05 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

La irrupción de VOX con 12 diputados y un 11% de los votos supera a la que en su día tuvieron Ciudadanos y Podemos

La izquierda liderada por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se derrumba en Andalucía y pierde un 13% de sus apoyos

Susana Díaz en su discurso tras conocer los resultados
Susana Díaz en su discurso tras conocer los resultados
Susana Díaz quiso llevar toda su campaña en clave autonómica, pero sus electores han ido mucho más allá y han castigado tanto a ella como a Pedro Sánchez, quitándole su voto, pero también quedándose en su casa y perforando su suelo electoral hasta el 28% y 33 escaños. Igual ha pasado con Adelante Andalucía, la formación de Teresa Rodríguez pierde un 5,5% de los votos si se tiene en cuenta la unión de Podemos e Izquierda Unida y su papel de alternativa

El batacazo de Susana Díaz, que sufre un durísimo e inesperado castigo al perder un 7,5% de los votos y 14 diputados y la irrupción de Vox en el Parlamento andaluz, muy por encima de las encuestas más positivas, podrían hacer posible el cambio que se resistía en Andalucía en cuarenta años de democracia y supone un duro golpe a Pedro Sánchez  y a su política nacional de pactos.

Seis meses después de su llegada a La Moncloa tras la moción de censura, los resultados de sitúan al PSOE en un momento crítico, con un granero histórico en Andalucía seco. Susana Díaz pierde casi medio millón de votos, con un movimiento a otros partidos (especialmente Ciudadanos) y muchos votantes quedándose en su casa. Susana Díaz se queda prácticamente sin opciones de seguir al frente de la Junta y ni el Consejo de Ministros en Sevilla ni la lluvia de millones en el Campo de Gibraltar han frenado la sangría.

El votante tradicional del PSOE castiga a Susana Díaz, pero también la política de pactos de Pedro Sánchez y abre un escenario de inestabilidad hasta las Elecciones Municipales, Autonómicas y Europeas de mayo que pueden ser más que un plebiscito, si no coinciden con las Generales, nada descartable aunque Pedro Sánchez se empeñe en lo contrario. La idea de que las Elecciones Andaluzas podían fortalecer a los socialistas a todos los niveles y abrir un nuevo ciclo de victorias se ha esfumado a la primera de cambio.

Sevilla es la única provincia en la que las dos formaciones de izquierdas (el PSOE y Adelante Andalucía) ganan con claridad. En Jaén se registra prácticamente un empate entre las formaciones de izquierdas y derechas y en las otras seis provincias la suma de PP, Ciudadanos y Vox supera en votos a ambas formaciones de izquierdas.

El otro fracaso de la noche: Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias

Y es que la alianza electoral con Izquierda Unida con Podemos es el segundo gran fracaso de la noche. Pierden 3 escaños y lo más relevante, un 5,5% de los apoyos, 300.000 votos (junto al PSOE supone una debacle de 13 puntos para la izquierda). La coalición auguraba un mantenimiento de los apoyos o, incluso, un ascenso. Pero nada de eso se ha producido y Teresa Rodríguez, para colmo, sigue muy lejos del PSOE, no es la alternativa a la izquierda.

Teresa Rodríguez, otro de los fracasos de la noche electoral en Andalucía

Ni la concentración del voto de las izquierdas ni el enfoque de la campaña, centrada en atraer el voto del "verdadero socialismo" desde el andalucismo, han servido para acercarse al objetivo de mantenerse en los mismos resultados que sumaron las izquierdas hace tres años, arrastrados por el desplome de apoyos en las encuestas a nivel estatal de Unidos Podemos. El tándem formado por Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo no ha funcionado en las urnas y el modelo de la "confluencia” como pasó con Alberto Garzón y Pablo Iglesias ha vuelto a fracasar. Una llamada de atención para los próximos compromisos electorales. Las veleidades de Pablo Iglesias con los independentistas parece que no gusta a muchos de sus votantes.

Derecha fragmentada

El vuelco electoral podría darle la Presidencia de la Junta de Andalucía a Juan Manuel Moreno Bonilla, el candidato del PP, pero está muy lejos de una victoria. No ha parado la sangría de votos y ha perdido 7 escaños en el Parlamento andaluz. Se coloca en segunda posición con 26 diputados, la misma cifra que obtuvo en 1990 Gabino Puche cuando arrasaba Manuel Chaves. Su único consuelo es que no ha habido “sorpasso” de Ciudadanos.

Juan Manuel Moreno Bonilla pierde 7 escaños pero se mantiene como segunda fuerza política en Andalucía

La formación de Albert Rivera que gana 12 diputados de los nueve de las elecciones anteriores obtiene una subida agridulce. Es importante su consolidación, pero no supera al Partido Popular y continúa su papel de bisagra aunque tanto Rivera como Juan Marín haya pedido liderar el cambio y llegar al Palacio de San Telmo.

Ciudadanos consigue 12 diputados más pero no supera al Partido Popular

El efecto VOX

Pero la gran sorpresa ha sido la llegada de la derecha populista de VOX. Muchas encuestas apostaban por su llegada al Parlamento andaluz, pero ninguna con esa contundencia: 12 diputados y un 11% de los votos. La irrupción más fuerte de una nueva formación política en la democracia. Ciudadanos entró en el Parlamento de Andalucía con 9 diputados y Podemos en las Elecciones Europeas de 2014 con un 8% de los votos. VOX pulveriza ambos datos.

La irrupción de VOX ha superado todas las expectativas

VOX, de la mano del juez Francisco Serrano se convierten en pieza clave ya con voz clara y puede conseguir su primer senador por designación autonómica en las próximas semanas. Da el salto de las redes sociales a la política nacional y su papel puede multiplicarse en las próximas citas electorales.

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