17 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

El piloto asturiano se hizo con el Gran Premio de Hungría en 2003, con solo 22 años; dos temporadas más tarde, se proclamaría campeón del mundo

Se cumplen 17 años del primer triunfo de Fernando Alonso en un GP: El bicampeón que revolucionó la Fórmula 1 en España

Fernando Alonso celebrando un triunfo.
Fernando Alonso celebrando un triunfo.
Tal día como hoy hace 17 años Fernando Alonso se alzaba con su primera victoria en un Gran Premio de Fórmula 1, el de Hungría en 2003. Hablar de la carrera del piloto asturiano, que tras tres temporadas fuera del deporte rey del motor, ha anunciado su vuelta a la escudería Renault a partir de 2021, es hablar de uno de los deportistas más grandes que hayamos disfrutado dentro de nuestras fronteras. A continuación, repasamos su trayectoria.

En cualquier disciplina deportiva que se precie, uno de los debates más recurrentes entre los aficionados es, sin lugar a dudas, determinar quién es el mejor deportista que jamás haya practicado dicha modalidad. El caso de la Fórmula 1 no es una excepción. Durante décadas, seguidores de pilotos de distintos periodos temporales han defendido argumentos a favor de unos u otros, obviando el hecho de que los deportistas son, en cierto modo, esclavos de su contexto y que, por tanto, la dificultad a la hora de comparar ya no solo sus habilidades y palmarés, sino las épocas en que desarrollaron su actividad, es máxima.

A pesar de ello, la discusión sigue tan encendida como el primer día. Los campeonatos de Schumacher, el carisma de Hamilton, la mística de Ayrton Senna… cada fan se afana en encumbrar a su automovilista favorito a los altares del olimpo de deporte rey del mundo del motor. 

La propia Fórmula 1 ha alimentado el debate creando recientemente, junto a Amazon Web Services, un algoritmo con el objetivo de encontrar al piloto más rápido desde 1983 hasta nuestros días. De acuerdo con sus desarrolladores, este método tiene mide únicamente la “velocidad pura” de cada piloto. Los resultados son sorprendentes y arrojan una sorpresa para el aficionado español.

El asturiano Fernando Alonso aparece en el quinto puesto, a 0,309 segundos del líder, Ayrton Senna. El ranking deja a las claras que nuestro dos veces campeón mundial se codea con la flor y nata de la historia de la Fórmula 1 y es que su imagen en la retina de los forofos del automovilismo es sencillamente imborrable. Hoy, 24 de agosto, se cumplen 17 años de su victoria en el Gran Premio de Hungría, su primer triunfo en una cita de estas dimensiones.

Durante una hora y 39 minutos, Alonso se convirtió en un torrente de adrenalina aderezado con generosas dosis de concentración. Había liderado 69 de las 70 vueltas del circuito y nadie le arrebataría la gloria. Entonces, Fernando apenas tenía 22 años y todo por demostrar.

El grito de júbilo que lanzó desde lo más alto de su Renault tras la finalización de la carrera desataba la locura a partes iguales entre los miembros de su equipo y sus paisanos al tiempo que preludiaba lo que iba a ser la trayectoria del piloto de Asturias. Ni Kimi Räikkönen ni Juan Pablo Montoya, compañeros de pódium de Alonso en este Gran Premio, daban crédito a lo que el imberbe asturiano acababa de conseguir. Un día mágico en la memoria colectiva del deporte español.

Desde entonces, su ascenso fue meteórico. Gracias a su inmenso talento conquistaría dos veces el Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula 1 (2005 y 2006) escribiendo con letras de oro su nombre en la leyenda de la competición. A partir de 2007, su carrera ha sido una montaña rusa llena de obstáculos. Sin embargo, aún hoy sigue luchando con enérgica determinación por regresar a la cima.

Padre e hijo en busca de un sueño

Los primeros años de nuestro protagonista están condicionados por su entorno más cercano. Fernando nació un 29 de julio de 1981 en Oviedo (Asturias). Fue el segundo hijo de Ana María Díaz Martínez y José Luis Alonso. Este último intentó transmitir la pasión por el motor a sus vástagos. Primero lo intentó con su hija mayor, Lorena, a quien fabricó un kart. Viendo que la niña no mostraba interés, el vehículo lo heredó el pequeño Fernando.

A partir de aquí, su amor por los coches no pararía de crecer. Cuando tenía 7 años, ganó su primera carrera oficial de karts, proclamándose campeón de Asturias. Pese a las estrecheces económicas de la familia, José Luis llevó a Fernando a eventos automovilísticos por todo el país durante años, buscando la oportunidad que aupara a su pequeño al lugar que sin duda le correspondía por su habilidad en pista.

Un jovencísimo Fernando Alonso.

La persona que apostó definitivamente por Alonso fue Genís Marcó, un importador de karts que fue capaz de reconocer el potencial del asturiano. Posteriormente, en 1999, un año antes de dejar los estudios para dedicarse completamente a su carrera en el motor, conoció a Adrián Campos, un expiloto que le introdujo en el mundillo de la Fórmula 1.

Su gran salto llegó en el año 2000. Alonso debutó en el campeonato mundial de Fórmula 3000, quedando en cuarta posición de la competición. La siguiente temporada se cumpliría su gran sueño. Flavio Briatore le reclutaba para la escudería Renault, cediéndole previamente a European Minardi. En 2002 ya sería piloto oficial del legendario equipo francés.

Ascenso y caída de la leyenda asturiana

Poco a poco, Fernando fue fraguándose un nombre en la élite de la parrilla. Como ya se ha mencionado, en 2003 se convertía en el hombre más joven en alzarse con la victoria de un Gran Premio en Hungría, récord que años después le arrebataría Max Verstappen.

Sea como fuere, el punto álgido de la trayectoria profesional de Fernando llegó entre 2005 y 2006. En aquellos años, la sobremesa española era un espacio consagrado al asturiano. Todo un país pegado al televisor constatando el hecho más evidente: Fernando Alonso era el mejor. Como bicampeón mundial de Fórmula 1, pocos retos se le resistían al fenomenal piloto.

La relación entre Alonso y Hamilton estuvo marcada por tensiones continuas.

La experiencia en la escudería McLaren-Mercedes fue agridulce. Los continuos roces con Lewis Hamilton viciaron un extraño ambiente en el que el asturiano nunca acabó de sentirse cómodo. Tras una efímera vuelta a Renault, pasaba a engrosar las filas de la legendaria Ferrari. Alonso mostró un gran rendimiento en la escudería de Maranello, pero no fue suficiente para alcanzar la victoria en el Campeonato del Mundo, un objetivo que desde 2006 se le resiste. Por ello, animado por el motor Honda de McLaren, regresó al equipo británico en 2014. En este momento, seguía siendo el piloto mejor pagado del globo. La mejor muestra es el astronómico contrato que firmó con McLaren, 100 millones de euros por tres temporadas.

Sus últimas campañas mostraron el ocaso de su carrera. Los malos resultados le llevaron al anuncio, en agosto de 2018, de su retirada de la Fórmula 1 tras 17 años. 32 victorias, 23 vueltas rápidas y 97 podios, además de sus dos coronas mundiales, adornaban el palmarés de Fernando hasta aquella fecha.

Partida y regreso

La conclusión de su carrera en el campeonato mundial de la Fórmula 1 no apartó a Alonso del mundo del motor. Entre 2018 y 2020, el ovetense ha participado en míticas carreras de otras disciplinas. Las 500 Millas de Indianápolis, las 24h de Daytona, las 1000 millas de Sebring… la lista es interminable. Fernando se ha convertido en uno grandísimo piloto de resistencia e incluso ha participado en el Rally Dakar, algo que muestra a las claras la voracidad competitiva que le ha llevado hasta lo más alto. Sin embargo, en julio de 2020, a los 39 años, informó sobre su intención de volver a su competición fetiche; la Fórmula 1.

Los aficionados de todo el mundo se frotaban los ojos y no daban crédito a lo que acababa de suceder. Fernando Alonso, el ídolo de toda una generación, volverá al escenario de sus amores en 2021 y lo hará, además, en la escudería donde pasó sus momentos más gloriosos, Renault.

En este sentido, el propio Alonso, quien este agosto está plenamente enfocado en lograr la triple corona en las 500 millas de Indianápolis, emitió un comunicado en el que expresaba sus impresiones: “Renault es mi familia, mis mejores recuerdos en la Fórmula 1 con mis dos títulos del Campeonato Mundial, pero ahora estoy mirando hacia el futuro. Con un gran orgullo y una inmensa emoción estoy regresando al equipo que me dio la oportunidad al comienzo de mi carrera y que ahora me da la oportunidad de volver al nivel más alto”. De esta manera, Fernando confirma el secreto a voces que era su posible vuelta haciendo las delicias de unos aficionados que añoraban el regreso de su mesías particular.

Curvas y rectas en la vida privada

Personalmente, Alonso siempre se ha mostrado como una persona muy activa. Reconocido seguidor del Real Madrid, el asturiano es embajador de buena voluntad de Unicef desde 2006. Un año después, el piloto ovetense creó la Fundación Fernando Alonso con la que lleva años promoviendo la actividad automovilística y la educación vial.

Asimismo, es conocido por haber prestado su voz para la película Cars en sus tres entregas y por haber estado a punto de comprar el equipo de ciclismo Euskaltel Euskadi, algo que finalmente se acabaría frustrando. La marca de ropa Kimoa es otro de sus negocios más rentables y lleva algunos años generando grandes beneficios. Durante un tiempo, la rumorología apuntaba la posibilidad de que entrara en el incipiente mundo de los esports, aunque esta iniciativa parece estar actualmente en punto muerto.

Fernando Alonso junto a Raquel del Rosario.

En cuanto a la trayectoria sentimental del piloto asturiano, paralela a su itinerario deportivo, hay que recordar que esta ha experimentado no pocos altibajos. En 1999, cuando su carrera estaba en ciernes, conoció a una estudiante de música del conservatorio de Avilés, aunque la relación se resintió con la distancia y se apagó. Con la líder de “El sueño de Morfeo”, Raquel del Rosario, el romance sí llegó a cuajar.

La pareja contrajo matrimonio en 2006, cuando Alonso era santo y seña de la Fórmula 1. Durante sus años de casados, ambos se mantuvieron siempre en un perfil bajo, evitando el escrutinio de las miradas más curiosas. Sin embargo, su unión se rompió en 2011, cuando decidieron divorciarse de mutuo acuerdo. Desde entonces, el asturiano ha tenido varias parejas: Dasha Kapustina, Lara Álvarez y, la más reciente, Linda Morselli, con la que el piloto lleva desde 2017.  

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