09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

Sortu se unió este sábado al 'Día Internacional de los Presos Políticos' con guiño a algunos antiguos miembros de la banda terrorista vasca

Las reivindicaciones de EH Bildu en materia penitenciaria de ETA inquietan en La Moncloa

/ Arnaldo Otegi. Foto: EiTB.
Sortu, formación que capitanea Euskal Herria Bildu, ha organizado concentraciones para este sábado 17 de abril en Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona con la intención de reclamar "la vuelta a casa" o acercamiento a las cárceles vascas y navarras de los presos de la extinta banda terrorista ETA.

El cambio de la izquierda abertzale inciado en 2009, tanto por motivos estratégicos como éticos, derivó en el final de ETA y en la progresiva transformación de una fuerza ortodoxa y rupturista como Herri Batasuna en una coalición con hambre de Gobierno y línea socialdemócrata como Euskal Herria Bildu, liderada por Arnaldo Otegi.

EH Bildu pretende desalojar al PNV del poder en Euskadi en 2024 y para ello ha apostado por emprender un giro socialdemócrata, imitar a los jeltzales en Madrid (que consiguen transferencias e inversiones para Euskadi y Navarra) y apostar por un discurso más parecido al social de Podemos que al identitario de un sector de Esquerra Republicana de Catalunya.

Preocupación en La Moncloa

EH Bildu sostiene con sus cinco parlamentarios al Gobierno central, que además de concederle inversiones ha apostado por emprender al fin una política penitenciaria acorde a los tiempos (es decir, está acercando a los presos relacionados con la extinta ETA a cárceles navarras y vascas).

La coalición abertzale también posibilita la gobernabilidad de Navarra, que está liderada por la socialista María Chivite. Arnaldo Otegi y los suyos, eso sí, no comulgan con los socialistas en Euskadi por su pacto gubernamental con el PNV.

Pedro Sánchez y María Chivite en la escalinata del Palacio de Navara. Foto: Gobierno de Navarra. 

Pero la creciente cercanía entre EH Bildu y el PSOE estatal y navarro puede agrietarse, tal y como señalan fuentes cercanas a La Moncloa a Elcierredigital.com. Y es que la coalición abertzale, muy incómoda en asuntos económicos porque el sindicato ELA le recuerda en público sus innumerables renuncias, ha decidido no aceptar la hoja de ruta gubernamental en materia del relato.

El relato

El Gobierno de España lleva mucho tiempo acabando con la revanchista política de dispersión carcelaria. Pero es evidente que al PSOE le gustaría que EH Bildu cobrase cierta distancia emocional de ETA y que, además, renovase su liderazgo (Arnaldo Otegi) por alguien no tan implicado con el 'conflicto vasco'.

Cierto es que hasta José Luis Rodríguez Zapatero consideraba a Otegi "un hombre de paz". Pedro Sánchez sin embargo no ve con buenos ojos que Sortu aproveche el Día Internacional de los Presos Políticos, que se conmemora este sábado 17 de abril, para organizar manifestaciones en Bilbao, Vitoria, San Sebastián y Pamplona con el ánimo de pedir "la vuelta a casa" de algunos presos de ETA que, según tesis socialista, tendrían difícil encaje dentro del concepto 'presos políticos'.

"Para lograr la convivencia democrática, necesitamos la vuelta a casa de todos los presos, exiliados y deportados políticos vascos", dice Sortu. El partido que lidera EH Bildu, en una tutela que recuerda a los primeros pasos de IU a manos del PCE, hace oídos sordos al PSOE y se lanzará a las calles.

Mociones

El PNV y, sorprendentemente, el PSE-PSOE están presentando mociones en los ayuntamientos de Euskadi para rechazar los 'ongi etorris', es decir, los recibimientos populares a los exreclusos de ETA (que quizás deberían ser recibidos en el ámbito familiar).

EH Bildu está votando en contra de las mociones y ha denunciado que jeltzales y socialistas se están dejando marcar la agenda por PP y Vox, que en realidad en Euskadi pintan más bien poco (y en la Comunidad Foral de Navarra, nada).

La coalición abertzale dice que los partidos que conforman el Gobierno de Euskadi 'sobredimensionan' la importancia de unos homenajes que según EH Bildu no pretenden "soliviantar ni revictimizar a ninguna víctima, ni directa ni indirectamente. Resulta preocupante que se empleen estos hechos sin rubor alguno como elementos para la que llaman 'la batalla del relato'".

Lo cierto es que en sectores progresistas afines ideológicamente a EH Bildu también se cree que la coalición abertzale no debería participar en unos eventos que se han quedado, según opinión de algunos sectores, "bastante desfasados".

Bateragune

Uno de los innumerables ejemplos de la guerra sucia y persecución de la izquierda abertzale por parte del Estado español se ve con inequívoca claridad en el 'caso Bateragune', cuyo juicio va a volver a repetirse a pesar de que Estrasburgo, una vez más, ha dejado claro que la justicia española no es tal en asuntos políticos.

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