20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

LOS PADRES DE ESTE FUTBOLISTA HUYERON DE LA GUERRA EN LA REPÚBLICA DEL CONGO Y EN EL AÑO 2003 SE INSTALARON EN FRANCIA

Eduardo Camavinga, el nuevo fichaje del Real Madrid que nació en un campo de refugiados

Eduardo Camavinga durante un partido de la temporada pasada en el Stade Rennais.
Eduardo Camavinga durante un partido de la temporada pasada en el Stade Rennais.
En la última jornada del mercado de fichajes de verano, el Real Madrid ha conseguido hacerse con los servicios de Eduardo Camavinga. Este joven francés nacido en Angola en un campo de refugiados deseaba jugar en el club blanco y por eso no renovaba con el Stade Rennais. Pese a que su fichaje no parecía estar en los planes del Madrid para esta campaña, finalmente el centrocampista de 18 años formará parte de la plantilla merengue para la 2021-2022.

Mientras que los madridistas tenían puestos los ojos en Qatar y París por Mbappe, el Real Madrid miraba hacia la ciudad francesa de Rennes. Allí negociaba el club blanco con el Stade Rennais para cerrar el fichaje de uno de los futbolistas con mayor potencial del fútbol francés. Eduardo Camavinga, que había dejado clara su postura de no renovar con su club, tenía la intención de ir al Madrid gratis la temporada siguiente. Esta posibilidad de perder por cero euros a uno de sus futbolistas más importantes obligó al Stade Rennais a llegar a un acuerdo con el Madrid para el traspaso de su centrocampista.

De esta manera, el Real Madrid consigue la contratación de Eduardo Celmi Camavinga. Este jugador nació el año 2002 en Angola. Sus padres, Celestino y Sofía, habían huido de la guerra del Congo y se habían instalado en el campo de refugiados de Miconje en Angola, donde nació Camavinga. No obstante, su estancia en el campo no duró ni dos años ya que sus padres, junto a él y sus cinco hermanos, partieron de Angola a Francia en 2003.

La primera ciudad francesa en la que se establecieron fue Lille antes de trasladarse a Fougères, una localidad en el noreste de Bretaña. En esta ciudad bretona Camavinga pasó toda su infancia. Aquí desarrolló su amor por el deporte. En primer lugar, prefería el Judo, ya que uno de sus hermanos lo había estado practicando durante algunos años. Tanto en casa como en el colegio comenzaba su andadura en el fútbol. Unos ojeadores observaron las capacidades físicas y técnicas de Camavinga en el colegio y aconsejaron a su madre que le inscribiese en un equipo.

Eduardo Camavinga jugando con las categorías inferiores del Stade Rennais

A los siete años su madre le apuntó en Drapeau Fougères, el equipo donde su padre jugaba. En este club empezó a destacar como defensa y delantero centro. En 2013, la casa de la familia Camavinga se incendió y quedó completamente reducida a cenizas y el Drapeu Fougères ofreció al padre de Eduardo una ayuda económica. Sin embargo, Celestino Camavinga se negó al creer ciegamente en el futuro deportivo de su hijo, que bajo su opinión, pronto podría hacerse cargo de todas las necesidades de la familia. Mientras tanto les realojaron en una casa de emergencia.

El mismo año del incendio, Eduardo Camavinga pasó a formar parte del Stade Rennes, donde su evolución comenzó a llamar la atención de sus entrenadores y de los ojeadores franceses. En 2018 firmó su primer contrato profesional con esta entidad bretona convirtiéndose en el jugador más joven en conseguirlo. En abril del siguiente año debutó en la Liga Francesa y nuevamente superó otro récord de precocidad. Era el jugador más joven en jugar con el Rennes en esta competición y era el primero nacido en 2002 en disputar un partido oficial de las cinco grandes ligas europeas. Con tan solo 16 años y cuatro meses alcanzó estos reconocimientos.

Pocas semanas después de su debut ya conseguía la primera titularidad adelantándose a todos los jugadores de su quinta. La campaña 2019-2020 consiguió por primera vez los galardones a mejor jugador del partido y del mes de la liga. En este último era el ganador más precoz de la historia. A finales de 2019 su familia y él obtuvieron la nacionalidad francesa, abriéndose la posibilidad de ser elegido por el seleccionador. En septiembre de 2020 tras su primera convocatoria con Francia debutaba convirtiéndose en el tercero más joven de todos los tiempos en conseguirlo con la selección gala.

Eduardo Camavinga disputa un partido con la selección francesa

Es claro que estos récords de precocidad, además de su potencial técnico y físico, han sido relevantes para su fichaje por el Real Madrid. A sus 18 años estamos ante uno de los jugadores con mayor futuro del fútbol mundial. El Real Madrid y Florentino Pérez ya han conseguido asegurarse su presencia en el club para desarrollarse de la mano de centrocampistas como Kroos, Casemiro, Modric o Valverde. Ahora le toca a él demostrar que tiene suficiente talento como para jugar en uno de los mejores clubes del mundo.

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