21 de agosto de 2019
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

Según el juez, Aranda y Bravo pactaron el resultado con parte de la plantilla blanquivioleta para apostar

Hasta siete jugadores pucelanos podrían haber estado comprados en el Valladolid-Valencia (0-2) de la última jornada de Liga

Aranda y Bravo salen de la cárcel.
Aranda y Bravo salen de la cárcel.
El diario El Mundo publica este martes pruebas concretas de que estaba más que amañado el resultado del partido Valladolid- Valencia (0-2) de la última jornada de Liga, en el que los pucelanos ya no se jugaban nada pero el Valencia sí, la cuarta plaza y con ello disputar la Champions League la próxima temporada.

"Mira, hermano, que gana primera y segunda parte el Valencia, ¿vale?". "Había siete jugadores comprados, nada más", habría señalado Carlos Aranda, el cabecilla junto con Raúl Bravo de esta trama de amaños en el fútbol de élite español cuya investigación se ha denominado operación Oikos.

Estas palabras de Aranda y muchas otras, unidas a otros indicios, contactos entre futbolistas y citas de los implicados, han conducido a los investigadores a la conclusión de que el resultado del partido entre el Valladolid y el Valencia (0-2) de la última jornada de Liga habría sido amañado previamente.

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca tiene en su poder seis meses de intervenciones telefónicas a los principales implicados en la trama de amaños. "Al parecer, el resultado pactado fue la victoria del Valencia CF en la primera parte y la victoria final del mismo equipo, pronóstico éste que efectivamente se cumplió con la ayuda de jugadores del Valladolid. Por su parte, Carlos Aranda Reina y Raúl Bravo Sanfélix hicieron apuestas deportivas en la línea con el resultado previamente pactado".

El amaño habría sido realizado de forma concertada con Borja Fernández Fernández, capitán del Valladolid, a cambio de un pago que aún  estaría pendiente de realizarse o de acreditar con pruebas. Según la tesis del juez, Bravo y Aranda se lucraban realizando apuestas millonarias al conocer de antemano el resultado y repartían los beneficios entre los jugadores que, como el caso descrito anteriormente, habrían sido captados y sobornados.

Carlos Aranda y Raúl Bravo salen de la cárcel de Zuera.

En ese partido Valladolid-Valencia se está centrando la investigación, al margen de otros indicios que probarían otros amaños, por su especial trascendencia y por ser el último que esta organización habría logrado amañar.

Los investigadores saben de la existencia de una reunión mantenida por Borja Fernández "con varios jugadores de la plantilla del Valladolid en casa de uno de ellos, Sergio Gotán Gallardo, alias Keko", para coordinar el amaño del encuentro. Por realizar estas gestiones, los cabecillas de la trama aluden en sus conversaciones a que el capitán del Valladolid debería cobrar al menos 50.000 euros.

"Mira, hermano, el Valencia gana la primera parte y la segunda, ¿vale? Escúchame, que gana la primera parte y la segunda, ¿vale? O sea que gana la primera parte y el partido lo gana también; no que gana, que tiene que marcar dos goles en las dos partes, que gana primera y segunda (...). Mira, tú sabes lo que es, no se puede enterar nadie, pero sabes lo que es. Nadie. Nadie es nadie, nadie, ni tus amigos, ni nadie", le habría dicho en las grabaciones Carlos Aranda a un amigo.

A Aranda se le considera un personaje clave en esta trama de amaños y además habría sido mucho menos discreto que Bravo y habría dejado más pistas de la actividad delictiva, porque "no sólo cambia constantemente de número de teléfono, sino que toma muchas precauciones y utiliza teléfonos encriptados".

La policía tiene acreditada, al menos, una conversación mediante uno de esos dispositivos con Borja Fernández, del mismo modo que le consta una cita entre ambos fijada mediante otro procedimiento.

Tanto Carlos Aranda como Raúl Bravo abandonar la cárcel de Zuera, en Zaragoza, previo pago de 100.000 euros cada uno en concepto de libertad bajo fianza. En la misma situación están el presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, y el ex jugador del club oscense Íñigo López, al que se considera intermediario entre jugadores y cabecillas de la trama. 

COMPARTIR: