25 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El líder del partido CPM fue utilizado por Jesús Gil y Gil en 1999 para llegar al poder con el GIL y fue condenado en 2008 por estos mismos delitos

Compra de votos por correo en Melilla: Investigado el número tres del señalado Mustafa Aberchán

Mohamed Ahmed Al-lal.
Mohamed Ahmed Al-lal. / el número tres del partido de Mustafa Aberchán, Coalición por Melilla, que ha prestado declaración por la presunta trama de compra de votos por correo.
En Melilla se sigue investigando una presunta trama de compra de votos por correo. Debido a esto se detuvieron nueve personas que han sido puestas en libertad después de que prestaran declaración. Uno de ellos es Mohamed Ahmed Al-lal, el número tres del partido Coalición por Melilla (CPM), presidido por Mustafa Aberchán. No es la primera vez que el nombre de Aberchán se relaciona con la compra de votos por correo. Fue condenado por ello en 2008 y también usado por Jesús Gil en el año 1999.

Continúa la investigación por la presunta trama de compra de votos por correo en Melilla. En el marco de la investigación fueron detenidas nueve personas —tres el lunes y seis el martes— por las autoridades, así como diez lugares fueron registrados en busca de pruebas. Tras prestar declaración, los nueve detenidos han sido puestos en libertad.

Uno de los detenidos ha sido Mohamed Ahmed Al-lal, número 3 de las listas de Coalición por Melilla (CPM) y consejero del Gobierno de Melilla. También fue detenido un familiar del presidente de este partido, Mustafa Aberchán, quien es el principal sospechoso de esta trama, ya que fue utilizado en el año 1999 por el partido GIL de Jesús Gil y el empresario de la noche Cris Lozano. Su intención era llegar al poder tras señalarle por traición.

En los registros efectuados estos días se han encontrado dinero y papeletas. Uno de los locales que ha investigado la policía lo utilizaba Coalición por Melilla como sede del equipo de campaña.

Las alarmas sobre el presunto fraude saltaron después de que las redes de captación de voto por correo aumentasen su actividad. En Melilla sorprendía que se registraran más de 11.000 peticiones de voto por correo, lo que suponía un 21,21% del censo electoral. Una cifra preocupante teniendo en cuenta que era más del doble de las anteriores elecciones y siete veces más que la media nacional.

Mustafa Aberchán y Jesús Gil, en un montaje con la documentación para el voto por correo.

La solución de la Junta Electoral de Zona (JEZ) ha sido que los ciudadanos que hayan solicitado el voto por correo se personen en las oficinas de Correos y se identifiquen con su DNI para poder entregar el sobre. Antes de esta medida extraordinaria, los ciudadanos solo tenían que identificarse para solicitar la documentación, pero no para entregar el sobre.

No es la primera vez que ocurre esta compra de votos en Melilla

En el pasado ya se habían detectado varios casos de compra de votos en Melilla en los que han estado involucrados los tres principales partidos que representan a la ciudad. En el año 2008, miembros de Coalición por Melilla (CPM) —partido entonces también presidido por Mustafa Aberchán— y PSOE fueron condenados por comprar votos a cambio de un puesto en los planes de empleo.

En 2019 también salió a la luz la compra de votos por parte del Partido Popular. El hijo de Juan José Imbroda, presidente de la ciudad autónoma por aquel entonces, se reunió con varias personas para la compra de hasta 300 votos con la intención de alterar las elecciones generales, las municipales, las autonómicas y las europeas en beneficio del PP.

En la situación actual, CPM y PP se han acusado mutuamente de estar detrás de las supuestas irregularidades en el voto por correo y del robo de documentación electoral a trabajadores de Correos. En los últimos días varios empleados de la sociedad estatal han denunciado el robo por parte de personas encapuchadas mientras repartían documentación electoral. A raíz de que se aplicase la medida promovida por JEZ dejaron de formarse colas de forma máxima.

Oficina de Correos en Melilla.

Según informan a elcierredigital.com fuentes cercanas a la Asamblea de Melilla “de los 25 carteros que hay en la ciudad autónoma, 15 de ellos actualmente están dedicados exclusivamente al reparto de documentación relacionada con las elecciones. Además, estos carteros cuentan con protección policial tras las agresiones que han denunciado. Supuestamente se estaba pagando entre 50 y 150 euros por cada voto, y con el número de votos comprados que se estiman se puede llegar a dominar más de un tercio de la Asamblea de Melilla. La ciudad no ha llegado a la democracia, hay una especie de cacicato donde la compra de votos es un quehacer habitual, hay cierta inquietud porque Marruecos esté detrás de esto”.

Mustafa Aberchán, el GIL y Cris Lozano

En 2008 el presidente de CPM fue acusado de comprar votos por correo para las elecciones generales de esa candidatura y condenado a dos años de cárcel. Hoy de nuevo el punto de mira está sobre Coalición por Melilla y su líder Mustafa Aberchán. En 1995 fundó CPM a raíz de una escisión del PSOE y cuatro años después se convirtió en el primer presidente de origen musulmán de una región gracias al apoyo del Grupo Independiente Liberal (GIL) y de los socialistas, aunque un año después fue derrocado por una moción de censura.

En este punto surgió su vinculación con el Grupo Independiente Liberal, liderado por Jesús Gil en 1999. GIL anunció en ese año su regreso al Gobierno de Melilla tras un acuerdo con Mustafa Aberchán, presidente de Melilla por aquel entonces. Por este acuerdo el GIL, el CPM y el Partido Independiente por Melilla (PIM) de Enrique Palacios acordaron repartir las consejerías. Tras esto, el PSOE, que formaba parte del Gobierno de Aberchán, anunció que lo abandonaría si entraba el GIL.

Jesús Gil.

Por aquel entonces, Cris Lozano, empresario hostelero y del mundo de la noche en Madrid y Marbella fallecido en 2018, era el dirigente del partido de Jesús Gil. Su formación aseguró que la presidencia de Melilla sería compartida por Aberchán y el cabeza de lista del GIL, Cris Lozano, quien le sustituiría en el cargo en junio del 2001, a mitad de la legislatura. En julio de 1999 el GIL apoyó la investidura de Aberchán y más tarde fue expulsado por éste del Gobierno de la ciudad, pero tras acusar a Aberchán de traición este aseguró que le cedería la presidencia al GIL "cuando lo solicite, sin necesidad de fijar fecha".

Gregorio Jesús Gil, “el virrey de los últimos dominios”

Tal y como relata Juan Luis Galiacho –director de elcierredigital.com– en su libro ‘Gil, el gran comediante: la farsa continúa’, “el GIL situaba como candidato al empresario de la noche, Cristóbal Cris Lozano. Un personaje que vio cómo su sala de ocio en la capital de España, Archy, fue cerrada por orden gubernativa por consumo de sustancias estupefacientes. También estuvo vinculado al night club Show Girls, situado en la antigua discoteca ¡Oh! Madrid, a la entrada de la carretera que une Madrid con La Coruña.

Cris Lozano junto a su exmujer.

»Lozano negociaba unir sus fuerzas al polémico abogado Emilio Rodríguez Menéndez, como en su día hiciera con el empresario Enrique Sarasola Lerchundi con el hipódromo de Madrid, donde se encargaba del restaurante y los locales de ocio. 'Cris', que estuvo casado con la modelo Jacqueline de la Vega, era un perfecto conocedor del ambiente que rodeaba la noche madrileña y de todo el mundillo de la farándula y el alterne. Llegó a trasladar parte de sus negocios a la Marbella de Jesús Gil.

»El 'jeque de Burgo de Osma' sabía escoger las personas y los territorios a dominar. Era conocedor de la situación de amargura que se vive en lugares como Ceuta y Melilla, alejados de las decisiones del Gobierno central, torturados por el narcotráfico y bajo el caciquismo local y policial. Gil sabía que si lograba la alcaldía [Presidencia] de estas ciudades autónomas sería la persona que tendría que dar el visto bueno a toda la ordenación urbana.

»No habría veto político de nadie, salvo el que marcara su propia ambición. Codicia que, según informe privado elaborado por la agencia norteamericana Kroll, le llevaría a abrir casinos de juego, para recoger el importante lujo económico de la zona que supera con creces los 200.000 millones de pesetas. El deseo de Gregorio Jesús Gil era ser el virrey de los últimos dominios que quedan en el extranjero de aquel imperio español, hoy olvidado. Desde esta atalaya pudo soñar con ser algún día 'El Mesías de La Moncloa'”, concluía Juan Luis Galiacho en su libro sobre Jesús Gil.

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