15 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

LA FAMILIA MATERNA DE IGNACIO GARRIGA ES DE ORIGEN ECOGUINEANO, ÉL NACIÓ EN BARCELONA Y ES EL ÚNICO DIPUTADO DE VOX EN CATALUÑA

'El negro de Vox', el único diputado de color que se sentará en el Congreso pertenece a un partido acusado de racista y xenófobo

"El negro de Vox".
Ignacio Garriga Vaz de Concicao será el único diputado negro en España gracias a Vox y a sus votantes, algo especialmente significativo, toda vez que se ha acusado desde la izquierda a Vox de racismo y xenofobia. Este odontólogo de raza negra quiere acabar con las críticas hacia su política migratoria. Vaz de Concicao, barcelonés de 31 años de origen ecoguineano y exmilitante del PP, defiende una "inmigración ordenada". Él será uno de los 24 diputados de Vox en el Congreso.

El portavoz del Comité Ejecutivo Nacional de Vox, Ignacio Garriga Vaz de Concicao, más conocido como "el negro de Vox", ha logrado un escaño en el Congreso de los Diputados por la provincia de Barcelona en las recientes elecciones generales del  28 de abril. Será, por tanto, uno de los 24 diputados que la formación ultraderechista sentará en el hemiciclo y el único por la citada comunidad autónoma. 

Este diputado único por Cataluña es menos de lo que esperaba Santiago Abascal, líder de Vox, ya que la última encuesta del CIS estimaba que sacaría tres representantes para el Congreso de los Diputados en tierras catalanas. El partido consiguió en Cataluña alrededor de 146.000 votos, un 3,5% del total, con el 98% de votos escrutados. Se quedó a poca distancia del PP catalán, que obtuvo unos 50.000 votos más. Sin embargo, se trata de un diputado clave para la estrategia del partido. 

No somos racistas

Vox ha asegurado siempre que con Ignacio Garriga "reafirmaba la importancia que quería conferir a Cataluña en el escenario de una España fuerte y unida". Pero también se trata de un personaje clave en otros aspectos de la política. De hecho, ya hay quien destaca que la única formación a la que acusan de racismo y de atacar a la inmigración, sea la primera que lleva un diputado negro al Congreso. Será el único diputado de color que se siente en el hemiciclo en la ceremonia de apertura de la legislatura. Él mismo ha asegurado durante la campaña electoral que “si Vox fuera racista o tuviera algo contra los extranjeros, yo no podría estar aquí”. 

Vox se ha caracterizado por llevar en sus filas a varios perfiles más que llamativos que han sean motivo de polémica. Y, por supuesto, el de Ignacio Garriga puede provocar sorpresa. Ese es su principal cometido en el partido, que no se considere a Vox racista y, por ello, que a él se le achaque vivir en contradicción debido a su raza.  “Si Vox fuera racista o tuviera algo contra los extranjeros, yo no podría estar aquí. A mí me da igual que una persona se negra, marrón, verde o amarilla. De lo que está en contra Vox es de la inmigración ilegal”. Ahí marcan la diferencia él y sus colegas de partido. 

Ignacio Garriga Vaz de Concicao es para muchos “el negro de Vox”, así le llaman. Carne de meme y de comentario de bar. La posición, que alguno catalogaron de extremista, con respecto al fenómeno de la inmigración, es lo que hace que la militancia de Ignacio sea llamativa, aunque ellos mismos se defienden afirmando que esas descalificaciones son fruto de la demagogia interesada de los grupos de opinión de la izquierda y la extrema izquierda, sobre todo en la campaña electoral, que se esmeraron en transmitir un mensaje de miedo distorsionando el mensaje de Vox y etiquetándolo de extrema derecha con falsas acusaciones de racismo, xenofobia, homofobia y machismo.

“Estoy harto de ser el negro de Vox. He nacido en Barcelona y soy tan español o más que los que me dicen eso. Eso sí es racismo”, afirmaba el propio Garriga en una entrevista concedida hace unos meses a El Español. Más allá de chistes y clichés, ¿quién es Ignacio Garriga Vaz de Concicao?

De la Guinea Española a la Barcelona del desarrollismo

Sus orígenes hay que buscarlos en Guinea Ecuatorial cuando este país africano era colonia española. Sus abuelos maternos, Mercedes y Pablo, regentaban dos pequeñas tiendas de comestibles en Malabo, la capital del país. El matrimonio tuvo siete hijos. Una de ellos era Clotilde, es la madre de Ignacio. Mercedes y Pablo decidieron enviar a sus hijos a la metrópoli ante los vientos en favor de la independencia que empezaban en la Guinea española. Clotilde y sus hermanos se acabaron instalando en Barcelona. La Ciudad Condal vivía un período de expansión económica en pleno desarrollismo económico de los sesenta. Con el paso del tiempo y tras la independencia de la antigua colonia, los padres acabaron instalándose en la Barcelona franquista huyendo de la Guinea Ecuatorial de Francisco Macías.

La abuela Mercedes aún vive y tiene 104 años. Cada poco tiempo alguno de los tíos de Ignacio viaja a su país de origen. Hasta hace poco también lo hacía la abuela. En Guinea todavía tienen algunas posesiones que consiguieron mantener tras el Golpe de Estado en Teodoro Obiang de 1979.


Santiago Abascal, líder de Vox, con Ignacio. 

Clotilde se casó con Rafael, un catalán de origen belga. Los cinco hijos nacidos del matrimonio se educaron en catalán como lengua principal. El más pequeño de los descendentes es Ignacio, nacido en 1987. De su padre adquirió su respeto por la cultura catalana y de su madre sus ideas políticas. Clotilde, votante y colaboradora del PP, siempre destacó en la localidad barcelonesa de Sant Cugat del Vallés por su desparpajo en las distintas campañas electorales. Con 18 años, cuando iniciaba sus estudios de odontología, Ignacio se alistó al partido y en él se mantuvo nueve años. 
Sin embargo, su aventura en el PP acabó cuando, a su juicio, el partido arrinconó una serie de cuestiones de las que había hecho bandera: la inmigración, la crítica al matrimonio gay, la unidad de España, la lucha contra el aborto y la presión fiscal. Además, tampoco supo manejarse bien en las turbulentas batallas por el control del PP catalán en la época en la que Alicia Sánchez Camacho estaba al frente del facción catalana del partido conservador. 

Corría el año 2014 cuando Ignacio descubrió la existencia del partido Vox. En esos momentos decidió cambiar de formación política. El nuevo partido defendía mejor los ideales de Garriga. “Vox es un partido humanista cristiano y por tanto no hacemos distinciones entre personas. Nosotros defendemos al ser humano desde su concepción. Desde que está en el útero materno hasta su muerte natural. Por eso nos oponemos al aborto o la eutanasia”, aseguró Garriga en la citada entrevista. Tanto se involucró que, en 2015, se presentó como candidato a la alcaldía de Sant Cugat. Fue la única del partido en toda Cataluña junto con la de la alcaldía de Barcelona. 

El catalán de origen guineano tiene una mujer y cuatro hijos y suscribe también la política de defensa de la familia tradicional de Vox. “El matrimonio tiene su esencia en la capacidad de entrega, que sexualmente se materializa en la capacidad reproductiva. Eso no lo tendrán otro tipo de uniones. Por tanto, es único y exclusivo para hombre y mujer. No nos oponemos a que haya enlaces de personas del mismo sexo, pero habrá que buscar otra manera de nombrar a este tipo de uniones civiles”, asegura respecto al matrimonio igualitario. De hecho, sus opiniones sobre el colectivo LGTB en particular no son especialmente positivas: “Venden ideología que cuestiona que el hombre es hombre y la mujer es mujer, y eso da lugar a situaciones surrealistas”.


Ignacio con su abuela Mercedes en el 103 cumpleaños de ésta / Instagram. 

Por otro lado, que partidos con tintes xenófobos como el Frente Nacional de Le Pen en Francia o la organización racista estadounidense KuKusKlan felicitasen a Vox por su éxito electoral ha hecho que las críticas de racismo llegaran de nuevo ante la indiferencia del propio Ignacio. “A mí me provoca cierta repulsa. Yo no sé los motivos que le han llevado a felicitarnos. Quiero creer que por su afinidad con Trump o porque también está en contra del establishment. […] nos ha felicitado él a nosotros, no al revés”, llegó a declarar a los medios.

Durante cuatro años la militancia de Ignacio en la formación de Santiago Abascal ha pasado desapercibida. Ahora el sorprendente, para muchos, éxito de Vox lo ha convertido en tendencia de conversación en varias redes sociales. Haciendo de la anécdota categoría, el caso de “el negro de Vox” es representativo de cómo los medios se han relacionado con el fenómeno de este partido político. Mientras Ignacio, sin complejos, se sacude etiquetas de supuestas contradicciones, él y el resto del partido siguen su camino hacia encontrar un hueco en el complejo panorama político nacional.

COMPARTIR: