20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

A pesar de las trabas del Consejo Superior de Deportes que no permite a una SL ser dueña de un club

El controvertido constructor Agapito Iglesias, expresidente del Real Zaragoza, pretende hacerse ahora con el Salamanca

Agapito Iglesias quiere quedarse con la mayoría de las acciones Salamanca CF. El presidente del club, Carlos Martín, niega que haya alguna relación entre Iglesias y el club charro. El equipo actualmente juega en Segunda División B tras ser reflotado en 2015

El empresario Agapito Iglesias quiere de nuevo ser parte activa del fútbol con su empresa Desarrollos Empresariales Deportivos SL, la cual está vinculada al Salamanca CF. Esta empresa es dueña del estadio Helmántico, una instalación deportiva cedida a una sociedad del empresario mejicano Luis Manuel Lovato, quien actualmente controla el equipo charro. Un paso más para el regreso al mundo del fútbol del que fue propietario del Real Zaragoza.

En agosto de 2017, Iglesias patrocinó al equipo, por entonces llamado CF Salmantino, con la publicidad de su empresa Fone Store, que se dedica al reciclaje y venta de teléfonos móviles. Anteriormente esta empresa se llamaba Inversiones Agapito Iglesias Energética SL y se dedicaba al sector de la construcción. Sin embargo, detrás de esta empresa se esconde el hijo del Agapito, Javier Iglesias.

Publicidad sobre el patrocinio de Fone Store al Salamanca

Cuando se conoció este patrocinio, el presidente del Salamanca, Carlos Martín, salió a desmentir en rueda de prensa que Agapito Iglesias formara parte del club y que la relación que tenía tanto el empresario soriano como Luis Manuel Lovato era de mera amistad. Pero, no negó que Lovato estuviera invirtiendo dinero en el equipo.

Un futuro incierto

Mientras Desarrollos Empresariales Deportivos SL hizo una oferta a la Administración Concursal por el último lote de bienes de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca, que incluían algunos derechos de marca y fondo documental del conjunto charro, Luis Manuel Lovato se hizo con el control efectivo del club. El problema radica en la sospecha que detrás de la operación estaría Agapito Iglesias.

Esto choca con las exigencias del Consejo Superior de Deportes para el control de los clubes de fútbol que pueden ser un club de socios y Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Por eso un empresario no puede utilizar para su proyecto inversor un club que pertenezca a sus socios. Un claro ejemplo fue el del empresario mejicano, Mauricio García de La Vega, que quiso hacerse con el control del Osasuna, pero finalmente no pudo debido a que era un club de socios y no una SAD.

En el caso de que finalmente la Sociedad Limitada de Agapito Iglesias comprara el último lote de la Unión Deportiva Salamanca que, acto seguido iría a parar al club, aumentaría el riesgo de que el CSD detectara una clara irregularidad al estar una SL al frente de un club deportivo.

Los problemas en el pasado de Agapito Iglesias

Los aficionados del Real Zaragoza vieron como durante los años que estaba Agapito Iglesias como presidente, el club bajó en dos ocasiones a Segunda División. La mala gestión de los altos mandos del equipo maño hizo que estuviera al borde de la desaparición.

Javier Bazaco, mano derecha de Agapito Iglesias, hizo una serie de inversiones con empresas acreedoras del Zaragoza que pudieron llevar al club hacia el derrumbe.

En 2013 la Fiscalía Anticorrupción investigó las cuentas de la inmobiliaria Real Estate perteneciente al Real Zaragoza, propiedad de Javier Bazaco. Esta sociedad tenía varias empresas en Eslovaquia y se dedicaba a la gestión, promoción y desarrollo de proyectos inmobiliarios. El Juzgado Mercantil número 2 de Zaragoza ordenó la liquidación de esta sociedad debido la deuda que acumulaba por valor de 7,89 millones de euros. Producto de casos como este Agapito Iglesias tuvo que vender el 72% de acciones que poseía a la Fundación Zaragoza 2032.

El pasado del Salamanca

La historia del Salamanca ha sido brillante. Durante muchos años estuvo en primera división de la mano de Juan José Hidalgo, empresario salmantino dueño del ‘holding’ Globalia. Fue presidente de la Unión Deportiva Salamanca hasta su desaparición en junio de 2013, siendo la cabeza visible del club durante más de dos décladas. Su última etapa siguió siendo propietario, pero delegó la gestión a terceras personas.

El día de la desaparición del equipo salmantino, Máximo Mayoral, uno de los administradores concursales del club criticó la actitud de Juan José Hidalgo: "En su día dijo que se comprometía junto a su familia a aportar, literalmente, lo que hiciera falta hasta el 30 de junio, pero no ha cumplido con la palabra dada".

Cuando el club se fue a pique, surgieron dos opciones o refundarlo o reflotarlo. La casualidad dio que de la antigua Unión Deportiva Salamanca nacieran dos clubes el CF Salmantino (ahora Salamanca CF UDS) y el Unionistas de Salamanca. El primero es dirigido por varios empresarios, producto de la venta de los lotes del antiguo equipo, el segundo lo comandan los socios. Ahora el constructor Agapito Iglesias quiere irrumpir en esta ciudad donde le fútbol era pasión y ahora está bajo mínimos. El problema radica en que puede dejar otro agujero como ocurrió con el Real Zaragoza.

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