17 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

Tiene 22 años, juega en las divisiones inferiores madrileñas pero ya se interesan por él importantes equipos italianos

Aitor Alonso, así son las promesas del fútbol base madrileño: "Humildad y trabajo son las armas para todo deportista"

Aitor Alonso.
Aitor Alonso.
Aitor Alonso es una joven promesa del fútbol madrileño. Nacido en marzo de 1997, tiene 22 años y sus cualidades son enormes, según los técnicos. Jugó en los juveniles del Leganés para militar después en el Trival Valderas B de Alcorcón. Hace dos temporadas formó parte del primer equipo llegando a jugar hasta en siete partidos. Ahora centra todos sus esfuerzos en el final de temporada y ver que porvenir le espera con la intención de quedarse en España, aunque sus ofertas están en el extranjero.

¿Cómo afrontas el final de temporada?

Pues la verdad es que a estas alturas un poco cansado. Las piernas pesan más que el inicio de temporada. Estamos en descenso y nos quedan cuatro partidos, debemos estar moralmente fuertes para esta recta final, tengo ganas y esperanzas.

Dicen que el fútbol base en Madrid está en una de sus mejores épocas. ¿A qué crees que se debe?

El fútbol base es realmente bonito. Es donde se ve este deporte en un estado más natural y más bruto, en el mejor sentido. Ahí es donde se puede ver el potencial de alguien y supongo que si dicen que está en un buen momento es porque ven que hay mucho potencial.

También has tenido experiencia en el primer equipo jugando en tercera. ¿Cómo lo recuerdas?

Hombre, cuando me llamaron me dio un ataque de alegría. Luego la verdad es que la experiencia tuvo su punto negativo porque yo era muy joven y no tenía la experiencia de mis compañeros. Yo era más eléctrico por la edad. Ellos sabían donde colocarse en cada momento y en que instante correr o no. Me costó mucho adaptarme a eso.

¿Qué metas te planteas de cara al futuro?

Lo que te voy a decir es un poco contradictorio. Ahora mismo solo pienso en el fin de temporada. Mi objetivo, el de todo el Trival Valderas B, es evitar el descenso. Por otro lado, siempre he sido una persona que me he ido trazando la vida por etapas en función de llegar a una meta. Mi objetivo en un principio era jugar en preferente y lo he conseguido. Luego me tracé la meta de jugar en tercera y también lo conseguí, aunque no con el resultado que me gustaría, pero fue una experiencia lograda.

¿Quién es tu mayor ídolo futbolístico?

Luca Modric, sin duda. Me fijo en él porque juega en mi misma posición: centrocampista. Siempre me ha gustado y, sin duda, me parece el mejor.

¿Te gustaría hacer, como otros deportistas semiprofesionales, cosas más allá del fútbol, en el mundo de la imagen?

No me importaría para nada. Sé que hay gente que lo hace y es un mundo que siempre me ha llamado la atención. También hago otras cosas aparte de jugar al fútbol. De hecho, entreno a un equipo infantil.

¿Cómo es entrenar a un equipo infantil?

Más allá de la técnica en sí, intento transmitirles los valores que creo que deben ir asociados al deporte. Quiero que sean felices practicando este deporte, que se sientan a gusto. Me gusta incentivarles confianza para que se atrevan con las jugadas complicadas. También quiero que tengan claro que son equipo y que en esa dinámica se tienen que mover. Sobre todo, me interesan que sean humildes y trabajadores. Humildad y trabajo son las armas con las que tiene que contar un deportista.

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