25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El esquiador madrileño consiguió con 21 años un hito deportivo que le convirtió en uno de los personajes más queridos del país

Cincuenta años del triunfo de Paco Fernández Ochoa: El oro que puso a España en el mapa

Paco Fernández Ochoa.
Paco Fernández Ochoa.
Hace medio siglo, un deportista, Francisco Fernández Ochoa, el esquiador madrileño, consiguió con 21 años un hito que le convirtió en uno de los personajes más queridos del país. Cuando el 13 de febrero de 1972 el madrileño se volvió de Sapporo (Japón) con una medalla de oro en su categoría de esquí, España vivía prácticamente aislada del mundo y el éxito de Paquito situó el deporte español en el mapa.

Hace medio siglo Paco Fernández Ochoa hizo historia del deporte en España. Paquito era entonces un joven de 21 años que recordaba un tanto al español medio en una época en la que el país estaba cerrado a todo lo que ocurría en el extranjero, cuando el 13 de febrero el madrileño se volvió se Sapporo (Japón) con una medalla de oro en su categoría de esquí. Hasta ahora el único oro español en un Juegos Olímpicos de Invierno. 

Éste éxito se sumó a los de Pedro Carrasco, Manolo Santana y Ángel Nieto y abrieron España al mundo y descubrieron al país que existían deportes que no fueran el fútbol que hasta entonces copaba los medios de comunicación. 

El éxito en Sapporo convirtió a Fernández Ochoa en alguien familiar para toda España. Su forma de ser hizo que admitiera con naturalidad pasar de ser un desconocido a ser considerado un héroe nacional. Franco lo recibió en El Pardo tras el éxito olímpico y durante años tuvo una gran cercanía con los miembros de la familia real. Empezando por el Rey Emérito y llegando hasta al polémico Alfonso de Borbón. De hecho estaba junto a él cuando en enero de 1989 el Duque de Cádiz sufrió el accidente de esquí que le costó la vida en Estados Unidos. 

La muerte de Paco Fernández Ochoa, con tan sólo 56 años, víctima de un cáncer linfático en 2006 impactó a todo un país que había seguido la evolución de aquel joven que se vino de Japón con una medalla de oro para el deporte español. Pasó a formar parte del COE (Comité Olímpico Español) y fue comentarista de televisión, además de invitado a todo tipo de programas populares. 

Medio siglo después, el eco de su éxito en Sapporo tiene reflejo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Bejing. En Italia, al inicio de las competiciones, se convirtió en un debate nacional el uniforme de la selección italiana durante la ceremonia de apertura de los juegos. Algunas páginas de Facebook del país transalpino destacaban el parecido de se uniforme con la elegancia de Paco Fernández Ochoa con capa española en 1972.

Una familia vinculada al deporte

Un año después de su logro en Japón, Fernández Ochoa se casó con Chus Vargas, con la que tuvo tres hijos: Bárbara, Paula y Francisco. Paula, trabaja hoy como consultora & speaker en entornos de alta competición e imparte conferencias motivacionales con el fin de mejorar el rendimiento de las empresas y de las personas.

El deporte ha seguido muy presente en la saga de Cercedilla. Cuatro de los hermanos de Paco siguieron sus pasos en el deporte: Juan Manuel, Blanca, Luis y Lola.

Paula Fernández Ochoa, hija de Paco./ Linkedin. 

Blanca fue, sin duda, la que más alto consiguió llegar emulando a Paco. En 1992 Blanca se convirtió en la primera mujer en conseguir una medalla olímpica para España, concretamente la de bronce, en la prueba de eslalon de los Juegos Olímpicos de Invierno de Albertville.

La muerte de Blanca, también muy joven, conmovió a todo el país. El 31 de agosto de 2019 la Policía Nacional daba la voz de alarma, la exmedallista olímpica, Blanca Fernández Ochoa, había desaparecido una semana antes y se desconocía su paradero desde el 23 de agosto. La deportista había dejado el domicilio familiar de Aravaca, donde vivía con su hermana y su cuñado, y cogió su coche. A la familia le dijo que se iba unos días. Desde el principio, Policía y Guardia Civil buscó en albergues y hoteles de Asturias y Cantabria, confundido porque Blanca había estado buscando alojamientos en esa zona por internet los días anteriores a su marcha.

Blanca Fernández Ochoa. 

El día 1 de septiembre, la Guardia Civil encontraba el coche en un aparcamiento para senderistas en Cercedilla, en la sierra de Madrid, sin señales de violencia. Blanca había dejado allí el coche y se había internado en la sierra. Pero no estaba preparada para estar allí ocho días, a la intemperie, así que los investigadores comenzaron a sospechar que su desaparición había sido voluntaria y que la intención de la esquiadora era suicidarse en la montaña.

El cuerpo fue "señalado" por su perrita Xena, de tres años, que vive con el sargento y fue entrenada por él para la detección de narcóticos, no para la búsqueda de desaparecidos. Aunque este funcionario libraba aquel día, decidió acudir para ayudar en la búsqueda. Desde la Peñota se divisa Siete Picos, el lugar que tanto amó Blanca Fernández Ochoa y donde fueron esparcidas sus cenizas.

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