicado del partido. 

Ciudadanos ofrece a cada afiliado un certificado de que su voto ha sido válidamente emitido, que emite la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, y que verifica cada voto. Igea sostenía que los habían analizado y habían descubierto "una cosa chocante".

El candidato Francisco Igea en el centro de la fotografía. / Ical

"Comparamos el patrón en los votos con el de otras primarias disputadas que se han celebrado estos días, también descargando los certificados, y es un patrón completamente diferente". "Hay una parte de los votos en las de Castilla y León con un comportamiento peculiar", indicó. "No encaja estadísticamente, es muy sorprendente”, explicó Igea.

El exportavoz de Sanidad de Ciudadanos en el Congreso era el primer dirigente del partido que se atrevía a disputar unas primarias al aparato de Albert Rivera. El diputado se presentó contra Silvia Clemente, a la que avaló en rueda de prensa el secretario general de Ciudadanos José Manuel Villegas.

Igea, por su parte contó también con el apoyo de miembros de peso de la ejecutiva, como Luis Garicano, candidato a las elecciones europeas, que hizo campaña junto a él. A Clemente la arroparon, en cambio, otros miembros de la ejecutiva, como el portavoz parlamentario, Juan Carlos Girauta y Miguel Gutiérrez.

Denuncia por obras en la casa familiar

Según publicó recientemente elcierredigital.com, la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente y su marido, el empresario Javier Meléndez, acometieron, entre 2010 y 2012, una reforma de lujo en una casa familiar localizada en un pequeño pueblo de Valladolid. La madre del empresario ha denunciado que entre los dos no ganaban entonces el millón de euros necesario para afrontar el pago de las obras. Y además no poseía la licencia de obras preceptiva.

La denuncia de la familia del empresario de la patata impactó en la vida política regional. Según publicó eldiario.es, la presidenta de las Cortes,  Silvia Clemente y su actual marido, el empresario Francisco Javier Meléndez, habrían reformado la mansión familiar entre 2010 y 2012 con unas obras por valor de 1.165.390 euros, según un informe encargado por el propio matrimonio. La madre del empresario les acusa de no tener ingresos suficientes para hecer frente a semejante gasto y pregunta por el origen del dinero.

La reforma se habría encargado cuando Meléndez y Clemente eran novios y ella era consejera de Agricultura de la Junta de Castilla y León. Además de caras, las obras, siempre según eldiario.es, habrían sido ilegales, porque nadie solicitó la preceptiva licencia de obras. La remodelación llamó la atención de la Oficina de Catastro, tras una inspección del Ministerio de Hacienda, que desencadenó posteriormente un cisma familiar con cruces de denuncias y acusaciones en los tribunales y una serie de demandas cruzadas entre la pareja y los padres de Javier Meléndez, propietarios originales de la vivienda. Para hacer frente a estas denuncias, el matrimonio Meléndez habría encargado un informe ad hoc a los constructores, que vio la luz y dejó al descubierto el precio pagado por las obras.

Todo indica, que durante el período de ejecución de las obras, Javier Meléndez y Silvia Clemente no contarían con suficientes ingresos conocidos para afrontar los importantes gastos de reforma. Javier Meléndez ganaba, a través de las empresas familiares fundadas por sus padres –Agroinnova y Patatas Meléndez–, un sueldo de "menos de 3.000 euros netos al mes", según asegura su propia madre en un escrito. Clemente disponía de su sueldo como consejera de Agricultura de la Junta de Castilla y León, que eran unos 70.000 euros brutos anuales. De ahí que su madre denuncie que si se pagaron todas la deudas, el dinero debió de salir de algún sitio. 

Tras varias denuncias, los padres de Meléndez y su hijo lograron llegar a un acuerdo. Javier renunció a la casa en favor de sus padres y a cambio heredó una de las dos empresas familiares, Patatas Meléndez, el principal proveedor de patatas de los supermecados Mercadona, que tiene su sede en la localidad vallisoletana de Medina del Campo. Unas patatas hoy también bajo sospecha.

 

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