24 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

El sindicato pide al organismo que abran un “expediente sancionador” porque en España la infracción “podría haber prescrito” al haber pasado tres años

Manos Limpias denuncia al Barça ante la FIFA por el ‘caso Enríquez Negreira’

El Cierre Digital en El presidente del Fútbol Club Barcelona Joan Laporta.
El presidente del Fútbol Club Barcelona Joan Laporta.
El sindicato Manos Limpias ha denunciado a los presidentes del FC Barcelona desde el año 2001 al 2018 ante la FIFA por el conocido como ‘caso Negreira’ o ‘Barçagate’. Solicitan al organismo que abra un “expediente sancionador” por lo que consideran “el mayor escándalo de corrupción en el fútbol”, que en España podría prescribir ya que han pasado más de tres años desde la infracción.

El mundo del fútbol vive momentos tempestuosos a cuenta del denominado ‘caso Negreira’ por unos o ‘Barçagate’ por otros. Un caso de presunta corrupción del FC Barcelona y el exárbitro —y vicepresidente de los árbitros españoles entre 1994 y 2018— José María Enríquez Negreira, que habría percibido desde el año 2001 al 2018 un total de 6.659.488 euros del club. Ante estos hechos, el colectivo de funcionarios públicos Manos Limpias han decidido formular ante la FIFA una “denuncia contra los presidentes del F.C. Barcelona en el periodo comprendido entre los años 2001 y 2018”, según ha podido conocer elcierredigital.com.

En el escrito, al que ha tenido acceso este diario, mencionan los nombres de los presidentes denunciados que estaban a cargo del club durante estos años: Joan Gaspart Solves, Joan Laporta Estruch, Sandro Rosell i Feliu y Josep María Bartomeu Floreta. Además, también se formula denuncia contra José María Enríquez Negreira. A todos ellos, les acusa de presuntos “delitos de corrupción entre particulares y de administración desleal así como de la vulneración del código ético de esa digna institución que vela por la limpieza y la transparencia en el mundo del fútbol”.

Desde el sindicato, que se considera a sí mismo como “referente de la lucha contra la corrupción en España”, califican el ‘caso Negreira’ como “el mayor escándalo de corrupción en el fútbol, que afecta no solo al F.C. Barcelona como presunto beneficiario sino también al resto de clubes de fútbol de España”.

Por ello solicitan a la FIFA la “apertura del correspondiente expediente sancionador” y que “se persone ese organismo en las diligencias de investigación iniciadas por la Fiscalía Anticorrupción de España” porque “en España, la infracción deportiva, sorprendentemente, ha podido haber prescrito por haber transcurrido más de tres años de la misma. Este es el plazo señalado para las infracciones muy graves por la Ley del Deporte”.

Los hechos que Manos Limpias denuncia

En el escrito Manos Limpias deja constancia de los hechos que hacen que el club blaugrana y sus presidentes puedan someterse a esta denuncia, de acuerdo con el reglamento y el Código Ético de la FIFA. En primer lugar, mencionan el hecho de que la empresa DASNIL 95 S.L, propiedad de Enríquez Negreira y dirigida por su hijo, “facturó desde el año 2001 al 2018 más de siete millones de euros al F.C. Barcelona sin que ello haya sido desmentido”.

Enríquez Negreira.

Estos pagos habrían sido efectuados por un servicio que, “presuntamente, consistía en favorecer, a través de los árbitros, al F.C. Barcelona”. El club blaugrana afirmaba recibir de la empresa anteriormente citada “informes y vídeos de actuaciones arbitrales para conocimiento del equipo de fútbol previo a cada partido”. Algo que, tal y como se especifica en el escrito, “ha sido desmentido por los entrenadores Ernesto Valverde y Tata Martino”. Por su parte, Enríquez Negreira afirmó ante la Fiscalía que el contrato fue realizado “para que las actuaciones arbitrales fueran neutrales”.

Según el sindicato, es de especial gravedad no solo porque “no se actuaba en los terrenos de juego con la justicia que se le supone debe practicar”, sino que Enríquez Negreira, como vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), tenía un papel muy importante para los colegiados españoles, ya que era la persona que les comunicaba los ascensos y descensos de categoría”.

También está implicado en la trama su hijo, del que afirman que “era el enlace con los colegiados, a los que daba charlas como ‘coaching’, además de almorzar con ellos y acompañarlos en su coche, desde el hotel donde se alojaban, hasta el estadio del F.C. Barcelona”.

Por último, se menciona una de las últimas informaciones difundidas al respecto, que es el envío de un burofax por parte de Enríquez Negreira “al presidente Bartomeu” el “5 de febrero de 2019” en el que “profiere amenazas de que, entre otras cosas, va a divulgar las irregularidades cometidas por este club”. Esto tiene lugar después de que “finalizara su relación mercantil” con el equipo.

El origen del ‘caso Negreira’

El origen del polémico entramado arbitral en el que se ve implicado el FC Barcelona tuvo lugar cuando Ángel María Villar accedió a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en 1988, sucediendo a José Luis Roca. Para esa nueva elección hubo dos aspirantes más, Eduardo Herrera, presidente de la federación andaluza –que consiguió 182 votos frente a los 216 obtenidos por Villar– y Manuel Meler, presidente del RCD Espanyol desde 1970 hasta 1982 –que retiró su candidatura en los momentos previos a la votación–. Herrera se postulaba como principal candidato al puesto pero la retirada de Meler congregó los apoyos previstos para el catalán en Angel María Villar.

En la noche previa a las votaciones, en el Hotel Meliá Castilla se produjo una reunión donde Joan Gaspart, vicepresidente del FC Barcelona desde 1978 hasta 2000 bajo la presidencia de Josep Lluís Núñez, decidió 'quitarse a Meler de en medio' para que todos los apoyos del catalán fuesen para Villar. Joan Gaspart tenía gran influencia en el mundo del fútbol a nivel nacional y siempre mostró un apoyo incondicional hacia Angel María Villar, quien le designó vicepresidente de Asuntos Internacionales e Institucionales de la RFEF en el 2005, cargo que no existió hasta el nombramiento de Joan Gaspart. Gaspart siempre proclamó airosamente que Villar era su amigo y que tenían una bonita amistad.

Ángel María Villar, Victoriano Sánchez Arminio, Enríquez Negreira y Clos Gómez.

El 15 de marzo de 1993, Villar nombró a Victoriano Sánchez Arminio presidente del Comité Técnico de Árbitros. Enríquez Negreira se convirtió en parte del brazo armado de Victoriano Sánchez Arminio. El catalán se encargaba de los informes de los árbitros de Primera y Segunda división.

La llegada de Enríquez Negreira al Comité Técnico de Árbitros

En 1994 Enríquez Negreira fue nombrado vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), cargo que ejerció de forma ininterrumpida hasta la temporada 2017-2018. Poco después de llegar al CTA en 1995 Negreira constituyó la sociedad DASNIL 95 SL, propiedad dirigida por su hijo. Desde su llegada al CTA Negreira actuó como mano derecha del presidente, el ‘villarista’ Victoriano Sánchez Arminio.

En esta época era habitual que el hijo de Enriquez Negreira llamase e hiciera de chófer con los árbitros importantes designados en los encuentros del FC Barcelona. Además era 'coach' de los árbitros, por lo que se convertía en su confidente. Clos Gómez, actual director del VAR y responsable de los árbitros de Primera y Segunda División, era quien introducía al hijo de Negreira en todas las reuniones de los árbitros. Cabe remarcar que el FC Barcelona no perdió ningún partido arbitrado por Clos Gómez.

Clos Gómez y el 'Villarato'

Clos Gómez fue uno de los supuestos artífices del ‘Villarato’, apelativo que se refiere a un presunto acuerdo no escrito según el cual los colegiados favorecían a un equipo. Clos Gómez fue acusado de exceder en su arbitrariedad contra el Real Madrid. Cabe recordar que Mourinho sacó una lista de 13 errores de Clos Gómez en un encuentro contra el Sevilla, la final de Copa que perdió el conjunto merengue contra el Atlético en el Santiago Bernabéu o el último Clásico que dirigió el de Zaragoza y en el que el Madrid reclamó sin éxito dos penaltis y el tanto del Barça llegó en fuera de juego.

El puzle del entramado arbitral del FC Barcelona comenzó a encajar tras perder Ángel María Villar la presidencia de la RFEF tras ser detenido. Victoriano Sánchez Arminio se jubiló como presidente del Comité Técnico de Árbitros; su mano derecha, Enríquez Negreira, hizo lo propio y los mandos de la federación futbolera recayeron en Luis Rubiales, que designó como sustituto a Carlos Velasco Carballo, relevado a su vez por Luis Medina Cantalejo.

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