22 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El parecido fonético de su apellido, la marca que quería registrar, con la gama de bicicletas “MASSI” había paralizado la operación

Lionel Messi se impone también en los Tribunales: Podrá registrar su apellido como marca de productos deportivos

Lionel Messi.
Lionel Messi.
Después de diez años sin poder registrar su apellido como firma de utensilios deportivos por su parecido con la marca “MASSI”, dedicada a la producción de artículos vinculados a las bicicletas de carreras, una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dado la razón al astro argentino, que tiene vía libre para explorar las nuevas posibilidades de negocio que esta decisión implica.

Lionel Messi está atravesando un momento dulce. El astro argentino ha vuelto a jugar con el equipo que él mismo definió como “el club de mi vida” y ahora, la suerte parece estar de su lado. Y es que, tras una década en de combate legal, el seis veces balón de oro ha conseguido, tras la sentencia del pasado jueves del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), otro de sus grandes objetivos: registrar el primero de sus apellidos como marca comercial.

Messi no pudo hacer esto previamente puesto que la oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) detectó un posible conflicto por la similitud de la marca “MESSI” con “MASSI”, dedicada a la producción de artículos vinculados a las bicicletas de carreras.  

Logo de la marca "MASSI".

Sin embargo, con los recursos de la EUIPO y “MASSI” finalmente desestimados por el TJUE, el futbolista argentino tiene vía libre para registrar todo tipo de productos deportivos con su nueva marca. El recorrido judicial de Leo y su entorno para llegar a este punto ha sido largo. Para encontrar sus orígenes, hay que retroceder al verano de 2011.

En este momento, el goleador del FC Barcelona pidió por primera vez el registro de su apellido como marca, algo a lo que se opuso meses después el presidente de Casa Masferrer, Jaime Masferrer Coma, asociado con la producción de material ciclista marca de la marca “MASSI”, alegando que existía la posibilidad de que los clientes confundieran las firmas por su parecido.

La EUIPO dio la razón a Masferrer y el entorno de Messi interpuso un recurso contra la resolución de esta entidad que en 2014 quedaría desestimado. Fue entonces cuando la estrella del equipo blaugrana decidió presentar un nuevo recurso ante el Tribunal General, órgano que falló a su favor, entendiendo que no había riesgo de confusión al ser el futbolista “un personaje público de fama mundial”, como también lo ha hecho recientemente el TJUE que, además, ha incidido sobre las notables diferencias entre los logos de ambas marcas. Por tanto, para Messi se abre una nueva vía en su faceta como empresario, que ya de por sí había comenzado a explotar en los últimos años.

Ingresos millonarios

Según el diario francés L'Équipe , Messi tiene un sueldo de 8,3 millones de euros brutos al mes. Esta cifra sale del contrato que el mejor futbolista del mundo firmó en el 2018 por cinco temporadas más de vínculo con el conjunto culé, hasta mediados del 2021. El Barcelona acordó así un contrato de 415 millones de dólares brutos por los cinco años de vínculo.

Además del salario que percibe por su trabajo, hay un fuerte componente de ingresos por su imagen. En base a sus contratos oficiales y las cifras que reunió Forbes US en 2018 y que fueron reproducidas por Forbes Argentina, desde su debut como profesional en 2004, Messi lleva recaudados al menos 650 millones de dólares.

Esta cantidad se explica por las empresas multinacionales que hacen de sponsors del argentino, como Adidas,  Gatorade, HawkersPepsiLays, Mastercard, la firma de telefonía móvil de Dubai Ooredoo Cirque du Soleil, que llegó a realizar un espectáculo inspirado en el futbolista.

En total, sus ingresos por esta materia superarían los 70 millones de euros anuales. A diferencia de lo que pasa con otros deportistas, las marcas usan su imagen, pero Leo no usa su imagen para potenciar a las marcas. Curiosamente Messi tiene Instagram, pero no Twitter. 

Para su inversiones en España usa dos sociedades, Limecu España 2010 SA y "Explotaciones Rosotel" para "apartamentos y hoteles". Messi también invirtió dinero en un parque temático en China que permite a los asistentes jugar fútbol junto a él en realidad virtual. 

El jugador tiene una conocida debilidad por los coches de lujo y hace poco adquirió en una subasta un Ferrari de 1957 335 Sport Spyder Seaglietti, que según Forbes Argentina, se vendió por 37 millones de dólares. Entre sus propiedades más importantes está su mansión en Castelldefels, ubicado a 25 kilómetros de Barcelona.

Pero el rosarino siempre recuerda sus raíces e invierte en su tierra, ya que es dueño del edificio Aquilina, un rascacielos de 125 metros de altura y 40 plantas de apartamentos. Según Forbes Argentina, se calcula que el patrimonio de Lionel Messi es cercano a los 400 millones de dólares, unos 350 millones de euros.

Investigado por Hacienda

Los problemas con el fisco de nuestro país han sido un incordio constante para Leo desde 2013. En este momento, se comenzaban a oír las primeras acusaciones de evasión fiscal y el goteo no cesaría. Sería investigado por haber evadido presuntamente impuestos en conceptos de patrocinios por medio de múltiples empresas en paraísos fiscales de Belice y Uruguay. El futbolista, que negó el conocimiento de estas operaciones fraudulentas, tuvo que pagar 5,1 millones de euros a Hacienda en agosto de aquel año.  Cuando parecía que el mar estaba en calma, llegó una segunda acusación por fraude fiscal.

Esta vez, junto a su padre, fue condenado a 21 meses de prisión y a pagar una multa cercana a los 2 millones de euros por la Audiencia Provincial de Barcelona, sentencia que años después, en 2017, ratificaría el Tribunal Supremo. No obstante, el argentino no pondría un pie en la cárcel. 252.000 de multa y la devolución del dinero defraudado, además del abono de la cantidad estipulada previamente en la sentencia, permitieron que conmutara la pena a la que había sido condenado. Entretanto, Messi continuaba negando tener constancia de estas actividades ilícitas.

Messi ha tenido numerosos problemas con la justicia española.

El argentino siempre consideró que Hacienda se estaba ensañando con él. Por ende, contempló seriamente la posibilidad de dejar el Barça: “No quería dejar el Barça, pero sí marcharme de España. Me sentí muy maltratado y no quería estar más tiempo aquí”, confesaba en 2019. A nivel institucional, el FC Barcelona defendió a su estrella públicamente, creando en sus redes sociales el hashtag #TodosSomosLeoMessi entre otras iniciativas para defender su inocencia. ´

Probablemente, la actitud del club en aquel entonces contuvo su impulso inicial de alejarse de nuestras fronteras. Recientemente, en febrero de este año, Hacienda ha investigado la Fundación Messi por indicios de delitos fiscales y blanqueo, un hecho que no ayuda a aumentar el deseo de “la pulga” por quedarse. Además, Hacienda, según algunas estimaciones, perderá unos 50 millones de euros de ingresos en concepto de impuestos con su marcha, cerca de la mitad de los ingresos anuales del futbolista.

Sea como fuere, si finalmente Messi abandonara el FC Barcelona o incluso el deporte rey, el lector debe tener en cuenta que el talento futbolístico no es el único don del astro argentino, que ha desarrollado su faceta empresarial con bastante éxito, especialmente en los sectores de la hostelería y la viticultura.

Los hoteles de lujo, una inversión siempre rentable

En los últimos años, Messi ha invertido en varios negocios. Uno de los más destacados es la creación de una cadena hotelera que parece estar dando sus primeros frutos. En este sentido, el astro argentino decidió unir fuerzas con Majestic Hotel Group, propiedad de la familia Soldevila-Casals, cuyo primer hotel fue inaugurado en 1918 en el paseo de Gracia, creando la cadena hotelera MiM. Leo es el propietario, mientras que Majestic Hotel Group gestiona la explotación de los hoteles. Con esta fórmula han levantado un negocio que aporta beneficios más que plausibles.

De acuerdo con el diario Clarín, a pesar del incuestionable peso mediático de Messi, su presencia en la promoción y decoración de los hoteles es testimonial, algo que confirmaba a dicho medio la directora de operaciones de Majestic Hotel Group, Gemma Ravasi: “Hubiera sido muy tentador tirar del hilo de la figura mediática y el ídolo deportivo, aunque no se ha querido ir por ahí en esta apuesta”. Como prueban estas declaraciones, el futbolista argentino ha preferido mantenerse en un segundo plano, a diferencia de otras estrellas con negocios similares. En cualquier caso, los hoteles de la cadena (todos de ambientación marítima) son, por el momento, cuatro, puesto que a los tres ya conocidos se ha añadido recientemente una última adquisición en el pirineo leridano.

Una habitación con spa del hotel Sitges.

El primero de ellos se sitúa en Sitges. Su principal característica es la sostenibilidad. Su política energética, así como la naturaleza de los materiales de construcción le permitieron la obtención de la certificación LEED Platinum, una acreditación que prueba su condición de edificio sostenible, todo un hito teniendo en cuenta que fue el primer establecimiento europeo que lo consiguió. Provisto de 77 habitaciones, cuenta con restaurante, salas de reuniones, salas de spa y unas imponentes vistas al Mediterráneo, una de las características paradigmáticas de la cadena.

Mallorca es el emplazamiento del segundo hotel de “la pulga”, el Fona Mallorca, que abrió sus puertas este mismo año. Como sucede en el caso de Sitges, el edificio posee la certificación LEED Platinum, lo que prueba la concienciación de la cadena con la sostenibilidad. La particularidad de este hotel reside en que está enfocado únicamente a público adulto. Asimismo, hay que destacar que es el establecimiento más grande de la cadena del futbolista argentino, con 98 habitaciones. Entre sus instalaciones más conocidas, además de gimnasio y spa, destacan una gigantesca piscina de agua salada y una terraza con solárium. La cercanía con el espacio natural protegido que se extiende desde Punta Moreia y el cabo de Punta de n’Amer, un enclave óptimo para hacer senderismo, es otro de sus grandes atractivos.

El hotel de MiM en Mallorca está equipado con todo lujo de detalle.

El tercer hotel en discordia está ubicado en Ibiza. Se trata del Es Vivé, en el suroeste de la isla. Este lujoso edificio se inauguró hace dos veranos, cuando se remodeló a partir de una construcción inicial privada que había comenzado su edificación en los años 50. Su decoración, de estilo art decó, está inspirada en las paradisiacas playas de Florida. Durante la pandemia, fue de los establecimientos que abrieron con más celeridad al haber superado todos los requerimientos preventivos contra el Covid-19. El complejo cuenta con piscina exterior y spa, además de un Sky Bar con vistas, entre otros lugares, al Mediterráneo, como en el caso de Sitges, y a Dalt Vila, en el centro de Ibiza. Aunque solo cuenta con 53 habitaciones, todas ellas han sido diseñadas por el prestigioso estudio Cochrane (especializado en decoración de mansiones), propiedad del diseñador Sean Cochrane, con sedes en Londres y Los Ángeles.

El hotel Himalaia Baqueira, en el Pirineo de Lleida, está ubicado en un entorno natural de gran belleza.

A estos tres lujosos hoteles se les ha unido en los últimos tiempos un cuarto, de contexto distinto: El Himalaia Baqueira. Este complejo de cuatro estrellas será sometido en los próximos meses a una reforma por la cadena. No obstante, su ubicación es privilegiada, al estar situado en pleno valle de Arán. Sus 141 habitaciones están incluidas en un circuito con spa, piscina, actividades de montaña, gimnasio… además de una variada oferta gastronómica a disposición de los clientes. Todos estos datos ponen de manifiesto que Lionel Messi, cuyo futuro con el FC Barcelona es incierto, tiene un gran espíritu emprendedor. De no seguir vinculado al mundo del fútbol tras su retirada, la gestión de su cadena hotelera podría ser una de sus ocupaciones profesionales futuras.

La viticultura, la nueva frontera

Leo siempre ha sido un amante del buen vino, un negocio en el que muchos futbolistas están invirtiendo en los últimos tiempos (en España tenemos los ejemplos de Butragueño, Iniesta o Michel), pues únicamente es viable para los bolsillos más generosos. Sus primeros pinitos en este arte datan del año 2012. En aquel tiempo, el argentino no tenía un conocimiento amplio del sector. Sin embargo, decidió dar un primer paso abriendo una línea de vinos de nombre “LEO” con la Fundación Leo Messi en colaboración con la bodega Valentín Bianchi de San Rafael, en Mendoza (Argentina).

Los célebres vinos LEO.

“Esencia creadora” fue el lema de la campaña, algo que nunca le ha faltado al fenomenal futbolista. Cuatro variedades de vinos se aprovecharon de la imagen promocional de Messi, que destinó buena parte de los beneficios de la misma a acciones solidarias que gestionaba su fundación. En los siguientes años, seguiría profundizando en su relación con Bianchi hasta el punto de que, en 2018, Leo confió a Silvio Alberto, jefe de enología de Bodegas Bianchi, la elaboración de una línea de vinos para él.

Esta línea de vinos, los L10, la componen dos Malbec, un Extra Brut y un Torrontés. Estos vinos de alta gama se producen en la descomunal bodega Enzo Bianchi, ubicada en el valle de Uco y se distribuyen en más de 40 países con las etiquetas en las que pueden verse un balón y una camiseta de fútbol. En cuanto a los beneficios, parte de ellos sigue siendo destinada a la Fundación del astro argentino, para finalmente invertirse con fines solidarios.

Negocios frustrados

A tenor de los acontecimientos, parece claro que Leo Messi es una persona inquieta, y como tal se ha embarcado en otras aventuras. Es el caso del restaurante de 1000 m² que abrió junto a los hermanos Iglesias en Barcelona, el Bellavista del Jardín del Norte. El proyecto, no obstante, no culminó como “la pulga” hubiera deseado. En 2018 se anunció que el restaurante pasaría a ser una sala solo habilitada para banquetes. Fue el principio del fin, pues finalmente tuvo que cerrar.

Leo Messi fue propietario de un gigantesco restaurante en Barcelona.

Tampoco salió del todo bien la idea de zapatería de lujo que su esposa, Antonella Roccuzzo, había concebido junto a la esposa de Luis Suárez, Sofía Balbi. Ambas iniciaron el proyecto en la avenida Diagonal de la ciudad condal. Sin embargo, la ilusión inicial fue pronto opacada por el peso de la realidad. Las cuentas estaban en rojo y el negocio tuvo que cerrar.

Pese a estos fracasos, los ingresos de Leo son tan descomunales que puede permitirse volver a empezar de forma prácticamente ilimitada. Los pétalos de la margarita que tiene que deshojar, ahora que su ciclo en España finaliza, son infinitos.

 

 

 

COMPARTIR: