22 de mayo de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Gracias a un aficionado txuri urdin el niño volverá a Anoeta para ver a su equipo enfrentarse al Getafe

La cara más amable del fútbol: la historia del pequeño Mikel, el niño que volverá a ver jugar a la Real Sociedad tras perder a su padre

Mikel con su padre.
Mikel con su padre. / Foto cedida por aficionado que quiere seguir en el anonimato
Esta es una de las historias que hacen más grande el mundo del fútbol. La Real Sociedad es la protagonista de un episodio lleno de solidaridad y sentimiento. El protagonista es Mikel, un niño de ocho años aficionado al equipo como lo era su padre recientemente fallecido.

La historia es de un niño de Calahorra (La Rioja) y muestra la cara más amable y sentimental del mundo del fútbol. Se trata de Mikel, un pequeño de ocho años, aficionado de la Real Sociedad de San Sebastián. Mikel perdió a su padre tras una larga enfermedad y el pequeño exteriorizó la pérdida de su progenitor de la forma más sencilla y sentimental: “Ahora que ya no está el aita, no veremos más a la Real”, dijo a su madre.

La historia de este niño llegó a oídos de un aficionado que coincidía habitualmente con el padre y el niño. De hecho, hace años este seguidor txuri-urdin ya consiguió una camiseta firmada por Xabi Prieto para el pequeño.

Estadio de Anoeta. 

El aficionado cedió tres pases en la grada Aitor Zabaleta y con una llamada en Twitter ha logrado uno más para que el pequeño Mikel disfrute de partido frente al Getafe en Anoeta con su madre y otra pareja que también llegará desde Calahorra para el encuentro del domingo.

El último gesto solidario se produjo en las últimas horas del domingo, cuando un directivo del Real Unión invitó a estos aficionados a ver el encuentro de segunda división B contra Calahorra, precisamente. El domingo al mediodía y desde el palco.

Mikel volverá a ver a la Real Sociedad como hacía con su aita y además lo hará en el nuevo Anoeta que aún no conoce. La Real Sociedad no ha dicho nada, se ve que ellos viven en otra galaxia, pero los equipos de fútbol los hacen los aficionados, no las Sociedades Anónimas Deportivas cada vez más insolidarias. La historia de este niño de Calahorra de ocho años vuelve a mostrar la mejor imagen del deporte: la del amor a los colores y la solidaridad.

COMPARTIR: