09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

La selección española de fútbol suma en sus 3 últimos Mundiales una eliminación en primera fase y dos en octavos, en una Liga de supuestas estrellas

Ridículo mundial de Luis Enrique, Rubiales y Tebas: España cae ante Marruecos tras tirar tres veces a puerta en 120 minutos

/ Tebas, Luis Enrique y Rubiales
España cayó ayer eliminada en el Mundial de Fútbol de Qatar contra una selección sin estrellas como Marruecos, que al menos tuvo la brega que la selección española sí exhibía en los tiempos menos exitosos de 'la Roja' (véase el Mundial 86 de México). El combinado nacional suma así una eliminación en primera fase y dos en octavos en las tres últimas citas mundialistas. Este nuevo ridículo salpica de lleno a Luis Enrique,Rubiales y Tebas, en una Liga de supuestas estrellas con sueldos millonarios.

Del tiki taka al tiki nada. Así fracasó la España de Luis Enrique en el Mundial de Fútbol de Qatar 2022. La selección española rizó el rizo que le hizo campeón del mundo en 2010 con un juego combinativo que ha involucionado hasta convertirse en una especie de balonmano o waterpolo, deportes en los que el pase tiene más premio que en el fútbol. 

Ayer, la selección española de fútbol realizó más de 80 pases y apenas tiró tres veces a puerta en 120 minutos, la última de ellas quizá en fuera de juego si Sarabia no hubiera errado. Y tal y como hizo en otras dos ocasiones anteriores, uno de los más aseados del partido contra Marruecos, Dani Olmo

En realidad, el naufragio de ayer es el tercer capítulo de una película de terror mundialista que arrancó en Brasil 2014, donde España cayó en primera fase, y continuó en Rusia 2018, donde fue eliminada, como ayer, en octavos. 

La España de Luis Enrique, como la de sus recientes antecesores, ha ido tejiendo resultados que le asemejan más al discreto equipo nacional de los años sesenta y de los setenta. Y nada que ver con el combativo de los ochenta, la llamada furia española, que alcanzó la final de una Eurocopa contra Francia, o el de los años noventa, década en la que se rozó la semifinal mundialista en 1994. 

De mal en peor

No obstante, a Luis Enrique no se le pueden regatear algunos méritos. Por ejemplo, ha apostado por un equipo muy joven, descubriendo talentos como Gavi o Pedri, y ha conseguido que los españoles se vuelvan a conectar con la selección. Al menos, hasta ayer. 

Eso sí, el bagaje final es muy pobre ya que sus éxitos son mínimos y están por debajo de sus resultados. Y aunque, ahora, todavía dice que se pensará si sigue, el presidente de la RFEF Luis Rubiales tiene elementos de juicio para ponerlo en la calle, aunque todo indica que no lo hará porque el seleccionador se ha convertido en un pararrayos que desvía la atención de todas las siniestras polémicas que afectan a su pésima gestión federativa. 

Y, a su vez, el todopoderoso Javier Tebas, que tanto alardea de la magnitud mundial del fútbol patrio, está viendo el discretísimo recorrido internacional de la selección Luis Enrique. Un singular exjugador, ahora reconvertido en streamerque se ha servido para su gloria de su actuación en la Eurocopa 2020 (en la que acabó semifinalista a pesar de haber ganado uno de los cinco encuentros a los 90 minutos) y del publirreportaje que le regaló Prime Video. Un documental titulado 'La fuerza del grupo', que se utilizó para mayor gloria del seleccionador nacional. 

Luis_Enrique

Luis Enrique. 

Precisamente, un seleccionador nacional que ha dejado fuera a goleadores como Iago Aspas, que también ha faltado al respeto a varios periodistas para consolidar su imagen de outsider y que se ha pasado la concentración mundialista encantando de conocerse en Twitch, donde decía hasta los huevos que se comía cada día. 

Un Luis Enrique que debiera echar la vista atrás y recordar citas de España como el Mundial 1986 de México, en la que se cayó con honor en cuartos de final tras los penaltis contra Bélgica. Al menos, esa selección sí tenía la garra y la verdad que le falta al actual combinado nacional

Una penosa actitud la vivida ante Marruecos o Japón, por la que Luis Enrique se embolsa más de un millón de euros anuales por entrenar a 'la Roja', mientras los jugadores se meten a su bolsillo más de 25.000 euros por partido. Un espectáculo por el que también hasta los comentaristas de TVE se hacen de oro radiando este tipo de eventos, y por lo que no son ni capaces de pedir, al alimón, la renovación urgente de la selección española de fútbol. Así es el nuevo fútbol. Un negocio, no un deporte. 

Y por la boca muere el pez

Tras el contundente fracaso ante Marruecos, Luis Enrique no aclaró, sin embargo, al final del partido su futuro profesional. Que debe ser su adiós definitivo. "Este no es el momento, tengo mas salidas que el metro, y tengo más ganas de ver a mi gente y a mis perros y poder estar por ellos. A partir de la próxima semana, cuando el presidente crea oportuno, hablaremos. Ahora el futuro me importa cero. Hay que asimilar esta decepción".

El preparador asturiano, que todo indica que quizá pretenda jugar con España la fase final de la UEFA Nations League, asegura que sus planes futuros "no tienen importancia ni interés. El contrato se acaba, estoy a gusto en la Federación, con el presidente y Molina. Por el cariño recibido seguiría toda mi vida, pero tengo que pensar con tranquilidad qué es lo mejor para la selección”

Y aseguró, sobre los penaltis errados en la fatídica tanda, que tenía "toda la responsabilidad porque escogí a los tres primeros lanzadores, los que consideraba especialistas, el resto lo decidieron ellos. Pero no hemos llegado ni al cuarto. Bono es un portero espectacular en esta faceta". También admitió tener "un resquemor especial por Pablo Sarabia, que salió para lanzar un penalti y en dos segundos tuvo dos ocasiones, me he equivocado claramente".

De esta penosa manera, el combinado nacional suma así una eliminación en primera fase y dos en octavos en las tres últimas citas mundialistas. Pero, en concreto, este nuevo ridículo salpica de lleno a Luis Enrique, Luis Rubiales y Javier Tebas, en una Liga de supuestas estrellas con sueldos super millonarios que caen ante un combinado como Marruecos y, antes, contra Japón.

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